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Los generales del golpe militar en Honduras y la Escuela de las Américas

Romeo Vásquez, el general que lideró el golpe en Honduras contra del Presidente Manuel Zelaya, fue entrenado en EEUU, en la Escuela de las Américas, SOA (por sus siglas en inglés). La SOA ha entrenado a más de 60.000 soldados, muchos de los cuales retornaron a sus países y cometieron abusos a los derechos humanos, torturas y masacres.

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Julio 01, 2009

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Romeo Vásquez, el general que lideró el golpe militar en Honduras contra del Presidente Manuel Zelaya, fue entrenado en Estados Unidos, en la Escuela de las Américas, SOA (por sus siglas en inglés). La SOA ha entrenado a más de 60.000 soldados, muchos de los cuales retornaron a sus países de origen y cometieron abusos a los derechos humanos, torturas, ejecuciones extrajudiciales y masacres. De acuerdo con el Observatorio de la Escuela de las Américas (SOAW, por sus siglas en inglés), Vasquez asistió a la SOA en 1976 y 1984. El jefe de la Fuerza Aérea, el General Luis Javier Prince Suazo, también estudió allí en 1996. Hablamos con el padre Roy Bourgeois, fundador del Observatorio de la Escuela de las Américas.

AMY GOODMAN: Dr. Almendares, quería a su vez hablar por un minuto con el Padre Roy Bourgeois. Por cierto, las últimas noticias, el Presidente del Banco Mundial Robert Zoellick dijo que el Banco Mundial ha congelado la ayuda a Honduras durante esta crisis política, y advirtió que podría ser un revés para la región.

Padre Roy Bourgeois, usted está justo delante de Fort Benning, el que solía ser conocido como Escuela de las Américas. Su nuevo nombre es WHINSEC. ¿Cuál es la conexión entre el WHINSEC, la Escuela de las Américas, y el golpe de Estado en Honduras?

PADRE ROY BOURGEOIS: Bueno, en primer lugar, no nos sorprende, usted sabe, que haya una conexión con la Escuela de las Américas, ahora llamada WHINSEC. Esta escuela es conocida en América Latina como una escuela de golpes de estado, una escuela de dictadores, una escuela de la tortura. Hay una conexión directa, lo cuál ya esperabamos.

Los dos principales protagonistas de este golpe de estado que derrocó en Honduras al Presidente Zelaya son dos generales, conocidos graduados de esta escuela: el general Romero Vásquez, que es el comandante en jefe, el jefe de los militares, no sólo es un simple graduado sino que se graduó dos veces. Y luego está también el general Luis Suazo, un graduado de la escuela en 1996, que es el jefe de la fuerzas aéreas.

Esta escuela es conocida en América Latina, de nuevo, como una escuela de los golpes. Siempre que hay una masacre, casos de tortura, violaciones de los derechos humanos, hemos podido documentar la existencia de una conexión directa a esta escuela. Esta escuela ha formado a más de 60.000 soldados procedentes de quince países de América Latina en el combate, todos los gastos pagados, debo decir, por los contribuyentes estadounidenses.

Y nosotros, por supuesto, l igual que muchos, estamos indignados por este golpe. Esto es un escándalo. Estamos alentados por la respuesta, por supuesto, de la comunidad internacional y las decenas de miles de personas del movimiento de SOAWatch, que se ha solidarizado con el pueblo de Honduras en este momento y con los pobres de toda América Latina.

JUAN GONZALEZ: Padre Bourgeois, me gustaría pedirle —esto me recuerda mucho a lo que sucedió hace años en Haití, donde hubo, básicamente, un golpe militar contra un presidente elegido legalmente, Aristide, y donde la— una administración democráta, el Presidente Clinton, condenó el golpe de los líderes, como el Presidente Obama, al menos estos últimos días, pero donde los militares de los EE.UU. estaban jugando un rol diferente –en esencia, tienen estrechas relaciones con los líderes golpistas. Me pregunto su respuesta de cómo se ha desempeñado previamente en toda América Latina este tipo de golpes?

PADRE ROY BOURGEOIS: Sí, usted sabe, cuando hablamos de Haití, los principales actores de lo que pasó en Haití no fueron entrenados en la Escuela de las Américas, pero en Fort Benning, por entonces, estaban muy involucrados en el derrocamiento Presidente Aristide.

No sé qué decir de otros que, ustedes ya lo saben, esta escuela tiene una larga historia en esta región. Saben que muchos de nosotros estamos muy familiarizados con lo que sucedió en El Salvador y en muchos otros países. Los casos de alto perfil, el Arzobispo Oscar Romero, los seis jesuitas, las cuatro mujeres de una iglesia estadounidense que fueron violadas y asesinadas, todos estos casos, junto con los miles de otros, han sido perpetrados por licenciados de la Escuela militar de las Américas, ahora llamada WHINSEC.

Me alegra decir que la semana pasada, tuvimos en el Congreso una votación. La semana pasada, la Cámara aprobó una enmienda a la Ley de Autorización de Defensa Nacional, lo que forzaría al Pentágono a dar los nombres de los graduados, incluida su posición, el cursos que hicieron, y el país de origen. Durante los últimos cinco años, se han negado a darnos los nombres de estos, todo ello en nombre de, usted sabe, la seguridad nacional. Mientras hablan de la transparencia y la democracia, esta escuela es un obstáculo para la democracia y el cambio que tenido lugar en América Latina.

