24 de Junio de 2011

Un nuevo informe revela que la Comisión Reguladora de la Energía Nuclear actuó en connivencia con la industria para debilitar los estándares de seguridad

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Tres senadores estadounidenses han pedido al Congreso que investigue los problemas de seguridad en las envejecidas plantas nucleares del país tras la publicación de dos informes reveladores. En una serie especial llamada “Aging Nukes” (Plantas nucleares envejecidas), la agencia de noticias Associated Press revela que la Comisión Reguladora de la Energía Nuclear de Estados Unidos (conocida en inglés como NRC) y la industria de la energía nuclear han trabajado conjuntamente para debilitar los estándares de seguridad, de modo que los viejos reactores pudieran seguir cumpliendo con la normativa. El año pasado, la NRC redujo el margen de seguridad para casos de daño aceptable por radiación en vasijas de los reactores. El informe de la agencia de noticias AP también revela que en 48 de las 65 plantas nucleares comerciales estadounidenses hubo filtraciones de tritio a las aguas subterráneas, a través de tuberías subterráneas corroídas. Las filtraciones producidas en al menos 37 de esas instalaciones contenían concentraciones que superaban el límite impuesto por las autoridades federales para el agua potable, en ocasiones superando dicho límite en cientos de veces. Hablamos con el periodista de investigación de la agencia de noticias AP Jeff Donn.