“Capitalismo de Casino”: El economista Michael Hudson habla de los parásitos financieros y la esclavitud por la deuda

Reportaje25 de agosto de 2015

Lunes negro es el término elegido por los economistas, para describir la confusión del mercado el lunes, día en que los precios de las acciones cayeron en todo el mundo, desde China hasta Europa y Estados Unidos. Los índices de las acciones de China descendieron 8 por ciento el lunes y otro 7 por ciento hoy. En Wall Street, el índice industrial Dow Jones inicialmente cayó la cifra récord de 1100 puntos y finalmente cerró casi 600 puntos. La caída también hizo que los precios del petróleo llegaran a los niveles más bajos en casi seis años. Para comprender lo que realmente hay detrás de las fluctuaciones en el mercado, nos acompaña el economista Michael Hudson, presidente del Instituto para el Estudio de Tendencias Económicas de Largo Plazo, analista financiero de Wall Street y autor del libro “Killing the Host: How Financial Parasites and Debt Bondage Destroy the Global Economy” (Matar al huésped: cómo lo parásitos financieros y la esclavitud por la deuda destruyen la economía global).

Transcripción
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AMY GOODMAN: “Lunes Negro”. Así es como los economistas están describiendo la agitación sufrida ayer por los mercados, que vieron caer los precios de las acciones en todo el mundo, desde China a Europa y Estados Unidos. Los índices de valores de China cayeron más del 8 % el lunes y otro 7 % hoy. En Wall Street, el Promedio Industrial Dow Jones cayó inicialmente la cifra récord de 1100 puntos y finalmente cerró con una caída cercana a los 600 puntos. El descenso también causó que los precios del petróleo se redujeran a sus niveles más bajos en casi seis años.

Para comprender lo que realmente hay detrás de las fluctuaciones en el mercado, nos acompaña el economista Michael Hudson, presidente del Instituto para el Estudio de las Tendencias Económicas de Largo Plazo, analista financiero de Wall Street y distinguido profesor investigador de economía en la Universidad de Missouri, en Kansas City. Su último libro se titula “Killing the Host: How Financial Parasites and Debt Bondage Destroy the Global Economy” (Matar al huésped: cómo lo parásitos financieros y la esclavitud por la deuda destruyen la economía global).

Bienvenido a Democracy Now! Es un placer tenerlo con nosotros.

MICHAEL HUDSON: Gracias por invitarme de nuevo.

AMY GOODMAN: Profesor Hudson, hable de lo sucedido en China y aquí en Estados Unidos.

MICHAEL HUDSON: Bueno, lo que pasó en China no tiene mucho que ver con lo que sucedió en Estados Unidos. A Wall Street le encantaría culpar a China, y al gobierno de Obama le encantaría culpar a China, y a Europa le encantaría culpar a China. Pero la mayoría de las acciones chinas descendieron porque los pequeños inversionistas chinos estaban obteniendo préstamos de, digamos, el equivalente a los prestamistas de préstamos de día de pago, para comprar acciones. Hubo muchas pequeñas operaciones especulativas con las acciones chinas que las elevaron. Pero se trataba de un fenómeno interno chino. Y China, en su conjunto, en realidad no tienen estos problemas.

El verdadero problema es que todavía estamos bajo las secuelas del estallido de la burbuja en 2008, y que todo el crecimiento económico ha ocurrido en el sector financiero, en los monopolios —sólo para el 1 por ciento. Y es como si hubieran dos economías, y el 99 % no ha crecido. Por lo tanto, la economía estadounidense todavía se encuentra en un proceso de deflación por sobreendeudamiento. Así que el verdadero problema es que las acciones han duplicado su precio desde el año 2008 y sin embargo la economía, para la mayoría de la gente, sin duda para las personas que escuchan su programa, no ha crecido en lo absoluto.

Así que, finalmente, las acciones realmente fueron infladas por el banco central, por la Fed, creando una enorme cantidad de dinero, 4500 billones de dólares, en esencia para dejarlos caer sobre Wall Street para comprar bonos que ha reducido tanto los intereses, a alrededor de 0,1 % para los bonos del gobierno, que los fondos de pensiones e inversionistas dicen: “¿Cómo podemos ganar dinero?” Entonces compran acciones. Y pidieron prestado al 1 % para comprar acciones que producen quizás un 4 %. Pero, ¿quiénes son los mayores compradores de las acciones? Son las propias empresas que han hecho recompras de acciones. Son los gerentes de las empresas que, en esencia, han utilizado sus ganancias para incrementar los precios de las acciones para obtener más bonificaciones. En los últimos cinco años, el 90 % de los ingresos totales de las empresas más grandes de Estados Unidos han ido para recomprar acciones y dividendos. No se está invirtiendo. No se están construyendo nuevas fábricas. No se está empleando a más personas.

