17 de Julio de 2014

Elogios del Nobel de economía al nuevo banco del bloque BRICS que desafía al Banco Mundial y el FMI

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Un grupo de cinco países ha puesto en marcha su propio banco de desarrollo, una inicitiva que desafía al Banco Mundial y al Fondo Monetario Internacional, dominados por Estados Unidos. Los líderes de los países del llamado bloque BRICS —Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica— dieron a conocer el Nuevo Banco de Desarrollo en una cumbre realizada en la ciudad brasileña de Fortaleza. El banco tendrá su sede central en Shanghai. En conjunto, los países del BRICS representan el 25% del PIB mundial y el 40% de la población mundial. Para hablar sobre este acontecimiento, nos acompaña el economista ganador del premio Nobel Joseph Stiglitz, profesor de la Universidad de Columbia y ex Economista en Jefe del Banco Mundial. "Es muy importante en muchos sentidos", dice Stiglitz de la fundación del Nuevo Banco de Desarrollo. "Se suma a los flujos de dinero que se destinarán a financiar infraestructura y adaptación al cambio climático; necesidades que son muy evidentes en los países más pobres. Además, refleja un cambio fundamental en el poder económico y político mundial. Hoy, los países del BRICS son más ricos de lo que eran los países desarrollados cuando se fundaron el Banco Mundial y el FMI. Es un mundo diferente, pero las viejas instituciones no se han adaptado a él".

Transcripción

JUAN GONZÁLEZ: Un grupo de cinco países han puesto en marcha su propio banco de desarrollo, una inicitiva que desafía al Banco Mundial y al Fondo Monetario Internacional, instituciones dominadas por Estados Unidos. Los dirigentes de los países que conforman el grupo conocido como BRICS —Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica— presentaron el Nuevo Banco de Desarrollo en una cumbre realizada en Brasil. El banco tendrá su sede central en Shanghai. El presidente chino, Xi Jinping dijo que el acuerdo tendrá extensos beneficios para los miembros del BRICS y otros países en desarrollo.

PRESIDENTE XI JINPING: A través del esfuerzo coordinado de todas las partes, hemos logrado hoy llegar a un consenso para la creación del banco de desarrollo BRICS. Este es el resultado de las importantes implicaciones y del amplio alcance de la cooperación en el BRICS, y se trata de la voluntad política de los países que forman el BRICS para el desarrollo común. Esto no sólo ayudará a aumentar el peso de los países del BRICS en el campo de las finanzas internacionales, pero además, y más importante aún, generará beneficios para los habitantes de los países del BRICS y para todos los pueblos de los países en desarrollo.

AMY GOODMAN: Escuchábamos al presidente chino, Xi Jinping. En conjunto, los países del BRICS representan el 25% del PIB mundial y el 40% de la población mundial. Para ampliar esta información, noos acompaña Joseph Stiglitz, economista ganador del Premio Nobel, profesor de la Universidad de Columbia y autor de varios libros. Su nuevo libro se llama: "Creating a Learning Society: A New Approach to Growth, Development, and Social Progress" (Creando una sociedad de aprendizaje: un nuevo enfoque sobre el crecimiento, el desarrollo y el progreso social). Le damos la bienvenida a Democracy Now!

JOSEPH STIGLITZ: Es un placer estar aquí.

AMY GOODMAN: Háblenos sobre la importancia de este banco.

JOSEPH STIGLITZ: Es muy, muy importante, en muchos sentidos. En primer lugar, a nivel internacional existe una necesidad de mayores inversiones–especialmente en los países en desarrollo- que está en el orden de billones, de un par de billones de dólares al año. Y las instituciones existentes no tienen los recursos suficientes. Lo que tienen alcanza sólo para un 2, 3 o 4% Por lo tanto, esto aumentará el flujo de dinero que se destinará a financiar obras de infraestructura, la adaptación al cambio climático; todas las necesidades que son muy evidentes en los países más pobres. En segundo lugar, refleja un cambio fundamental en el poder económico y político a escala mundial, partiendo de la idea de que la riqueza que tienen hoy los países que integran el BRICS supera la que tenían los países avanzados cuando se fundaron el Banco Mundial y el FMI. Estamos en un mundo diferente. Pero al mismo tiempo, el mundo no se ha actualizado. Las viejas instituciones no se han actualizado. O sea, en el G-20 se habló sobre la gobernanza del FMI y el Banco Mundial —cuyas normativas fueron establecidas en 1944, aunque se han hecho algunas revisiones— y se acordó realizar un cambio, pero el Congreso de EE.UU. se niega a dar curso a dicho acuerdo. El gobierno no ha logrado asumir el acuerdo basado en la idea, ampliamente compartida, de que en el siglo XXI la selección de quienes ocupan cargo directivos en estas instituciones debe basarse en sus méritos, y no ser elegidos sólo por ser estadounidenses. Y, sin embargo, EE.UU.de hecho no cumplió con ese acuerdo. Entonces, esta nueva institución refleja la disparidad y la deficiencia democrática existente en la gobernanza a nivel internacional y está tratando de empezar de nuevo, de replantear eso. Por último, han habido muchos cambios en la economía mundial. Y la nueva institución refleja un conjunto más amplio de exigencias de nuevas inquietudes, de los nuevos instrumentos que se pueden utilizar, nuevos instrumentos financieros, y de una gobernanza más amplia. Ojalá que esta nueva institución, reconociendo las deficiencias del viejo sistema de gobiernanza, impulse reformas en las instituciones existentes. Y, bueno, no se trata sólo de competencia. Realmente se trata de conseguir más recursos para los países en desarrollo, de un modo que responda a sus intereses y necesidades.

