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Los hondureños, divididos tras la victoria de un partidario del golpe en las elecciones presidenciales boicoteadas por los seguidores de Zelaya

El gobierno de Obama se está alejando cada vez más de su declaración de apoyo a la restitución del presidente depuesto, Manuel Zelaya. El lunes, el Departamento de Estado alabó las elecciones hondureñas celebradas el fin de semana, que resultaron en la victoria del partidario del golpe de Estado y adinerado terrateniente Porfirio Lobo.

Porfirio-lobo-web

1 de diciembre del 2009

El gobierno de Obama se está alejando cada vez más de su declaración de apoyo a la restitución del presidente depuesto, Manuel Zelaya. El lunes, el Departamento de Estado alabó las elecciones hondureñas celebradas el fin de semana, que resultaron en la victoria del partidario del golpe de Estado y adinerado terrateniente Porfirio Lobo, que obtuvo el 55 por ciento de los votos. Los seguidores de Zelaya boicotearon las elecciones, y muchos países latinoamericanos se han negado a reconocer los resultados.

AMY GOODMAN: Hablamos ahora sobre la situación en Honduras, donde el gobierno de Obama se está alejando cada vez más de su declaración de apoyo a la restitución del presidente depuesto, Manuel Zelaya. El lunes, el Departamento de Estado alabó las elecciones hondureñas celebradas el fin de semana, que resultaron en la victoria del partidario del golpe de Estado y adinerado terrateniente Porfirio Lobo, que obtuvo el 55 por ciento de los votos. Los seguidores de Zelaya boicotearon las elecciones y muchos países latinoamericanos se han negado a reconocer los resultados. En declaraciones desde Washington, D.C el Subsecretario de Estado estadounidense para América Latina, Arturo Valenzuela, calificó a las elecciones como un primer paso significativo.

ARTURO VALENZUELA: "Si bien las elecciones son un paso siginificativo en el camino de retorno de Honduras al orden democrático y constitucional tras el golpe de Estado del pasado 28 de junio, son sólo eso, son sólo un paso, no el último paso. Dada la gravedad del golpe de Estado y la situación de polarización en la que se encuentra Hounduras, tanto ahora como antes del golpe de Estado, es muy importante que el liderazgo político hondureño avance en los próximos meses en el cumplimiento de la totalidad del amplio marco del acuerdo Tegucigalpa-San José.

¿Cuáles son los pasos adicionales que se deben tomar? Se debe formar un gobierno de unidad nacional. El Congreso tiene que votar la restitución del presidente Zelaya a la presidencia, y otro elemento que yo creo que es muy, pero muy importante del Acuerdo San José a medida que Honduras avanza en el intento por reestablecer el orden constitucional y democrático es la formación y la estructuración de una comisión de la verdad, que es algo que también está contemplado en el plan original del acuerdo de Tegucigalpa."

AMY GOODMAN: El régimen golpista hondureño dice que la participación electoral fue relativamente alta, de alrededor del 62%, pero relevamientos independientes estiman que estuvo alrededor del 47%. En Portugal, la Ministra de Asuntos Exteriores de Zelaya, Patricia Roda, afirmó que la mayoría de los hondureños consideran las elecciones como ilegítimas.

PATRICIA RODA: Lo que ha ocurrido ahora es el intento por blanquear un golpe de Estado militar, que obviamente no se puede blanquear. El pueblo hondureño sabe lo que fue, un crimen, y como un crimen lo reconocen y en el día de ayer decideron no ser parte y convertirse en cómplices.

AMY GOODMAN: Está previsto que el Congreso hondureño vote mañana si acepta un acuerdo que le permitiría a Zelaya reasumir la presidencia hasta el fin de su mandato, que termina el mes que viene. Las expectativas generales indican que los legisladores rechazarán la propuesta, dilatando así aún más cualquier posibilidad de resolución de la crisis política hondureña. Para hablar más al respecto nos acompaña acá, en Wahshignton, Sergio Moncada, co-fundador del grupo Hondureños por la Democracia. Por vía teléfonica desde Honduras se comunica con nosotros Patricia Adams. Ella es co-cordinadora del Proyecto de Acompañamiento por Honduras del Centro Cohota y del Centro Quijote, espacios que organizaron una delegación internacional de derechos humanos que arribó a Honduras la semana pasada. Patricia, comencemos con usted. Cuéntenos que vio, qué pasó en estas elecciones y por qué ustedes están en Honduras.

