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100 días de Resistencia: Avi Lewis, de Al Jazeera, informa desde Honduras

En Honduras, el conflicto entre el régimen de facto y los partidarios del presidente depuesto Manuel Zelaya sigue paralizado. Las conversaciones se interrumpieron la semana pasada después de que el gobierno de facto se opusiera a abandonar su objeción a que Zelaya vuelva al poder.

Honduras4-web

Octubre 26, 2009

En Honduras, el conflicto entre el régimen de facto y los partidarios del presidente depuesto Manuel Zelaya sigue paralizado. Las conversaciones se interrumpieron la semana pasada después de que el gobierno de facto se opusiera a abandonar su objeción a que Zelaya vuelva al poder. Zelaya ha acusado al régimen de tratar de dilatar las negociaciones hasta las elecciones presidenciales que el gobierno golpista planea llevar a cabo el próximo mes. Los partidarios de Zelaya están boicoteando las elecciones y la comunidad internacional se niega a reconocerlas. Avi Lewis, periodista canadiense y corresponsal de Al Jazeera en inglés, recientemente viajó a Honduras para hacer un análisis poco habitual, los movimientos de base en contra del golpe. Esto es un fragmento de su informe, el que se transmitió en el programa Fault Lines (Líneas de quiebre) en Al Jazeera en inglés.

SAHRIF ABDEL KOUDDOUS: Volvemos ahora a Honduras, donde el conflicto entre el régimen golpista y los partidarios del presidente depuesto Manuel Zelaya continúa en un impasse. Zelaya acusó al régimen de intentar alargar las negociaciones hasta las elecciones presidenciales planeadas para el próximo mes. Los seguidores de Zelaya están boicoteando las elecciones y la comunidad internacional ha indicado que no las reconocerá a menos que se realicen con Zelaya de vuelta en el poder.

El periodista canadiense y corrresponsal de Al Jazeera en Inglés Avi Lewis recientemente viajó a Honduras para hacer un informe poco frecuente sobre el movimiento popular que se levantó contra el régimen golpista. En este reportaje, Lewis descubre que los seguidores de Zelaya no se están movilizando sólo por el retorno de Zelaya a la presidencia, sino también para apoyar su iniciativa de reforma de la Constitución hondureña y por la creación de condiciones sociales más equitativas. Aunque las reivindicaciones en torno a la Constitución quizás se hayan perdido en la disputa diplomática, se han mantenido vivas en las calles de Honduras. Emitimos fragmentos del informe de Avi Lewis “100 Días de Resistencia”, que se emitió en el programa Fault Lines, de Al Jazeera en Inglés .

AVI LEWIS: Todas las mañanas desde que comenzó el golpe hace más de tres meses la gente se reúne en las calles para protestar. Algunas veces son decenas de miles, algunas veces sólo unas cuantas docenas, pero este movimiento, que se autodenomina simplemente “la resistencia”, no pierde un solo día.

SEGUIDOR DE ZELAYA: Pues aquí estamos pues como siempre a los noventa cinco días, pues en las calles, diciendole al gobierno golpista que no tenemos miedo.

AVI LEWIS: En los medios internacionales, la crisis hondureña ha sido retratada como un enfrentamiento entre Zelaya y Micheletti, un dramático juego de ajedrez entre rivales políticos. Al estar con la gente en las calles, se vuelve claro que lo que está en juego para ellos es mucho más que eso. Por supuesto que los manifestantes quieren que Zelaya retorne al poder, pero ellos también quieren que se retome el proyecto que el golpe interrumpió: la Constituyente, una asamblea para redactar una nueva Constitución para Honduras.

Nos encontramos con una mujer joven llamada Daysi. Desde debajo de su sombrero de bruja, ella nos dio su versión de por qué la propuesta de cambiar un documento polvoriento desató un golpe, una crisis y un movimiento social.

DAYSI FLORES: Nuestra Constitución es algo que se ha hecho...es un decreto hecho por todas las oligarquías de este país. De hecho, fue establecido después de un golpe, exactamente en 1982, y fue hecho para darle el poder a los dueños de las compañías. Así que este es el motivo de que sea un punto tan importante y el motivo por el que todo el mundo está dispuesto a luchar por una Constituyente, por esta asamblea, que implica la participación de todos los sectores del país. Y tenemos esperanza.