JUAN GONZÁLEZ: ¿Y cuál es la importancia de que sean países como China, que claramente tiene enormes reservas monetarias, y Brasil, que ya ha desarrollado su propio banco de desarrollo hace varios años, los actores clave en esta nueva entidad financiera?

JOSEPH STIGLITZ: Es muy importante. Esto ilustra, como usted dice, algunas cuestiones interesantes. China tiene reservas de más de 3 billones de dólares. Entonces, una de las cuestiones es cómo usar esas reservas de un modo mejor que simplemente ponerlos en bonos del tesoro de EE.UU.. O sea, mis colegas en China dicen que eso es como poner la carne en el refrigerador y luego desconectar el enchufe, ya que el valor real del dinero colocado en bonos del Tesoro de EE.UU. está disminuyendo. Entonces dicen: "Necesitamos mejores usos para esos fondos", sin duda hay mejores formas de usarlos que construir, por ejemplo, viviendas de mala calidad en medio del desierto de Nevada. O sea, existen necesidades sociales reales, y esos fondos no han sido utilizados para esos fines. Al mismo tiempo, Brasil tiene, el BNDES es un banco de desarrollo enorme, más grande que el Banco Mundial. Mucha gente no se da cuenta de esto, pero Brasil ha demostrado de hecho, que un solo país puede crear un banco de desarrollo muy eficiente. De modo que hay un proceso de aprendizaje que ya está en marcha. Y la cuestión de cómo crear un banco de desarrollo eficiente, que verdaderamente promueva un desarrollo real, sin todos los condicionamientos y parafernalia de las viejas instituciones, será un aspecto importante de la contribución de Brasil a la iniciativa.

JUAN GONZÁLEZ: ¿Y de qué manera se diferencia el funcionamiento de este banco, digamos, del de otros bancos de desarrollo existentes en el norte?

JOSEPH STIGLITZ: Bueno, no lo sabemos aún, ya que recién está empezando. El acuerdo se viene preparando hace varios años. Las conversaciones comenzaron hace unos tres años, luego hicieron un compromiso, y luego, bueno, han estado trabajando muy firmemente para darle forma. Algo importante que pasó con este acuerdo, fue que existía una pequeña preocupación de que pudieran haber conflictos de intereses. O sea, que todos los países quisieran tener la sede central, la presidencia. ¿Se podía lograr la suficiente cohesión y solidaridad política como para hacer un trato? La respuesta fue que sí se podía. De modo que realmente esto muestra que a pesar de todas las diferencias, los mercados emergentes pueden trabajar juntos con una mayor efectividad de la que tienen algunos de los países avanzados para trabajar juntos.

AMY GOODMAN: Joe Stiglitz, usted se ha desempeñado como economista en jefe del Banco Mundial. ¿Cómo evalúa el desempeño de Jim Yong Kim, ex presidente del Dartmouth College, al frente del Banco Mundial? Se acaba de cumplir el segundo año de su mandato.

JOSEPH STIGLITZ: Bueno, aún es demasiado pronto para hacer una evaluación.

AMY GOODMAN: En lo que respecta a cuestiones vinculadas con la deuda y otros asuntos.