PATRICIA ADAMS: Estamos en Honduras porque es importante que haya una presencia internacional, no para reconocer y darle aprobación oficial a las elecciones, sino más bien para tener presencia en las calles y en las diferentes comunidades, y estar al lado del movimiento popular, observando y dando testimonio sobre la experiencia de las elecciones, el proceso elctoral y el ambiente general en el que se desarrollaron las elecciones. Lo que ví el domingo en Tegucigalpa fueron calles bastante vacías y una calma abrumadora, debido al hecho de que la mayoría de la gente cumplió con el toque de queda popular convocado por el Frente Nacional de Resistencia, en el que se llamaba a la pobalción a quedarse en sus casas. Muchos no votaron. Todos los centros de votación de Tegucigalpa por los que pasé a cada hora el domingo estaban bastante desocupados. Había muchos más policías, militares y funcionarios electorales que gente votando. Los informes que llegaron de los otros tres equipos de observadores que tenemos en otras partes del país confirman esto mismo, que la población guardó el toque de queda popular y que hubo poca gente votando; con la excepción de San Pedro Sula, donde la gente salió a las calles y, como probablmente lo pudieron ver, la protesta fue reprimida violentamente.

AMY GOODMAN: También nos acompaña, aquí en Washington D.C., Sergio Moncada, co- fundador de la organización Hondureños por la Democracia. Sergio, ¿Cuál es tu repuesta a las elecciones y que pasará ahora?

SERGIO MONCADA: Muchas gracias por haberme invitado. Mi respuesta es la misma que la de muchos hondureños. Nosotros creemos que estas elecciones son ilegítimas porque fueron llevadas a cabo en un ambiente de miedo e intimidación. Sólo para darte unos ejemplos, el presidente democráticamente electo de Honduras ahora mismo está encerrado en la embajada de Brasil, donde las armas de los francotiradores le están apuntando durante todo el día.

Desde hace dos meses que él es víctima de asedio y hostigamiento, están las marchas nocturnas del ejército que rodea las instalaciones de la Embajada, sin mencionar lo que le está pasando al resto de la población hondureña. Como mencionaron antes, el día de las elecciones alrededor de 500, 1000 manifestantes tomaron las calles de manera pacífica y fueron violentamente reprimidos por el Ejército y la policía. A esto se le suma que el día anterior a las elecciones sufrimos varias situaciones de intimidación. Una de las más visibles fue el allanamiento a las oficinas de una cooperativa de agricultores en el centro de Honduras. Y, en el día de las elecciones, el grupo que encabezo junto con otros hondureños acá en el área de Washingon organizó una protesta en frente del centro de votación correspondiente al D.C, uno de los cinco centros de votación en Estados Unidos. La hemana de uno de los manifestantes que estaba con nosotros fue arrestada por el ejército hondureño el día previo a las elecciones, simplemente por participar de una protesta. El Departamto de Estado dice que estas fueron elecciones libres y justas y nuestro grupo y muchos otros gurpos en Estados Unidos estamos muy en desacuerdo con eso. Nada podría estar más alejado de la realidad.

AMY GOODMAN: Sergio, ¿qué cree usted que Estados Unidos debería hacer ahora?

SERGIO MONCADA: Leyendo entre líneas las declaraciones que hizo ayer el Señor Arturo Valenzuela, el Departamento de Estado de Estados Unidos quiere sacar ventaja de las dos posiciones encontradas. Yo creo que en los próximos días vamos a escuchar más informes sobre el número real de votantes que acudieron a las urnas. La diferencia entre las cifras oficiales y, por ejemplo, los números de la compañía que fue contratada para hacer la encuesta a boca de urna. Y creo que el Departamento de Estado va a seguir jugando este mismo juego, el de reconocer estas elecciones y decir `nosotros queremos que Honduras avance´, pero el Departamento de Estado tendrá que asumir un rol mucho más agresivo para superar las divisiones que hay en el país. Los hondureños están divididos en este momento de tal manera que es imposible lograr la paz. De hecho, hay varias facciones dentro de Honduras, en ambos lados, que están hablando de la posiblidad tangible de que ocurra una guerra civil y de lo que está pasando en la región.

