“Anticuada acusación de comunista”: Clinton ataca a Sanders y los republicanos discrepan sobre Cuba

Reportaje11 de marzo de 2016

Tratamos el tema de la política de Estados Unidos en América Latina y la forma en que se está planteando en la campaña electoral 2016. Durante el debate del jueves, Marco Rubio y Ted Cruz criticaron al presidente Obama por avanzar en la normalización de las relaciones con Cuba. Trump, que inicialmente había apoyado la iniciativa de Obama, se retractó, señalando que se podría haber alcanzado un mejor acuerdo. Por su parte, en el debate del miércoles, la ex secretaria de Estado Hillary Clinton había criticado a Bernie Sanders por los comentarios que hizo durante la década de 1980 sobre Cuba y Nicaragua.

Transcripción
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JUAN GONZÁLEZ: Continuamos analizando el debate republicano de anoche. Vamos a hablar de la cuestión de Cuba, sobre la que hubo un intercambio interesante entre los candidatos. Este video comienza con la moderadora de la CNN Dana Bash.

DANA BASH: Señor Trump, usted dijo que el concepto de llevar a cabo una apertura de Cuba está muy bien. ¿Por qué está de acuerdo con el presidente Obama y en desacuerdo con lo que el senador Rubio acaba de decir?

DONALD TRUMP: Bueno, en realidad no estoy de acuerdo con el presidente Obama. Creo que estoy en medio de las dos posiciones. Lo que quiero es alcanzar un acuerdo mucho mejor del que se logró, porque en este momento Cuba está… como es costumbre en nuestro país, no alcanzamos buenos acuerdos. No tenemos a las personas adecuadas negociando. Tenemos negociando a personas que no tienen ni idea. A modo de ejemplo, recientemente escuche que nos estaban amenazando con reclamar reparaciones por los años de abuso por parte de Estados Unidos, y nadie habla de ello, y ellos acabarán firmando un acuerdo, y luego seremos demandados por 400.000 millones o por un billón de dólares…

DANA BASH: Señor Trump, ¿está diciendo que si usted fuera presidente continuaría con las relaciones diplomáticas o las revertiría?

DONALD TRUMP: Me gustaría alcanzar un buen acuerdo. Me gustaría alcanzar un acuerdo fuerte, sólido y bueno, porque en este momento todo es favorable a Cuba. En este momento todo, cada uno de los aspectos de este acuerdo, es favorable a Cuba. Es lo mismo que ocurre con el acuerdo con Irán. Nunca nos abandonamos la negociación, nunca… lo único que hacemos es seguir dando. Damos y damos y damos.

DANA BASH: Señor Trump, sólo por aclarar, en la Habana hay una embajada que usted tendría que decidir si dejarla abierta o cerrarla. ¿Qué haría?

DONALD TRUMP: Yo probablemente cerraría la embajada hasta el momento que alcanzaramos un acuerdo realmente bueno para Estados Unidos.

MARCO RUBIO: En primer lugar, la embajada es el antiguo consulado. Es el mismo edificio, por lo que podría simplemente volver a llamarlo consulado. No es necesario cerrarlo. En segundo lugar, no sé donde nos va a demandar Cuba, pero si nos demanda en un tribunal de Miami, van a perder. En tercer lugar, sobre la cuestión de alcanzar un buen acuerdo, yo sé cuál es ese buen trato. Les voy a decir cuál es ese buen acuerdo ahora mismo, ya codificado. He aquí un buen acuerdo: Cuba celebra elecciones libres; Cuba deja de meter a gente en la cárcel por decir lo que piensa; Cuba tiene libertad de prensa; Cuba echa a los rusos de Lourdes y saca la estación de escucha china de Bejucal; Cuba deja de ayudar a Corea del Norte a invadir [sic] las sanciones de la ONU; Cuba coge a todos esos fugitivos de la justicia estadounidense, incluyendo la asesina de policías de Nueva Jersey, y los envía de regreso a Estados Unidos y a la cárcel en la que deberían estar. ¿Y sabe qué? Entonces podremos tener relaciones con Cuba. Ese es un buen acuerdo.