Así que el verdadero problema es que en Estados Unidos estamos en una no recuperación, y Europa está en una absoluta guerra de clases con la austeridad como arma. La Eurozona es eso: una zona de austeridad. Así que no hay crecimiento. Y eso es lo que realmente está pasando. Y todo lo que vimos el lunes fue algo así como un cambio, un cambio tectónico, es la gente dándose cuenta de que: “Bueno, el juego ha terminado, es momento de irse “. Y una vez que algunas personas quieren irse, todo el mundo ve que el juego ha terminado.

AMY GOODMAN: ¿Y China?

MICHAEL HUDSON: En China, son en gran parte pequeños prestatarios que tomaron prestado de acreedores intermedios, que han tomado prestado de los grandes bancos. Así que una gran cantidad de personas en China que trataron de hacerse ricos rápidamente surfeando las olas del mercado de valores, de repente descubrieron que tienen una gran deuda con los intermediarios, ya sabes, los prestamistas no bancarios, personas con acceso a información privilegiada, personas a la que los bancos le prestan dinero. Es como los bancos británicos haciendo préstamos a especuladores de bienes raíces para hacer préstamos a compradores de viviendas. Así que lo que estamos viendo es esencialmente el intento frustrado de hacerse rico surfeando las olas del mercado de valores de China. Las acciones chinas todavía están por encima de como que estaban a principios de año. Esta no es una crisis. Esto no es algo importante. Es sólo que el aumento artificial en el mercado ha detenido ahora algunas de las subidas artificiales. Y sigue siendo artificial, y va a seguir bajando un poco más.

AMY GOODMAN: Me sorprende que usted diga que lo que pasó en China y lo que sucedió en Estados Unidos no está relacionado.

MICHAEL HUDSON: Está relacionado de alguna manera, pero los fondos estadounidenses no han invertido mucho en acciones chinas. La mayor parte de las acciones de los fondos chinos están en el Banco HSBC, que presta a China. La caída ocurrió primero en China, pero la caída en sí fue dentro de China. Y esto mostró a los inversores —esto se trata de un síntoma— que lo que pasó en China va a suceder en Europa, y va a suceder en Estados Unidos.

AMY GOODMAN: Háblenos sobre China, como la segunda mayor economía del mundo, y sobre cuál sería en su opinión la relación más sana entre China y Estados Unidos.

MICHAEL HUDSON: Bueno, la economía no es el mercado de valores. La economía de China tuvo que acumular una gran cantidad de reservas de divisas sólo para soportar la especia de guerra financiera estadounidense que trajo la crisis asiática de 1997. Así que China actuó de manera defensiva. Exportó mucho, desarrolló enormes reservas internacionales para hacerse independiente de Occidente. Y ahora está en medio de un cambio, de pasar de ser una economía de exportación a comenzar a producir para su propio pueblo. Quiero decir, ¿por qué los trabajadores chinos deberían de pasar todas sus vidas fabricando bienes de Wal-Mart para ser vendidos en Estados Unidos y Europa? ¿Por qué no producen bienes para sí mismos para elevar su propio nivel de vida? Eso es lo que China está haciendo, y eso significa que China no tiene que exportar más, y en realidad, si Europa no está creciendo y los consumidores estadounidenses no están gastando, no hay a dónde exportar. Obviamente, el esfuerzo es hacer crecer a la propia China. Pero los chinos tomaron el dinero; en lugar de los bienes de consumo, compraron acciones.

AMY GOODMAN: Mientras los mercados en China se desplomaron el lunes, el exsecretario del Tesoro de EE.UU. y presidente emérito de la Universidad de Harvard, Larry Summers, publicó en Twitter esta alarmante predicción: “Al igual que en agosto de 1997, 1998, 2007 y 2008 podríamos estar en los primeras etapas de una situación muy grave”. ¿Está exagerando en su análisis sobre lo que está pasando?

MICHAEL HUDSON: La pregunta es: ¿Qué quiere decir con “situación”? Cuando dice “situación”, habla de su sector social, el 1 %. Él no habla de la economía en un solo conjunto, del 99 %. Él se ha equivocado en casi todo lo que ha dicho. El llamado que está haciendo ahora es: Hay que reducir más los impuestos del 1 %; hay que darle más dinero al 1 %, y toda esa riqueza se filtrará a las capas más bajas. Esto es parte de su discurso, tratando de respaldar su usual posición de derecha. Pero hay que tener mucho cuidado cuando se escucha a Larry Summers.