JOSEPH STIGLITZ: Bueno, lleva cierto tiempo ponerse a cargo del banco y, o sea, es como un gran barco y se está tratando de cambiarle el rumbo. Creo que hay un gran interés en las fortalezas que él puede aportar al banco; un énfasis en salud y otras cuestiones sociales. Pero un desarrollo exitoso tendrá que seguir enfocándose en algunas de las cuestiones de siempre. O sea, bueno, el crecimiento es necesario. Y él no tiene tanta experiencia en los aspectos fundamentales del crecimiento económico. Creo que probablemente tenga una mayor sensibilidad para encarar algunos de los problemas que vienen afectando a estas instituciones financieras internacionales hace tiempo, como el alto nivel de condicionamientos. Pero se enfrenta a un problema de gobernanza. Y esto es de lo que se trata, es un problema de gobernanza que quien encabeza el Banco Mundial sea elegido por EE.UU., a pesar de que EE.UU. ya no tenga, ni en lo ecónomico ni en el liderazgo, el rol que solía tener. Y todos creemos en la democracia, pero la democracia no debería estar asignada a un solo país. Uno de los aspectos interesantes de este debate es que, bueno, recuerdo haber escuchado durante la crisis de Asia oriental, que un alto funcionario, muy alto, del Tesoro de EE.UU. decía: "¿Por qué se quejan de que nosotros les digamos a otros países lo que tienen que hacer? El que paga, manda". Y lo que escucho ahora es que los países en desarrollo, los mercados emergentes como China y los demás países, están diciendo: "Nosotros estamos pagando ahora. Somos quienes movemos las fichas. Tenemos los recursos. Tenemos las reservas. Y aún así, no quieren que tengamos una participación justa en el juego, que refleje el tamaño de nuestras contribuciones a la economía, al comercio". Así que este es uno de los reclamos fuertes, me parece que es un reclamo válido. Y es difícil para una institución con una gobernanza tan discordante con las realidades económicas y políticas actuales, desepeñarse con la máxima eficiencia.

JUAN GONZÁLEZ: Quería preguntarle acerca de un tema del que hablamos recién, en un segmento anterior: la relación entre inmigración y el tema de la economía y los sistemas financieros a nivel mundial. Existe una contradicción en el hecho de que la globalización está derribando por todos lados las barreras que había para el capital pero a la vez, especialmente en los países avanzados, crecen las medidas anti-inmigración; no sólo en Estados Unidos, sino también en Europa, en países como Inglaterra y Holanda. O sea que existe un esfuerzo para erigir barreras para la fuerza de trabajo, para la libre circulación de mano de obra. ¿Y cuál es el impacto de este tipo de debates? Hace apenas unos días, vimos a Warren Buffett, Bill Gates y Sheldon Adelson, un republicano conservador, criticando al Congreso por no haber logrado aprobar algún tipo de reforma migratoria integral. ¿Cuál es el impacto de todo esto en la economía mundial?

JOSEPH STIGLITZ: Bueno, creo que hay varios elementos a tener en cuenta aquí. Por un lado, es absolutamente cierto que la libre circulación de la fuerza de trabajo tendría un impacto en los ingresos globales en un orden de magnitud mayor que la libre circulación del capital. Entonces, la agenda de EE.UU., en cuanto a la libre circulación del capital, no ha sido impulsada en base a criterios de eficiencia económica a nivel mundial, sino, realmente, por intereses específicos. Son los bancos quienes querían esto. Por otra parte, tanto los movimientos del capital como los de la fuerza de trabajo pueden tener efectos perturbadores. O sea, hemos visto cómo la libre circulación del capital, especialmente el capital de corto plazo, que entra y sale, puede generar crisis. También sabemos que en la migración de la fuerza de trabajo, es necesario que se den procesos de ajuste social Una preocupación creciente, que se hace cada vez más fuerte, es por ejemplo, en un país como Estados Unidos, ¿cómo se hace para compartir los beneficios de la globalización? Hay salarios que están disminuyendo, han disminuido. O sea, el ingreso promedio, el ingreso medio en Estados Unidos hoy en día es más bajo que hace un cuarto de siglo. El ingreso medio de un trabajador hombre a tiempo completo es más bajo que hace 40 años. La productividad de los trabajadores ha aumentado más del 100% en, digamos, los últimos 40 años...

AMY GOODMAN: Tenemos 15 segundos.

JOSEPH STIGLITZ: ...pero los salarios han disminuido en un 7%.

AMY GOODMAN: Vamos a tener que continuar con esta conversación fuera del aire y luego la publicaremos en democracynow.org. También quiero preguntarle sobre el acuerdo Trans Pacífico, del que usted ha dicho que está en el lado malo de la globalización, y su opinión acerca del presidente Obama, en relación con la creciente brecha de desigualdad en este país. Joe Stiglitz es ganador del Premio Nobel como economista, profesor de la Universidad de Columbia y ex Economista en Jefe del Banco Mundial. Ha escrito muchos libros, el último de los cuales se titula: "Creating a Learning Society: A New Approach to Growth, Development, and Social Progress" (Creando una sociedad de aprendizaje: un nuevo enfoque sobre el crecimiento, el desarrollo y el progreso social).

Traducido por Carlos Valdiviezo. Editado por Verónica Gelman y Democracy Now! en Español.

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