DANA BASH: Gracias, senador Rubio. Senador Cruz, si se convierte en presidente… senador Cruz, si se convierte en presidente, ¿revertirá el proceso actual y romperá de nuevo relaciones diplomáticas con Cuba?

TED CRUZ: Sí, lo haría. Y sabe, creo que este debate pone de relieve una opción real para los votantes en las primarias republicanas. Cuando se trata de política exterior, ¿quieren continuar con la misma trayectoria de los últimos siete años de la política exterior de Obama?

JUAN GONZÁLEZ: Escuchábamos a Ted Cruz en el intercambio entre los tres de los candidatos republicanos sobre el tema de Cuba. Y como Linda mencionó antes, en este debate hubo algunas áreas en las que Donald Trump casi parecía el más razonable de los tres. En Cuba, en Israel y Palestina, y también en tema de la seguridad social. También fue el único en defender la seguridad social tal como es ahora. Greg Grandin, ¿cuál es su respuesta a este intercambio sobre Cuba?

GREG GRANDIN: Creo que lo que estamos viendo es a Donald Trump desafiando la ortodoxia, tanto la ortodoxia republicana como la ortodoxia “clintoniana”, en los temas relacionados con el neoconservadurismo y el militarismo. Y en Cuba, en particular, eso se ha derrumbado. Se derrumbó debido a que el gobierno de Obama y Raúl Castro dieron pasos para normalizar las relaciones. Eso hizo que el tema de Cuba se convirtiera en una cuestión de ámbito nacional, así que ahora los candidatos ya no tienen que ir a Florida y demostrar que van a ser más duros que el anterior respecto a Cuba. Ahora, cualquiera que gane las primarias republicanas va tener que ir a Iowa o a Ohio y decir por qué quieren volver al pasado e impedir el comercio con Cuba. Así que creo ha habido un cambio en el asunto de Cuba y creo que Trump se ha adelantado al resto en este tema. También creo que ha habido cambios demográficos en Florida. Y esto supone el colapso total del intervencionismo neoconservador militarista y neoliberal, del cual Cuba era una parte fundamental. Y esto son sólo los restos de eso, y cualquiera que vaya a ser candidato en el futuro va a tener que encontrar una nueva forma de hacer política. Y creo que en este debate Trump está hablando el idioma del futuro, al igual que lo están haciendo ahora los demócratas.

AMY GOODMAN: Quería pasar a hablar del asunto de Cuba en el bando demócrata. Durante el debate entre los candidatos demócratas del miércoles en Univisión, a Bernie Sanders le preguntaron por los comentarios que realizó durante la década de 1980 sobre Cuba y Nicaragua.

MARÍA ELENA SALINAS: En 1985, usted elogió al gobierno sandinista y usted dijo que Daniel Ortega era un tipo impresionante. Esto es lo que dijo sobre Fidel Castro. Vamos a escuchar.

BERNIE SANDERS: Usted recordará que… ¿cuándo fue? En 1961, ellos invadieron Cuba. Y todo el mundo estaba totalmente convencido de que Castro era el peor tipo en el mundo, y de que todos los cubanos iban a levantarse en armas contra Fidel Castro. Se olvidaron de que él educó a sus hijos, les dio la asistencia sanitaria, transformado totalmente la sociedad.

MARÍA ELENA SALINAS: En el sur de Florida todavía hay heridas abiertas entre algunos exiliados con respecto al socialismo y el comunismo. Así que, por favor, explique cuál es la diferencia entre el socialismo que usted profesa y el socialismo en Nicaragua, Cuba y Venezuela.