Muy importante también, tenemos un próximo proyecto de ley, HR 2567 en el Congreso. Este proyecto de ley suspenderá todas las operaciones en la escuela, y habrá una investigación completa sobre la escuela y sus cientos de graduados que han participado en estas atrocidades y golpes. Once dictadores han pasado por esta escuela. Siempre que ha habido un golpe, como este en Honduras, en las últimas décadas, se ha encontrado una conexión directa a esta escuela.

Y estamos pidiendo a nuestros miembros del Congreso, y también el Presidente Obama, que se involucren en este tema. Obama tiene el poder de cerrar esta escuela de asesinos, esta escuela de golpes de estado, esta escuela con tanta sangre en sus manos. Él tiene el poder de cerrar esta escuela por orden ejecutiva. Por eso es importante que los ciudadanos de nuestro país escriban al Presidente Obama para decirle que, mientras él habla de una nueva relación con los países, nos permita también involucrarnos con los países de América Latina. Hágamos que el Presidente Obama cierra esta escuela.

AMY GOODMAN: Padre Roy Bourgeois, la legislación que dice que fue aprobada en la Cámara ahora tiene que ser conciliada con la versión del Senado, que no tiene esta enmienda que exigiría la publicación de los nombres de los graduados que usted, desde la School of Americas Watch, ha pedido durante los últimos cinco años sin tener éxito, para demostrar la conexión entre lo que hacen estos soldados cuando van a casa y la escuela.

Un poco de antecedentes sobre el Padre Roy Bourgeois para nuestros radioyentes y telespectadores. Primero, él fue a la Escuela de las Américas poco después del Arzobispo Oscar Romero fuera asesinado, el 24 de marzo de 1980. Cogió un altavoz y se dirigió a la radio y la televisión para retransmitir las últimas palabras de Oscar Romero, el discurso que pronunció específicamente a los soldados salvadoreños, instándolos: "Yo os imploro, les ruego, les ordeno: detengan la represión".Usted emitió su voz, y fue detenido y encarcelado un año y medio.

Pero ¿Cuándo se estableció SOA Watch al margen de la Escuela de las Américas? No creo que la mucha gente sepa acerca del asesinato de los jesuitas. No creo que la mayoría sepa tampoco acerca de las cuatro mujeres religiosas que fueron asesinadas en El Salvador.

PADRE ROY BOURGEOIS: Amy, un pequeño grupo de nosotros llegó a la puerta principal de Fort Benning a principios de 1990. Fue justo después de la masacre de los seis jesuitas en El Salvador, conocidos sacerdotes católicos que ayudaban los pobres y su lucha, junto con sus dos compañeras de trabajo. Por aquél entonces, estabámos dando un montón de dinero a las fuerzas armadas de El Salvador, alrededor de un millón de dólares al día.Un grupo de trabajo del Congreso de EE.UU. fue a investigar la masacre de las dos mujeres y los seis jesuitas, y volvieron con un informe donde se involucraba a los responsables de los asesinatos con la Escuela de las Américas en Fort Benning. Fue entonces cuando me fui abajo, y cree un campamento. Seguí viviendo, desde 1990, en un pequeño apartamento de las afueras de la puerta principal de Fort Benning, y estuve acompañado por algunos amigos, Charlie Liteky, Kathy Kelly y algunos que otros tantos, y se inició nuestro movimiento.

Empezamos a investigar, y no nos tomó mucho tiempo para descubrir que en nuestro patio trasero hay una escuela de asesinos, una escuela que entrena a terroristas, realmente, en América Latina, todos los gastos pagados —millones de dólares que se invierten en esta escuela actualmente— procedentes de nuestros impuestos, millones de dólares. Y queremos que este dinero vaya, ustedes saben, a proyectos para los pobres, para los ancianos, la asistencia sanitaria, en nuestras propias comunidades.

Nuestro movimiento ha crecido mucho desde nuestros primeros días. Cada noviembre, nos reunimos en la puerta principal para pedir el cierre de la escuela, a expresar nuestra solidaridad con los pueblos de América Latina. Me alegra informar de que este pasado mes de noviembre, se reunieron cerca de 20.000 estudiantes, veteranos, y muchas monjas. Los padres vienen con sus hijos. Y damos la bienvenida a la gente que quiera estar con nosotros el próximo noviembre. Para obtener más información, por supuesto, sobre el tema y nuestra próxima manifestación del noviembre, os pido que vayan simplemente a soaw.org.

Solamente quiero otra cosa –cada mañana sola me levanto, abro mis persianas, miro al otro lado de la calle, y allí está Fort Benning. Dos cercas eslabonadas con estas señales-que llevo conmigo en todo esto-que dice "prohibido el paso." Y más allá de estos signos y que el alambre me recuerda algunas de las cárceles a los que nos han enviado los que hemos protestado por esta escuela, está la Escuela de las Américas, ahora llamada WHINSEC. Ellos dicen que enseñan democracia allí. Bueno, nosotros decimos que no se enseña la democracia tras el cañón de un arma de fuego. No se puede enseñar democracia detrás de una señal que dice prohibido el paso. Y este es nuestro problema. Esto no es una escuela para la democracia. No hay transparencia aquí. Y estamos pidiendo realmente el Presidente Obama y a más y más gente ahora a ver realmente esta escuela por lo que es. Es una escuela de la tortura. Es una escuela de dictadores. Es, sobre todo, una escuela de golpes militares.


Traducido por Núria Ferragutcasas & Democracy Now! en español

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