AMY GOODMAN: Quiero pasar ahora a Andrés Conteris, quien está dentro de la Embajada de Brasil en Tegucigalpa, donde el presidente democráticamnete electo, Manuel Zelaya, ha estado refugiado desde que regresó al país. Andrés, ¿cuál es la respuesta del Presidente en el interior de la embajada?

ANDRÉS CONTERIS: Amy, el Presidente Zelaya ha dicho claramente que esta elección debe ser anulada. No puede se la puede justificar de ninguna manera legítima, dada la muy pobre participación del electorado. Tienen que ser reprogramadas, y esa es la única manera de que la democracia pueda volver a este país, porque esta elección es un instrumento del régimen golpista para encubrir la represión que han estado cometiendo y tratar de acercarse a la comunidad internacional, y esa es la razón por la que deben ser revertidos por completo, tanto el golpe de Estado como la elección misma.

AMY GOODMAN: Y, en relación con la elección de Porfirio Lobo, ¿quien es él? Y otro tema, ¿que va a pasar en el Congreso? ¿Hay alguna posibilidad de que el Presidente Zelaya acepte asumir la presidencia de nuevo antes del fin de su mandato en enero?

ANDRÉS CONTERIS: Porfirio Lobo, conocido como Pepe Lobo, es un empresario muy rico que ha sido miembro del Congreso. Es miembro también del Partido Nacional. Ha tratado de ignorar totalmente el golpe en su campaña a fin de distanciarse de cualquier culpabilidad y no involucrarse con un tema complicado. En términos de lo que el Presidente Zelaya hará, se quedará aquí en la embajada de Brasil el tiempo que pueda y seguirá buscando consolidar la presión, tanto de la resistencia interna como de la comunidad internacional, para tratar de rechazar la elección e intentar que se reprograme y se convoque a nuevas elecciones. Si el Congreso vota esta semana a favor de su restitución, él no la aceptará a menos que los que cometieron crímenes durante el golpe se presenten ante la justicia. Esa es la única manera en la que él aceptaría volver a la presidencia, es lo que ha dicho.

AMY GOODMAN: Quisiera plantearte a ti esta pregunta y también conocer cuál es la respuesta dentro de la embajada brasileña sobre lo que Estados Unidos debería hacer ahora y el papel que ha desempeñado.

ANDRÉS CONTERIS: Estados Unidos ha sido cómplice en el golpe mismo y ha utilizado el acuerdo firmado entre las mesas de negociación de Zelaya y Micheletti como una forma de avanzar sin realmente restaurar la democracia. Estados Unidos, cuando el acuerdo fue firmado, Thomas Shannon, el Subsecretario de Estado, se dirigió inmediatamente a los medios de comunicación y dijo que EE.UU. reconocería la elección, más allá del hecho de que Zelaya fuera restituido o no. Esto constituye una violación del espíritu y la letra del acuerdo. Estados Unidos no tenía ninguna razón justificada para hacerlo en absoluto. Y así, EE.UU. ha sido parte del problema en este punto, ha sido parte del no restablecimiento de la democracia. Y si ahora EE.UU. realmente quiere lavarse las manos de todo esto, si quiere quedar limpio, entonces debe rechazar la elección, dado que ha habido tan baja participación, y debe sumarse a lo que el Presidente Zelaya dice, que hay que reprogramarlas para que la democracia puede ser reestablecida.

AMY GOODMAN: Gracias a todos por estar con nosotros, Andrés Conteris, que nos habla desde el interior de la embajada de Brasil, donde ha estado recluido con el presidente y varias decenas más de personas, el presidente elegido de Honduras, Manuel Zelaya. Quiero también agradecer a nuestros invitados aquí en Nueva York, así como en Honduras. Sergio Moncada es el coordinador o co-fundador de Hondureños por la Democracia y Patricia Adams, coordinadora del Proyecto de Acompañamiento por Honduras, del Centro Quijote

Traducido por Democracy Now! en Español.

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