BERNIE SANDERS: Bueno, déjeme responder a eso. Lo que estaba tratando de decir era que Estados Unidos estaba equivocado al tratar de invadir Cuba, que Estados Unidos estaba equivocado al tratar de apoyar a gente para derrocar al gobierno de Nicaragua, que Estados Unidos estaba equivocado al tratar de derrocar en 1954 al gobierno democráticamente electo de Guatemala. A lo largo de la historia de nuestra relación con América Latina hemos operado bajo la llamada “Doctrina Monroe”. Según la cual Estados Unidos tenía el derecho de hacer lo que quisiera en América Latina. Así que fui a Nicaragua, y me opuse firmemente a los esfuerzos de la administración Reagan para derrocar a ese gobierno. Y me opuse firmemente a Henry Kissinger desde el principio y al derrocamiento del gobierno de Salvador Allende en Chile. Creo que Estados Unidos debería trabajar con los gobiernos de todo el mundo, no involucrarse en cambios de régimen. Y, por cierto, todas estas acciones en Latinoamérica dieron lugar a un gran sentimiento antiestadounidense. De eso es lo que estaba hablando.

HILLARY CLINTON: Sólo quiero añadir una cosa a la pregunta al senador Sanders. Creo que en esa misma entrevista elogió lo que llamó la revolución de valores en Cuba y habló de cómo las personas estaban trabajando por el bien común, no para ellos mismos. No puedo estar más en desacuerdo. Si los valores son oprimir a la gente, hacer desaparecer a la gente, que encarcelar a la gente, incluso matan a la gente, por expresar sus opiniones, por ejercer su derecho a la libertad de expresión, ese no es el tipo de revolución de valores que yo quiero volver a ver en ningún lugar.

AMY GOODMAN: Escuchabamos a Hillary Clinton y a Bernie Sanders, y un video de Bernie Sanders de los años 80 que Univision emitió en el debate. ¿Greg Grandin?

GREG GRANDIN: Primero, no creo que tratar de desacreditar a Sanders acusándolo de comunista vaya a funcionar. Creo que las características demográficas han cambiado. El contexto ha cambiado. Las preocupaciones de las personas han cambiado. Las generaciones han cambiado. Creo que Clinton estaba tratando de atacar a Bernie Sanders usando la anticuada táctica de acusar a alguien de comunista. Lo interesante es que ese video de Bernie Sanders es de 1985. Y si echas la vista atrás hasta 1985, era algo generalizado entre la clase dominante liberal oponerse a la financiación de la Contra. La Enmienda Boland tuvo un apoyo abrumador entre los liberales. Hasta Jim Wright, el presidente de la Cámara de Representantes de Texas, que solía ser uno de los financiadores de régimen somocista y que tenía estrechos vínculos con la dictadura de Nicaragua, hablaba bien de los sandinistas. Así que Hillary Clinton ha llegado tan lejos en su visión del mundo, que es una visión del mundo intervencionista, que, según ella, decir cosas buenas de los sandinistas en 1985 era, supuestamente, algo fuera de lo común. Creo que está totalmente equivocada. Creo que va a ser contraproducente. Y creo que Bernie Sanders, al no ceder terreno, al no disculparse, está haciendo un verdadero servicio. Está educando al electorado una vez más acerca del no intervencionismo.

JUAN GONZÁLEZ: Eso es lo que yo pensé. En esencia el estaba dando una lección de historia para el público acerca de la naturaleza del intervencionismo estadounidense a lo largo del siglo pasado.

GREG GRANDIN: Sí, esta campaña para las primarias está siendo muy educativa, especialmente para muchos votantes “millennials”, que son demasiado jóvenes para conocer la mitad de los nombres de los que Sanders habla. En su entrevista con Chris Matthews, él habló de Patrice Lumumba, de Trujillo en Republica Dominicana, de Allende, de Árbenz, de todas estas personas. Lo que Sanders está tratando de hacer es introducir la importancia de la historia, de la causa y el efecto, de las consecuencias de los actos, de que si Estados Unidos hace algo, eso puede tener un efecto negativo y tener consecuencias. Creo que Clinton vive en ese mundo en el que podemos actuar y las consecuencias negativas de esas acciones, ya sea el auge del islamismo radical o la destrucción de Honduras, no importan; simplemente podemos actuar de nuevo.

Traducido por Linda Artola y editado por Democracy Now! es español

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