18 de Agosto de 2014

“Una crisis de derechos humanos”: Amnesty International envía observadores a Ferguson

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Después de una semana en la que una policía militarizada reprimió [a manifestantes] y se impuso el toque de queda, Amnesty International EE.UU. tomó la medida “sin precedentes” de enviar una delegación formada por trece personas a monitorear el desarrollo de los acontecimientos en Ferguson, Missouri. Es la primera vez que la organización Amnesty manda observadores a un lugar dentro de Estados Unidos. Hablamos con Steven Hawkins, director ejecutivo de Amnesty International EE.UU.

Transcripción

AMY GOODMAN: Estamos en Democracy Now!, democracynow.org el informativo de Guerra y Paz. Soy Amy Goodman. Continuamos analizando la situación en Ferguson, Missouri. Nos acompaña el director ejecutivo de Amnistía Internacional en EE.UU., que, en una decisión sin precedentes, ha enviado una delegación de 13 personas a Ferguson para monitorear los acontecimientos. Es la primera vez que Amnistía Internacional moviliza observadores dentro de Estados Unidos. Steven Hawkins nos acompaña hoy en nuestro estudio, en Nueva York. Él ha trabajado también como abogado con el Fondo de Defensa Legal de la Asociación Nacional para el Progreso de la Gente de Color (NAACP), representando a hombres afroestadounidenses que enfrentaban la pena de muerte en diferentes lugares del sur de Estados Unidos. Bienvenido a Democracy Now!, Steven.

STEVEN HAWKINS: Un placer estar aquí.

AMY GOODMAN: Cuéntanos acerca de esta decisión.

STEVEN HAWKINS: Bueno, Amnistía entendió que en el conflicto de Ferguson están en juego los derechos humanos, y que es un conflicto que se está intensificando. Hemos enviado observadores, porque vimos que era necesaria la presencia de observadores de derechos humanos. Claramente, se han violado las leyes y parámetros internacionales de derechos humanos en cuanto a la actuacion policial en las protestas. O sea, por ejemplo, nosotros hemos emitido informes, por ejemplo, sobre Israel y los Territorios Ocupados, acerca del uso del gas lacrimógeno que se supone que nunca debe ser administrado de forma indiscriminada, en situaciones donde niños y ancianos podrían estar expuestos a sus efectos, que son muy perjudiciales, incluso se puede causar la muerte de alguien por los gases lacrimógenos. Entonces, hemos enviados observadores al territorio. Nuestros esfuerzos se han visto en gran medida frustrados por no poder salir con la policía, durante el toque de queda que sería parámetro claro de observación en estas circunstancias, lo mismo que el hecho de que la prensa pudiera estar presente ahí afuera. Y también fuimos hasta allá para asegurarnos de que los ciudadanos de Ferguson supieran que el mundo entero está mirando lo que sucede, que Amnistía los apoya profundamente, y que vamos a continuar monitoreando la situación.

AMY GOODMAN: ¿Qué opinas sobre el toque de queda? ¿Apoyas la medida o te preocupa?

STEVEN HAWKINS: Me preocupa mucho el toque de queda. Es un ejemplo, Amy, de cómo la policía ha ido más allá de lo aceptable según los parámetros internacionales. El toque de queda, bueno, hemos criticado a diferentes regímenes del mundo por imponer toques de queda y estados de emergencia en respuesta a protestas pacíficas. Y unos pocos incidentes de saqueo, bueno, responder con un toque de queda era desproporcionado para lo que la policía tenía que enfrentar. Pero ahora se ha vuelto más fuerte; y esa es la razón por la que no hay que responder de esa manera, exactamente lo que está pasando ahora. Se convierte en un hecho consumado, porque ahora eso está provocado una escalada del conflicto.

Traducido por Glenda Rosado. Editado por Clara Ibarra, Veronica Gelman y Democracy Now! en Español

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