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Taxi al lado oscuro

27 de Febrero de 2008 — El domingo después del 11 de Septiembre de 2001, Dick Cheney contó la verdad. Sobre perseguir a los autores de los ataques dijo: “Tenemos que trabajar con el lado oscuro, por así decirlo. Vamos a pasar algún tiempo en las sombras”. Las funestas y letales consecuencias de su promesa se han convertido, en los subsiguientes seis años, en la vergüenza de nuestra nación, y han indignado a millones de personas en todo el mundo.

Por Amy Goodman

El domingo después del 11 de Septiembre de 2001, el vicepresidente Dick Cheney contó la verdad. En el programa de NBC “Meet the Press”, dijo lo siguiente acerca de los planes para perseguir a los autores de los ataques: “Tenemos que trabajar con el lado oscuro, por así decirlo. Vamos a pasar algún tiempo en las sombras”. Las funestas y letales consecuencias de su promesa se han convertido, en los subsiguientes seis años, en la vergüenza de nuestra nación, y han indignado a millones de personas en todo el mundo. El presidente George Bush y Cheney, según muchos, han supervisado una masiva campaña global de secuestros, detenciones ilegales, interrogatorios agresivos, torturas, y tribunales irregulares y arbitrarios en los que los acusados afrontan la pena de muerte, haciendo frente a pruebas confidenciales obtenidas mediante la tortura, y sin representación legal.

Las sombras de Cheney tuvieron recientemente un momento de luz, cuando Alex Gibney ganó el Premio de la Academia al mejor documental por su filme “Taxi to the Dark Side” (Taxi al Lado Oscuro). La película sigue el rastro de los últimos días de un joven afgano, Dilawar (muchos afganos usan solamente un nombre), que fue arrestado por el ejército de EE.UU. en 2001 y llevado a la infernal prisión de la base aérea de Bagram. Cinco días más tarde, Dilawar había muerto; asesinado a golpes y torturas por el ejército de Estados Unidos. Gibney consiguió el impresionante testimonio del deceso de Dilawar de los propios soldados que lo golpearon hasta matarlo. Vemos el sencillo pueblo que fue su hogar durante toda su vida y oímos a la gente contar cómo Dilawar se había ofrecido como voluntario para conducir el taxi, que era una importante fuente de ingresos para la localidad.

Dilawar nunca había pasado una noche fuera de su casa. La primera vez que lo hizo, se pasó la noche con los brazos esposados por encima de la cabeza, fue sometido a privación del sueño y de agua, y recibió golpizas de forma regular, incluyendo fuertes patadas en la rodilla que le dejaban las piernas “hechas papilla”. Había sido señalado como partícipe en un ataque con cohetes contra los estadounidenses; lo acusaron unos afganos que luego se comprobó que eran los propios autores del ataque. Gibney usa la trágica historia de Dilawar para iniciar una virulenta e implacable denuncia de la política de tortura, desde Bush y Cheney hasta Donald Rumsfeld y el autor del tristemente célebre “memorando sobre la tortura”, John Yoo, actualmente profesor de derecho de la Universidad de California, Berkeley.

La ceremonia de los Óscar estuvo privada de cualquier mención seria de la guerra, hasta que Gibney subió al escenario para aceptar su premio. Gibnay dijo: “Muchas gracias, Academia. Esto va dedicado a todos los documentalistas. Y, en verdad, creo que mi querida esposa Anne esperaba que hiciera una comedia romántica, pero sinceramente, después de Guantánamo, Abu Ghraib, la rendición extraordinaria, sencillamente no era posible. Esto va dedicado a dos personas que ya no están con nosotros: Dilawar, el joven taxista afgano, y mi padre, un interrogador de la Marina que me instó a hacer este filme por su indignación por lo que se estaba haciendo con el cumplimiento de la ley. Esperemos que podamos poner al país en el camino correcto, alejarlo del lado oscuro y devolverlo a la luz. Muchas gracias”.

“Taxi to the Dark Side” se puede ver en los cines, y con seguridad el Óscar ayudará a que llegue a mayores audiencias. Gibney recibió una sorpresa, sin embargo, de Discovery Channel, la cadena de televisión que había comprado los derechos televisivos del filme. Me dijo: “Bueno, resulta que el Discovery Channel no está tan interesado en el “descubrimiento”. Me dijeron poco antes de que recibiera la nominación al Premio de la Academia que no tenían intención de emitir el documental, que la cadena tenía nuevos gerentes y que estaban a punto de realizar una oferta pública de venta de acciones, así que posiblemente era demasiado controvertido para la situación. No querían causar ninguna agitación. Discovery ha resultado ser el canal en el que no se oye y no se ve ningún mal”.

Discovery Channel es propiedad de John Malone, el magnate conservador dueño de Liberty Media, una de las mayores corporaciones mediáticas de todo el planeta. Malone es famoso por sus complejos negocios, que involucran la venta de parte, o de divisiones, de los medios de su propiedad a través de ofertas públicas de acciones con las que se embolsa millones de dólares. Acaba de obtener aprobación para canjear su extensa cartera de acciones de News Corporation, el imperio de Rupert Murdoch, por el control del sistema de televisión satelital DirecTV, también propiedad de Murdoch. Cuando Discovery informó a Gibney que no emitirían “Taxi to the Dark Side”, Malone y Murdoch estaban esperando la aprobación de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC, por sus siglas en inglés), que depende del gobierno de Bush, para cerrar el trato de DirecTV. (El trato fue aprobado el lunes posterior a la entrega de los Óscar).

HBO logró comprar los derechos televisivos de “Taxi to the Dark Side”, así que el filme podrá llegar a aquellos hogares suscritos a canales de televisión Premium. Según escribió Discovery a un miembro del público que hizo un cuestionamiento, “HBO estrenará el filme en Septiembre de 2008. Nos enorgullece informar que ‘Taxi to the Dark Side’ será estrenado en los canales de cable no codificados en 2009, en el canal Investigation Discovery”. Así que Discovery emitirá “Taxi to the Dark Side” en uno de sus canales marginales, después de las elecciones, después de que hayan concluido sus negocios con el gobierno de Bush.

Mientras tanto, películas como “Taxi to the Dark Side” y el excelente documental de Phil Donahue sobre Irak “Body of War” (Cuerpo de Guerra) tienen que luchar para conseguir distribución. Esperemos que el Óscar de Gibney ayude a abrir los cines y las ondas televisivas a estos filmes que realmente concientizan a la población, para alejar a este país del lado oscuro y devolverlo a la luz.


Amy Goodman es la presentadora de Democracy Now! (www.democracynow.org/es), noticiero internacional
diario emitido por más de 700 emisoras de radio y TV en Estados Unidos y el mundo.

© 2008 Amy Goodman

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traducido por: Ángel Domínguez y Democracy Now! en español, spanish@democracynow.org

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