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en español
De Amy Goodman y David Goodman
Edición firmada, cómpralo (en inglés)
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30 de junio de 2009 —El domingo se produjo en Honduras el primer golpe de Estado en América Central en más de un cuarto de siglo. En horas de la madrugada, el Ejército hondureño irrumpió en la residencia presidencial, secuestró al presidente constitucional Manuel Zelaya y lo trasladó en avión a un exilio forzado en Costa Rica.
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25 de junio de 2009 —Las herramientas de comunicación masiva ahora son del tamaño del bolsillo. La gente puede enviar relatos de testigos, fotos y videos con sólo pulsar unas teclas, a miles y hasta millones de personas mediante los sitios de las redes sociales. A medida que se desarrollaron estas tecnologías, también se desarrolló la capacidad de vigilarlas, filtrarlas, censurarlas y bloquearlas. Más...
18 de junio de 2009 —Mientras el gobierno del Presidente Barack Obama presiona para que se vote la reforma del sistema de asistencia de salud antes de que el Congreso entre en receso en agosto, ¿el dinero de la industria de la salud habrá contaminado tan profundamente el proceso como para evitar que algo bueno salga de esa votación? Más...
11 de junio de 2009 —Ken Saro-Wiwa y Alberto Pizango nunca llegaron a conocerse, pero los une la pasión por la preservación de su pueblo y su tierra, y el fervor con el que fueron perseguidos por sus respectivos gobiernos. Más...
04 de junio de 2009 —George Tiller no tenía que morir. Fue asesinado en una iglesia en Wichita, Kansas, el domingo. Era perseguido por realizar abortos en forma legal. Su muerte podría haber sido evitada simplemente mediante la aplicación de las leyes en vigencia. Más...
28 de mayo de 2009 —La economía es un caos, el desempleo aumenta, la industria automotriz está colapsando. Pero las ganancias de las empresas petroleras Chevron y Shell son más altas que nunca. Más...
20 de mayo de 2009 —El Philadelphia Inquirer, uno de los dos mayores periódicos de Filadelfia, ha sido noticia estos días, luego de haber contratado al polémico ex abogado del gobierno de George W. Bush, John Yoo, como columnista mensual. Más...
14 de mayo de 2009 —El Presidente Barack Obama estuvo esta semana con los peces gordos de la industria de la salud, proclamando que hay luz al final del túnel de la asistencia médica. Más...
Columna de Amy Goodman » Por Amy Goodman
David Iglesias es un republicano evangélico e hispano –en efecto, el mismísimo ex fiscal federal de Nuevo México destituido el año pasado– y tiene cosas positivas que decir acerca de Barack Obama.
Entrevisté a Iglesias la mañana posterior a que Obama se convirtiera en el casi seguro candidato presidencial del Partido Demócrata: “Obama representa la mejor promesa que Estados Unidos ofrece: un hombre mestizo, que proviene de una familia rota, puede progresar y tener grandes posibilidades de convertirse en nuestro próximo presidente”. Cuando le pregunté si apoyaba a Obama, me respondió: “No estoy apoyando a nadie. Nuestro país ha elegido durante los últimos 230 años más o menos a hombres blancos cuyos orígenes se remiten a países del norte de Europa. Esto por fin indica que el máximo cargo del gobierno estadounidense está realmente abierto a toda persona, y creo que es un poderoso mensaje no sólo para los estadounidenses, sino para todo el mundo”.
A pesar de que a Iglesias no le desagrada John McCain, el candidato de su propio partido, sus comentarios tratan directamente sobre la estrategia de campaña de Obama contra McCain. Tal como sugieren los resultados de las elecciones primarias de Puerto Rico, Obama aún tiene que mejorar su llegada a la comunidad latina. El estado natal de Iglesias, Nuevo México, es un estado en el que hay “mayoría de minorías” – es decir, la cantidad de gente de color del estado es superior a la cantidad de blancos (otros estados similares son California, Texas y Hawaii).
Iglesias también representa a otro colectivo social que desempeña un papel importante en estas elecciones: los republicanos desencantados.
En su nuevo libro “In Justice: Inside the Scandal That Rocked the Bush Administration” (Injusta justicia: una mirada desde adentro del escándalo que hizo temblar el gobierno de Bush), Iglesias retrata a un Departamento de Justicia altamente politizado, que supuestamente sigue la estrategia planteada por el Partido Republicano de procesar a gente que es acusada de fraude electoral, en aquellos casos en los que el votante registrado se podría considerar como favorable a los candidatos demócratas. Iglesias no elevaba a juicio estos supuestos casos de fraude electoral, cosa que no cayó bien a los republicanos de Nuevo México. Al Gore ganó en Nuevo México en el año 2000 por tan sólo 366 votos, y en 2004 George Bush venció a John Kerry en el mismo estado por alrededor de 6.000 votos. Nuevo México es definitivamente un estado decisivo y de voto volátil. En las elecciones de 2006, la congresista Heather Wilson apenas pudo conservar su puesto en el Congreso. En Nuevo México, cada voto cuenta y los republicanos lo saben: los tres escaños de la Cámara de Representantes se pondrán en juego en noviembre, así como también el escaño del Senado que dejará vacante Pete Domenici. Wilson va a renunciar a su banca en la Cámara de Representantes para intentar acceder a este último.
Mientras que los casos de fraude electoral que irritaron a los republicanos eran inconsistentes, Iglesias me habló de tácticas de supresión de votantes que le preocupan, aquellas que benefician a los candidatos republicanos. La principal de ellas es la táctica conocida como “vote caging”, una exclusión selectiva de votantes que, según explica Iglesias, “ocurre cuando se envía información para el votante a un grupo de personas de las que se cree que ya no residen en las direcciones que se tienen consignadas, como personal militar en el extranjero o estudiantes de universidades con mayoría de alumnos afroestadounidenses. Cuando la carta es devuelta al remitente porque no ha podido ser entregada, el partido usa esa información para tachar a esa persona de la lista de electores, alegando que ya no viven allí. Es una práctica reprochable. No había oído hablar de ella hasta después de dejar mi puesto”.
Iglesias prevee que el Partido Republicano se verá frenado como consecuencia del escándalo por los despidos de fiscales:
“Espero que los medios sigan dirigiendo su atención a grupos como el American Center for Voting Rights (Centro Estadounidense para los Derechos de los Votantes), que ha estado realizando este tipo de acción de supresión de votantes, especialmente apuntando a ancianos y minorías. Si uno es ciudadano estadounidense y no es un criminal, tiene derecho a votar. Espero que en los estados decisivos de voto incierto como Missouri, Wisconsin, Nuevo México y unos cuantos más… desearía que el Partido Demócrata y los medios verdaderamente observen muy de cerca estas prácticas y ejerzan la presión necesaria”.
El padre de David Iglesias pertenece al pueblo indígena Kuna de Panamá. David creció en Panamá, Oklahoma y Nuevo México. Como la joven promesa del Partido Republicano que fue alguna vez, Iglesias tiene mucho que enseñar a ambos partidos en esta crucial y volátil temporada política.
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Amy Goodman es la presentadora de Democracy Now!, noticiero internacional diario emitido en más de 700 emisoras de radio y TV en Estados Unidos y el mundo.
© 2008 Amy Goodman
Traducido por: Ángel Domínguez y Democracy Now! en español, spanish@democracynow.org www.democracynow.org/es