AVI LEWIS: La esperanza es lo que hizo que Edwin Espinal decidiera regresar a Honduras. Luego de nueve años de trabajar en el gremio de la construcción en Estados Unidos, Edwin volvió para ser parte de la era Zelaya. Él y su mujer, Wendy, son famosos en el movimiento de protesta, conocidos por ir a cada marcha en una motocicleta verde. El día en el que Zelaya volvió a Honduras es un día que Edwin nunca olvidará. Él nos llevó a la embajada brasileña, donde Zelaya buscó refugio, y nos contó su historia.

EDWIN ESPINAL: Cuando llegó aquí, todo el país quiso celebrarlo. Esta zona estaba atestada, con gente coreando consignas, bailando, cantando. Alrededor de las 4.30 a.m., la Policía y el Ejército aparecieron por todos lados. Vi una enorme nube de humo alrededor de nosotros. No podíamos ver hacia dónde ir, sabes. Y Wendy Elizabeth, ella no podía respirar. Ella... bueno, tuve que llevarla fuera de aquí tan pronto como pude. Su sistema respiratorio falló, simplemente, sabes, sufrió un colapso. Y ella no lo logró.

AVI LEWIS: Wendy Elizabeth Avila fue sepultada a la edad de veinticuatro años. Sufría de asma. El hospital le dijo a Edwin que murió de gripe A, y no se hizo ninguna autopsia. Mientras se discute la causa de la muerte, Edwin no tiene dudas de quién es el culpable.

EDWIN ESPINAL: Son estos hombres, este hombre de aquí, detrás de mi. Ellos la mataron. Ellos la mataron. Y ella estaba siempre tratando de alentar al resto de la gente, sabes, con su sonrisa. “¡Vamos, tenemos que continuar! ¡Vamos!” Y todo el mundo la echa de menos. Todo el mundo la extraña. Nadie puede creer lo que le pasó, incluido yo.

AVI LEWIS: El COFADEH, Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras, es uno de los principales grupos de derechos humanos del país.

BERTHA OLIVA: La hemos catalogado como emergencia nacional en material de derechos humanos. Aquíi hay una Guerra de uniformados armados contra civiles que han decidido denunciar, demandar y exigir sin violencia el retorno del orden consititucional y el retorno del presidente Manuel Zelaya.

AVI LEWIS: Desde que comenzó el golpe, COFADEH ha documentado miles de presuntas violaciones de derechos humanos, desde golpizas y detenciones arbitrarias hasta secuestros y tortura.

DELMER MEMBRENO: ... luego me tiraron al suelo, pusieron un pie sobre mi cabeza, encendieron un cigarro y comenzaron a quemarme en la cara, los brazos y en el pecho.

AVI LEWIS: El de Delmer Membreno es uno de esos casos. Delmer es un joven fotógrafo de El Libertador, un periódico mensual fuertemente crítico con el golpe. Cuenta que fue secuestrado por hombres enmascarados que iban en una camioneta sin matrícula, que fue llevado a un campo fuera de la ciudad y que allí fue forzado a arrodillarse en la mugre.

DELMER MEMBRENO: Uno de ellos dijo “Bájalo y quítale el pasamontañas que quiero ver cuando mate a este ñángara”. Entonces luego él puso la pistola en mi frente y uno de ellos dijo “no, no, no lo mates, mejor que lleve el mensaje a Lagos, que es el editor del periódico, de que a él le acontecerá algo peor de lo que le vamos hacer a éste.

AVI LEWIS: Entonces, ¿cómo responde al hecho de que Amnistía Internacional haya dicho, hace pocos días, que Honduras corre el riesgo de entrar en un espiral de caos y falta de derechos, en el que la policía y los militares actúen sin respeto a los derechos humanos y sin apego a las reglas de la ley?

GENERAL ROMEO VÁSQUEZ: Nosotros no escondemos nada al mundo. Lo que pasa es que hay personas que dan información desde un punto de vista. Pero también yo creo que la moneda tiene dos caras y hay que ver siempre las dos caras de la moneda. En las Fuerzas Armadas hay unas reglas de empeñamiento que les damos a los soldados. Ellos llevan en su bolsillo esas reglas, además de portar unas cartillas que son las reglas para proteger los derechos humanos de las personas.

