18 de Junio de 2014

El diplomático Lakhdar Brahimi habla de lo que dejó la lucha por la independencia de Argelia

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Semanas después de su renuncia como enviado especial de la Liga Árabe y la ONU para Siria, Lakhdar Brahimi, que participó de las lucha por la liberación y fue diplomático durante muchos años, analiza su propio país, Argelia, y su lucha por la independencia de los franceses. La rebelión argelina se describe en la clásica película anticolonialista La batalla de Argel, que muestra de manera vívida la lucha argelina contra la ocupación francesa en la década de 1950 y comienzos de 1960. “Despojaron a todo un país”, afirma Brahimi en relación a la ocupación francesa. “El colonialismo fue algo muy inhumano”.

Transcripción

AMY GOODMAN: Embajador Brahimi, mientras vamos concluyendo esta conversación, quería hacer algo que los medios de comunicación, los medio de titulares de actualidad rara vez hacen, y es mirar al pasado. Usted participó en la lucha por la independencia de Argelia y representó al Frente de Liberación Nacional en Indonesia desde el 56 al 61. Me gustaría que viéramos un extracto de la aclamada película de 1966 "La batalla de Argel", en la que se retrata la lucha de Argelia por su independencia de la ocupación francesa en los años 50 y principios de los 60. Esta es una escena de una conferencia de prensa donde el miembro de la resistencia argelina, el boxeador Ben M’hidi, contesta a preguntas de los periodistas.

REPORTERO 1: Sr. Ben M’hidi, ¿no es algo indecente utilizar las cestas de las mujeres para cargar explosivos para matar gente?

LARBI BEN M’HIDI: ¿No le parece aún más indecente lanzar bombas de napalm sobre pueblos indefensos, causando estragos aún mayores? Sería bueno que nosotros también tuviéramos aviones. Deme los bombarderos, y le entrego las cestas.

REPORTERO 2: Sr. Ben M’hidi, En su opinión, ¿Tiene el FLN alguna posibilidad de derrotar al ejército francés?

LARBI BEN M’HIDI: El FLN tiene más posibilidades de vencer a las fuerzas francesas de lo que ellos tienen de detener la historia.

AMY GOODMAN: Una escena de "La batalla de Argel", una de las películas políticas más influyentes de la historia. Estrenada en 1966 por el italiano cineasta Gillo Pontecorvo. En 2003, la película fue noticia después de que el Pentágono ofreciera una proyección unos meses después de que EE.UU. declarase oficialmente la guerra contra Irak. Un volante de promoción para la proyección decía: "Como ganar una batalla contra el terrorismo y perder la guerra de las ideas. Los niños le disparan a soldados a quemarropa. Las mujeres plantan bombas en cafeterías. Pronto toda la población árabe se levanta en un loco fervor. ¿Suena familiar? Los franceses tienen un plan. Tienen éxito táctico, pero no estratégico. Para entender por qué, venga a ver una rara muestra de esta película", dice el cartel del Pentágono. Embajador Brahimi, ¿cuál es su respuesta?

LAKHDAR BRAHIMI: ¿Qué puedo decir? Esa es sin duda una de las mejores películas en la historia del cine. Muchas de las personas que actuaron en esa película estaban realizando su propio papel en la vida real. Es cierto lo que dijo Ben M’hidi. Cuando usted está comprometido en una guerra tan asimétrica, utiliza métodos que, si se miran desde fuera, son reprochables. Esto es un hecho. Sí, había amigos nuestros, compañeros de estudios, mujeres— dos o tres siguen vivas— que transportaron bombas en sus bolsos de mano en esos días. Los franceses ganaron la Batalla de Argel, pero perdieron la guerra. Eso es cierto. Y eso es, de nuevo, como se dijo en la película, historia. Ben M’hidi, por cierto, fue asesinado por los franceses, y hasta hace muy poco seguían afirmando que se había suicidado. Entonces, un hombre que murió no hace mucho, que fue un capitán en el ejército francés, dijo: "Yo lo estrangulé con mis propias manos". Así que, ya sabes, cuando estas envuelto en estos terribles conflictos, ocurren muchas cosas que sería mejor que no hubieran pasado. Pero, estuvimos bajo ocupación durante 162 años— 132 años, y la ocupación fue absolutamente terrible. Fuimos desposeídos de todo. En primer lugar, la guerra de invasión, cuando llegaron en 1830, a partir de 1830— fue absolutamente salvaje. Ellos prendieron fuego a aldeas. Metieron a gente en cuevas y los quemaron. Y eso fue mucho peor que las bombas que se plantaron en los cafés en los años 50 y 60. Luego despojaron a una nación entera. Les quitaron a los argelinos prácticamente cada buena parcela de tierra y se la dieron a los colonos. Tuvimos un millón de colonos franceses allí. Eran dueños de alrededor del 80 por ciento de la tierra buena en Argelia. Así que, ya sabes, el colonialismo fue muy, muy, muy inhumano, mucho más inhumano que esas bombas en los bolsos de algunas de nuestras compañeras de estudios. Sí, fue así, pero eso se acabó. ¿Dónde estamos ahora? esa es otra historia.

AMY GOODMAN: ¿Y el hecho de que el secretario de Defensa Donald Rumsfeld usara esto como un ejemplo de las lecciones que EE.UU. debía aprender con respecto a Irak?

LAKHDAR BRAHIMI: Un amigo mío que hizo algunas películas sobre esto, cuando se enteró de que el Sr. Rumsfeld estaba mostrando "La Batalla de Argel" dijo: "Por favor, que alguien le cuente cómo terminó la historia. La batalla de Argel la ganaron los franceses, pero perdieron la guerra". Así que, no sé qué era lo que querían enseñarle a sus soldados, pero creo que la lección que todo el mundo sacó de la batalla de Argel es que la gente que luchó en el lado argelino, la gente que luchó en esa guerra, perdieron una batalla, pero ganaron la guerra.

AMY GOODMAN: Acabamos de ver al veterano diplomático argelino Lakhdar Brahimi, hablando desde París, Francia. Renunció a su cargo como enviado especial de las Naciones Unidas y de la Liga Árabe para Siria en mayo.

Traducido por Camila Osorio. Editado por Igor Moreno y Democracy Now! en Español

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