2 de Octubre de 2013

Los canadienses detenidos en Egipto después de haber presenciado una masacre denuncian abusos

Tarekjohn1

Escuche/Vea/Lea (en inglés)

Dos ciudadanos canadienses —el reconocido cineasta de Toronto John Greyson y el médico Tarek Loubani— permanecen detenidos en Egipto desde hace más de un mes y medio sin que haya cargos en su contra, después de haber sido testigos de una masacre perpetrada por las fuerzas del Estado el 16 de agosto en El Cairo. Ambos estaban recorriendo Egipto con destino a Gaza, donde Greyson tenía previsto filmar a Loubani en la capacitación de médicos de salas de emergencias. En declaraciones efectuadas clandestinamente desde la celda, Greyson y Loubani afirman haber sido detenidos después de correr a la escena de un ataque con armas de fuego contra partidarios del presidente derrocado Mohamed Morsi. Greyson afirma que empezó a filmar las consecuencias del ataque mientras Loubani atendía a algunos de los heridos. “Fuimos detenidos, registrados, encarcelados, cuestionados, interrogados, filmados con un ‘terrorista sirio’, abofeteados, golpeados, ridiculizados, colocados en una celda donde hacía mucho calor, no nos permitieron hacer llamadas telefónicas, nos desnudaron, nos afeitaron la cabeza, nos acusaron de ser mercenarios extranjeros”, escribieron. Las dos personas han estado detenidas en celdas infestadas de cucarachas con al menos otras 36 personas. Durante el fin de semana, las autoridades egipcias confirmaron que la detención de estas personas había sido extendida por otros 45 días, aún sin cargos. Greyson y Loubani han estado haciendo huelga de hambre en las últimas dos semanas en protesta contra su detención. Nos acompañan tres invitados: Cecilia Greyson, hermana de John Greyson; Naomi Klein, la destacada periodista y escritora canadiense; y Sharif Abdel Kouddous, periodista independiente y corresponsal de Democracy Now! con sede en El Cairo. Klein critica al gobierno canadiense por su reacción mediocre ante la detención de Greyson y Loubani. “No oímos a nuestro gobierno decir que estos hombres son inocentes. Ellos estaban trabajando, deben ser liberados inmediatamente", afirma Klein. “Eso es lo que estamos esperando. También esperamos que se diga que si el gobierno egipcio sigue ignorando a estos hombres y no los tiene en cuenta —cosa que está pasando ahora— habrá consecuencias”.