AVI LEWIS: Exactamente tres meses después del golpe, el presidente de facto, Roberto Micheletti, cambió las reglas de juego a las que se había comprometido y declaró el estado de sitio. El decreto suspendió la libertad de expresión y de movimiento. Se prohibieron las reuniones públicas. Se autorizó a la policía a arrestar a un individuo sin levantar cargos en su contra. Se volvió ilegal que cualquier medio de comunicación ofenda a la dignidad pública o a los funcionarios del gobierno. El principal canal de televisión que se mostraba crítico con el régimen fue sacado del aire en mitad de la noche. Radio Globo, la principal fuente de información sobre las protestas diarias, también fue cerrada. Aunque logró empezar a emitir de nuevo a través de Internet, su papel en la movilización de la oposición quedó mermado.

AVI LEWIS: ¿Que ocurrió hoy aquí?

PARTIDARIO DE ZELAYA: Bueno, Radio Globo, ya sabes, quitaron del aire a Radio Globo.

AVI LEWIS: Sacaron del aire a Radio Globo.

PARTIDARIO DE ZELAYA: Sí.

AVI LEWIS: ¿Por qué eso es tan conmovedor?

PARTIDARIO DE ZELAYA: Porque era nuestra única voz aquí en Honduras.

SHARIF ABDEL KOUDDOUS: “100 días de resistencia”, un informe de Avi Lewis, presentador del programa Fault Lines en Al Jazeera English. Cuando regresemos de la pausa, les mostraremos la segunda parte de esta versión editada del informe. _ _Esto es Democracy Now!, democracynow.org. Sigan con nosotros.

SHARIF ABDEL KOUDDOUS: Volvemos a la segunda parte del informe sobre Honduras, “100 días de resistencia”, realizado por Avi Lewis, presentador del programa Fault Lines en Al Jazeera English. La segunda parte de esta versión editada empieza con Avi Lewis entrevistando a un líder empresarial hondureño que pertenece al grupo de familias de la élite que controla la mayor parte de la riqueza de Honduras. Los líderes empresariales hondureños han apoyado al régimen golpista y se han opuesto al regreso de Zelaya.

AVI LEWIS: Adolfo Facusse, miembro destacado de una de esas familias, está siendo el centro de atención de una reunión de emergencia del sector privado del país. Acaba de presentar un plan para salir del impasse en el que se encuentra ahora el país. Como muchas otras propuestas, incluye el regreso de Manuel Zelaya a la presidencia para las semanas finales de su mandato, pero despojado de la mayor parte de su poder. Con la comunidad internacional de nuevo a bordo, las elecciones de noviembre borrarían la mancha del golpe y se volvería a los negocios como de costumbre.
Luego de conversar con Facusse en su casa, queda claro que los más poderosos del país tienen poco interés en cambiar el status quo.

ADOLFO FACUSSE: No tenemos una dictadura. No tenemos un golpe de Estado militar. No hay ningún militar al mando de la orquesta.

AVI LEWIS: Durante el gobierno de Mel Zelaya se dio un proceso mediante el cual la gente pobre estaba logrando algunas pequeñas reformas y algo de voz en el proceso político, podría decirse que por primera vez en la historia de Honduras. ¿Qué hay de malo en permitir a esa gente tener un poquito más de poder en una sociedad desesperadamente desigual?

ADOLFO FACUSSE: Bien, creo que es una buena pregunta. Zelaya quería hacer algunos cambios y para ello, en vez de convencernos de que lo que intentaba hacer era bueno, ha tratado de obligarnos a aceptar sus cambios con el apoyo del Presidente Chávez de Venezuela.

AVI LEWIS: El gobierno de Micheletti justificó su toma del poder afirmando que Zelaya, alentado por Chávez, estaba intentando cambiar la Constitución para permanecer en el poder. De hecho, es difícil encontrar pruebas de esta teoría. El día que Zelaya fue destituido iba a realizar una consulta pública no vinculante sobre la posibilidad de someter a votación la elección de una asamblea para reformar la Constitución. Esta propuesta, a su vez, sería sometida luego a una votación por parte de todo el electorado. Faltaban todavía bastantes pasos y meses, si no años, para llegar al debate sobre los límites del mandato presidencial.
Entonces, ¿qué fue lo que hizo que fuera tan ampliamente aceptado el argumento del intento de perpetuarse en el poder, incluso en los medios de comunicación internacionales?