AMY GOODMAN: Michael Hudson, su libro se titula “Matar al huésped: cómo los parásitos financieros y la esclavitud por la deuda destruyen la economía global”. Explique lo que quiere decir.

MICHAEL HUDSON: Bueno, la mayoría de la gente piensa en los parásitos como algo que sólo toma, tomando el dinero de la economía, y el 1 % de alguna manera está chupando todos los ingresos del 99 %. Pero por naturaleza, los parásitos no se limitan a sólo tomar. A fin de obtener, tienen que apoderarse del cerebro del anfitrión. Y los economistas tienen una palabra, “economía receptora”. Se utiliza para catalogar a los países que permiten que entren inversores estadounidenses. Los parásitos inteligentes ayudan a crecer al receptor. Pero primero que nada, el parásito tiene que hacer creer al anfitrión que el intruso en realidad es parte del cuerpo, con el fin de ser alimentado y cuidado. Y eso es lo que ha pasado en la contabilidad del ingreso nacional en Estados Unidos y en otros países. Los periódicos y los medios de comunicación —no tu informativo, pero la mayoría de los medios de comunicación— tratan al sector financiero como si en realidad fueran la economía, y cuando la bolsa sube, la economía está creciendo. Pero la economía no crece en absoluto.

Y de alguna manera el sector financiero se presenta a sí mismo como el cerebro de la economía, y le gustaría reemplazar al gobierno. Lo que Larry Summers dijo es que los gobiernos tienen que pagar sus deudas privatizando más, en esencia, haciendo lo que Margaret Thatcher hizo en Inglaterra. Esa es su solución a la crisis: Lo único que los gobiernos tienen que hacer es equilibrar el presupuesto, venderle todo a Wall Street a crédito, y con eso no vamos a tener más problemas. Y eso es básicamente… el sector financiero está casi en guerra, no sólo contra los trabajadores, como la mayoría de los socialistas dicen, sino contra los gobiernos y contra la industria. Está canibalizando a la industria. Así que ahora la mayor parte de las corporaciones en Estados Unidos están utilizando sus ingresos, no haciendo lo que el capitalismo industrial hizo hace un siglo, no construyendo más fábricas y empleando a más gente y obteniendo mayores ganancias; simplemente lo están utilizando, como ya he dicho, para pagar dividendos y recomprar sus acciones y de alguna manera manipular el sector financiero y los precios de las acciones, no para la economía en su conjunto. Así que ha habido una divergencia entre la economía real y lo que yo llamo… lo que los economistas llaman sector FIRE: finance, insurance and real state. (FUEGO: finanzas, seguros y bienes raíces). Y van en direcciones distintas.

AMY GOODMAN: Usted ha sido asesor del partido Syriza en Grecia. Es amigo del exministro de Finanzas, Yanis Varoufakis. ¿Puede hablar de lo que está sucediendo allí en la actualidad y lo que eso presagia para la economía, no sólo en Grecia, sino en Europa y tal vez incluso aquí, en Estados Unidos?

MICHAEL HUDSON: Bueno, la historia de hecho comienza hace unos cuatro años, cuando Grecia tenía una gran deuda externa, obtenida básicamente por el gobierno militar y los que siguieron. Y era obvio que tan pronto como entrara el PASOK, el partido socialista, ellos iban a decir: “Mira, la deuda es mucho más grande de lo que pensábamos. No podemos pagarla”; e iban a amortizar esa deuda. El Fondo Monetario Internacional analizó la situación y dijo: “Grecia no puede pagar las deudas. Tenemos que amortizarlas”. La junta analizó la situación y dijeron que no podían pagar las deudas. Pero entonces los bancos centrales europeos llegaron y dijeron: “Mira, nuestro trabajo como banqueros centrales es apoyar a los bancos. En esencia, Grecia tiene deuda con los bancos franceses y los bancos alemanes, y tenemos que apoyarlos”. Así que a pesar del hecho de que el Fondo Monetario Internacional estaba presionando para que amortizaran la deuda hace cuatro años, el jefe del FMI en ese momento, Dominique Strauss-Kahn, quería postularse a la presidencia de Francia, y el presidente francés, Sarkozy le dijo: “Bueno, espera un minuto, si los bancos franceses tienen la mayor parte de las deudas griegas, tú, en el FMI, no puedes decir que vamos a amortizar la deuda”. Así que no lo hicieron. Y por su parte, la Eurozona dijo: “Nosotros no vamos a dejar que el FMI sea parte de nuestro programa, la Troika, si no haces creer que Grecia puede pagar la deuda”.

Así que se dejó a Grecia con una deuda enorme. Se le empujó a una depresión. El Producto Interno Bruto cayó a niveles más bajos que los de la década de 1930. Finalmente, el partido Syriza tomo el poder en enero, y Varoufakis y Tsipras pensaron: “De acuerdo, podemos explicar a los ministros de Finanzas de Europa que no se puede empujar a Grecia a una depresión, implementar más austeridad, y esperar que de alguna manera la austeridad nos permitirá pagar la deuda. Eso es una locura”. Y él pensó que podía razonar con ellos. Y los europeos con los que estaban razonando, los banqueros centrales, dijeron: “Nosotros no estamos aquí para hablar de economía. Somos abogados. Estamos aquí para recolectar el dinero. No importa que vayan a entrar en una depresión. No importa que otro 20 % de su población vaya a emigrar. Solamente estamos aquí para recoger los pagos. Y si usted no paga, entonces vamos a tirar del enchufe”. Y hace unos meses desenchufaron a los bancos griegos y dijeron: “No vamos a aceptar ninguna de las transferencias bancarias ni de los pagos de los bancos griegos. Por lo tanto, si usted está exportando y desea crédito para la exportación, no se lo vamos a dar. Vamos a tratar a Grecia como Estados Unidos trató a Cuba y a Corea del Norte. Van a ser la Corea del Norte de Europa, si no sucumbes, te rindes y pagas”. Y es por eso que Tsipras dijo: “No queremos causar un colapso total, porque eso traería a la derecha al poder “. Varoufakis dijo que bien, y aceptó que no había otra alternativa que rendirse por el momento y tratar de aliarse con Italia, España y Portugal, pero que él no iba a ser el administrador de la depresión. Así que se hizo el referéndum, y los griegos dijeron: “Bueno, no importa lo que pase, no vamos a pagar”. Y la Eurozona dijo: “Entonces les vamos arruinar, les vamos a saquear”.

AMY GOODMAN: Quiero preguntarte muy rápidamente sobre las elecciones presidenciales, sobre dos de los candidatos presidenciales republicanos: Jeb Bush y John Kasich. Ambos trabajaron para Lehman Brothers. Kasich trabajó para ellos después de que fuera miembro del Congreso; Jeb Bush, según The Wall Street Journal, Bush firmó con Lehman después de salir de la mansión del gobernador de la Florida, dejando en claro que quería trabajar como banquero de inversión. Yo creo que él hizo algo así como 14 millones dólares trabajando para Lehman y después para Barclays.

MICHAEL HUDSON: Bueno, ambos partidos están básicamente dirigidos por Wall Street. El Partido Demócrata, desde Bill Clinton, ha sido dirigido por Robert Rubin. Y básicamente todos los secretarios del Tesoro, los funcionarios, han venido de Goldman Sachs, especialmente Tim Geithner. Por cierto, uno de los problemas en Grecia fue que Obama y Geithner, viniendo del grupo Rubin, se encontraron en las reunieron del Grupo de los Ocho y básicamente se les dijo: “Grecia, usted tiene que pagar porque los bancos estadounidenses han hecho apuestas tan grandes en los bonos griegos que si Grecia no paga —esto fue en el año 2011–– entonces los bancos estadounidenses van a hundirse, y si nos hundimos, vamos a hundir a Europa”. Así que básicamente, los bancos estadounidenses… Estamos hablando de las empresas de inversión de Wall Street. Se les llama banqueros de inversión, pero no invierten. Ellos apuestan. Y en realidad estamos más en un capitalismo de casino que en un capitalismo financiero.

Entonces tienes a gente de Wall Street básicamente ejecutando la política, ya sean los políticos reales… Obama no trabajó en Wall Street, pero él trabajó con las familias de bienes raíces. No importa quién sea el presidente, ellos van a nombrar como jefes del Tesoro y de la Reserva Federal a personas provenientes de Wall Street. Wall Street tiene poder de veto sobre todas las principales posiciones del gabinete, y así que, en esencia, la economía está siendo dirigida por el sector financiero para el sector financiero. Ese es el problema con la política en Estados Unidos en el presente.

AMY GOODMAN: Michael Hudson, muchas gracias por estar con nosotros, presidente del Instituto para el Estudio de Tendencias Económicas a Largo Plazo, analista financiero de Wall Street, distinguido profesor investigador de economía de la Universidad de Missouri, Kansas City. Su último libro se titula “Killing the Host: How Financial Parasites and Debt Bondage Destroy the Global Economy” (Matar al huésped: cómo lo parásitos financieros y la esclavitud por la deuda destruyen la economía global).

Traducido por Linda Artola. Editado por Igor Moreno y Democracy Now! en Español.

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