RICK SÁNCHEZ: Porque este tipo trataba de jugarles una mala pasada. Quiero decir que intentaba permanecer en el cargo a lo Chávez, ¿no?

SENADOR JIM DEMINT: El mandato de Zelaya finaliza el próximo año. Chávez lo convenció para hacer lo mimos que él mismo había hecho en Venezuela.

CHARLES KRAUTHAMMER: Este tipo está actuando al margen de la constitución. Sí, fue elegido, pero Hitler también lo fue, lo mismo que Chávez.

AVI LEWIS: El régimen de Micheletti y sus partidarios han gastado al menos 400.000 dólares en hacer relaciones públicas y lobby en Estados Unidos. Sus aliados son tanto demócratas como republicanos, algunos con antecedentes controvertidos en la región:

Roger Noriega, ex funcionario del gobierno de Bush, una de las voces anticastristas más intransigentes.
Lanny Davis, amigo y ex asesor tanto de Bill como de Hillary Clinton, es uno de los que ha hecho lobby a favor del gobierno de facto.

Otto Reich, figura clave del escándalo Irán-Contras en la década del 80. _ Y José Cárdenas, ex directivo del mayor grupo de presión cubano-estadounidense en Washington.

JOSE CARDENAS: Yo creo que Hugo Chávez sabe que si falla en Honduras eso va a significar un golpe mortal a sus aspiraciones de liderar la región. Si puede ocurrir en Honduras, puede ocurrir en El Salvador, puede ocurrir en Nicaragua y, entonces, puede ocurrir en Sudamérica. _

AVI LEWIS: El gobierno de Obama, por su parte, ha abandonado la retórica de la Guerra Fría y ha hecho un llamamiento por el retorno de Zelaya, aunque sus medidas diplomáticas contra el gobierno golpista han sido, en gran parte, simbólicas. Más importante aún, la resolución promovida por la Casa Blanca es prácticamente la misma que la defendida tanto por los grupos de presión en Washington como por la élite empresarial en Honduras.

P.J. CROWLEY: Nosotros no estamos tomando posición, per se, en contra del régimen de facto y a favor de Zelaya. Pero, por otro lado, queremos que haya elecciones libres y justas en Honduras, de manera que se supere esta crisis y se centren en resolver los problemas de Honduras. Ese es nuestro planteamiento.

AVI LEWIS: De vuelta en Tegucigalpa, si se observa con atención, se puede ver lo que pasa inadvertido en este escenario. La demanda principal del movimiento, oculta a plena vista: la Constituyente, una nueva constitución, la refundación del país en términos más equitativos.

ALFREDO LÓPEZ: Pase lo que pase, necesitamos una nueva constitución, con el presidente en la presidencia o sin él. Esa es la lucha. Ahí está la clave fundamental.

AVI LEWIS: Es una lucha que Manuel Zelaya abandonó poco después de ser depuesto del poder. Estuvimos negociando durante días con la policía para hablar con Zelaya, pero no fue posible que nos permitieran tener un encuentro cara a cara con él.

SHARIF ABDEL KOUDDOUS: «100 Días de Resistencia», un informe de Avi Lewis, presentador del programa Fault Lines de Al Jazeera en Inglés. Está producido por Avi Lewis y Andrea Schmidt, con la ayuda del freelance Tim Russo.
Vamos ahora a Toronto, donde Avi Lewis se une a nosotros por teléfono.

Bienvenido a Democracy Now!, Avi ¿Puedes hablarnos acerca de tu viaje a Honduras? En los medios de este país se ha retratado a Zelaya y Micheleti como a los dos protagonistas principales, pero ustedes ofrecen una narrativa política con otras variantes ¿Puedes hablarnos sobre esto?

AVI LEWIS: Bueno, Sharif, esa fue una de nuestras motivaciones para ir a Honduras, intentar ir más allá de las narrativas políticas fáciles que han dominado la cobertura de este asunto. Al comienzo del programa hablamos de cómo Irak ha desaparecido de las primeras planas, bueno, estamos ante el segundo golpe militar en el hemisferio desde el final de la Guerra Fría. Y mientras esta situación continúa y el gobierno de Micheletti hace correr el reloj hasta las elecciones del próximo mes, este tema ha quedado oculto una vez más. Está claro que las negociaciones son más o menos una farsa. No van a llevar a ninguna parte. Por eso quisimos ir más de allá del nivel superficial de los informes que hemos estado recibiendo. Y con lo que nos encontramos fue... Cuando llegamos, fuimos directamente desde el aeropuerto al funeral de una joven que murió luego de quedar expuesta a gran cantidad de gases lacrimógenos durante una manifestación. Encontramos mucha tristeza, pero también una resistencia asombrosa entre este grupo de personas que salen a la calle día tras día.

Está claro que se trata de algo más que el reclamo de la restitución de Zelaya. El mandato de Zelaya finaliza en enero, independientemente de si vuelve al poder o no. Era un presidente que no iba a ser reelegido cuando fue derrocado. Por eso esta idea de que el movimiento en contra golpe es por el retorno de Zelaya es un análisis realmente superficial. Por supuesto que se debe volver al orden constitucional en Honduras. Y es de un gran valor simbólico que a un gobierno golpista no se le permita gobernar y permanecer en el poder y que se logre dar marcha atrás con los efectos del golpe. Pero ese enfoque no aborda las profundas inequidades que hay en la sociedad hondureña. Ni tampoco aborda los tremendos problemas que tienen con su Constitución, a la que el costarricense Oscar Arias, quién no es precisamente, tú me entiendes, al que se conoce por se un tipo diplomático –de ahí que sea Premio Nobel de la Paz -, ha considerado a la Constitución hondureña como la peor del mundo.

De manera que este proceso de apertura de la Constitución para incluir los derechos de las comunidades indígenas y de la mujer y para abordar las profundas desigualdades en un país controlado por tan sólo un puñado de familias, la oligarquía, es de lo que realmente se trata todo esto. Esa fue la amenaza al orden establecido, no Zelaya en sí, no la cortina de humo de que Zelaya estaba intentando perpetuarse en el poder. Ninguna de estas cosas estaba definida de antemano en este proceso. Estaban iniciando un proceso en el que el pueblo podría desafiar al poder en un proceso democrático y constitucional que suponía una amenaza para aquellos que ostentan el poder en Honduras. Ese es el proyecto que llevará... que podría llevar a una redistribución del poder en la sociedad. Ese proyecto, por desgracia, está ahora fuera de la mesa de negociaciones.

SHARIF ABDEL KOUDDOUS: Avi Lewis, solo tenemos un minuto, no obstante ¿qué papel juega Estados Unidos en estas negociaciones y en la región?

AVI LEWIS: Bueno, Estados Unidos ha impuesto sanciones por 33 millones de dólares y le ha retirado la visa a algunos de los que apoyaron el golpe. Eso fue hace meses. Estados Unidos podría haber tomado todo tipo de medidas, incluyendo jugar un papel mucho más enérgico en el proceso de la OEA. Lo cierto es que no ha habido una real presión internacional. Cuando entrevisté a P.J. Crowley en el Departamento de Estado, escuché muy claramente que Estados Unidos, que el gobierno de Obama está satisfecho con que se celebren las elecciones en noviembre y se borre así la mancha dejada por el golpe. Necesitan algún tipo de excusa para legitimizar las elecciones. Pero todos, en ambos bandos, exceptuando a la gente en las calles, están diciendo...y un buen número de... muchos de los candidatos que ahora planteaban boicotear las elecciones, las cuales deben seguirse muy de cerca, la mayoría de las fuerzas más poderosas quieren que se celebren las elecciones como excusa para restaurar el status quo. Y Estados Unidos no está haciendo nada para evitar eso, y es sobre este punto que los estadounidenses deben levantar su voz.

SHARIF ABDEL KOUDDOUS: Avi Lewis es el presentador de Fault Lines de Al Jazeera en inglés. Le damos las gracias por estar hoy con nosotros. Su informe, “100 Días de Resistencia,” está disponible en inglés en el canal de Al Jazeera English en YouTube. Habrá un enlace en democracynow.org
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Traducido por Laura Dolado, Pablo Ramos, Ter García y Democracy Now! en español

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