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Los cables de WikiLeaks revelan cómo EE.UU. manipuló secretamente las negociaciones sobre cambio climático de Copenhague apuntando a Bolivia y Venezuela

Estamos transmitiendo desde Cancún, México, desde la cumbre mundial sobre cambio climático de las Naciones Unidas. Los cables diplomáticos secretos publicados por el sitio web de denuncias WikiLeaks han revelado nuevos detalles sobre cómo Estados Unidos manipuló las conversaciones sobre el cambio climático el año pasado en Copenhague.

Solon1

6 de Diciembre de 2010

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Estamos transmitiendo desde Cancún, México, desde la cumbre mundial sobre cambio climático de las Naciones Unidas. Los cables diplomáticos secretos publicados por el sitio web de denuncias WikiLeaks han revelado nuevos detalles sobre cómo Estados Unidos manipuló las conversaciones sobre el cambio climático el año pasado en Copenhague. El periódico The Guardian informa que los cables muestran cómo Estados Unidos buscó ensuciar la reputación de las naciones que se oponían a su propuesta para solucionar el calentamiento global, la manera en que la ayuda financiera y de otro tipo fueron usadas por algunos países para conseguir apoyo político y cómo Estados Unidos montó una ofensiva diplomática global secreta para dejar sin efecto la oposición al controvertido acuerdo de Copenhage.

Varios de los cables hablan sobre la oposición de Bolivia al acuerdo respaldado por Estados Unidos. Uno de los cables de la embajada de Estados Unidos en Bruselas describe una reunión en enero entre la Comisaria Europea de Acción por el Clima Connie Hedegaard y el asesor de la Casa Blanca Michael Froman. El memo dice, y cito, “Hedegaard respondió que tendremos que buscar una salida alternativa con los países que no están muy dispuestos a ayudar, como Venezuela o Bolivia. Froman está de acuerdo con que tendremos que neutralizar, cooptar o marginar estos y otros países tales como Nicaragua, Cuba, Ecuador”. Un poco después de la reunión, Estados Unidos cortó millones de dólares en ayuda ambiental a Bolivia y Ecuador.

El presidente Boliviano Evo Morales es también criticado en los cables infiltrados por organizar la Cumbre de los Pueblos sobre el Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra en abril. John Creamer, encargado de asuntos públicos en la embajada de Estados Unidos en Bolivia, escribe: “Bolivia está padeciendo graves daños a causa del calentamiento global, pero Morales parece que prefiere invertir en asuntos retóricos mas que en contribuir a una solución. Su posición radical le hizo ganarse los aplausos de los grupos anti-globalización, pero se ha alejado de muchos países desarrollados y de muchos de sus vecinos”.

Bueno, para continuar hablando de los cables de WikiLeaks relacionados a las negociaciones internaciones sobre el clima y Bolivia y también de las conversaciones acá en Cancún, nos acompaña Pablo Solón, el embajador de Bolivia ante las Naciones Unidas, quien dará una conferencia hoy en Cancún.

¿Cómo van las conversaciones?

PABLO SOLÓN: Bueno, yo diría que el resultado final, hasta el momento, no es muy bueno, porque no existe un compromiso de parte de los países desarrollados de reducir la emisiones que causan el efecto de invernadero de tal manera que el aumento de temperatura del planeta se pueda estabilizar bien por debajo de un grado centígrado. Ni siquiera a dos. Lo que se está negociando ahora en la mesa elevaría la temperatura del planeta a cuatro grados centígrados. Y eso es catastrófico para la vida humana y para la madre tierra.

AMY GOODMAN: Antes de que nos ocupemos de estas conversaciones, quiero preguntarle sobre los cables de WikiLeaks. Estos no son cables escritos por WikiLeaks, por supuesto; el sitio web WikiLeaks dio a conocer cientos de cables, un cuarto de millón de cables diplomáticos que ellos tienen en su poder. Usted acaba de escuchar algunas citas textuales de los cables que se refieren a Bolivia.

PABLO SOLÓN: Si. Espero que no tengamos que esperar todo un año para saber qué fue lo que pasó acá en Cancún, porque lo que pasó en Copenhague también está pasando acá en Cancún. Se ha presionado mucho a algunos países para que acepten, yo diría una nueva versión del Acuerdo de Copenhague. Y tememos que esta sea la segunda parte del Acuerdo de Compenhague acá en Cancún. Entonces, para nosotros, es muy importante mantener una negociación transparente y abierta, donde todas las partes realmente pongan sus posturas sobre la mesa y así podamos negociar. Hemos hecho críticas bastante fuertes el viernes y el sábado, porque los documentos que se presentaron en la mesa no reflejan la posición de las diferentes partes, de los diferentes estados. Estos documentos reflejan las posiciones de las personas a cargo, de los facilitadores. Pero todavía no hay negociaciones entre las partes.

AMY GOODMAN: Por ejemplo, tenemos uno de los documentos estadounidenses en los que se habla de las Maldivas. En Copenhague, fueron muy intensos al momento de explicar la posibilidad de que sus islas quedaran sumergidas y que no podrían sobrevivir al calentamiento global. Después pudimos ver en estos documentos que ellos se retractaron y firmaron el Acuerdo de Copenhague. Nadie sabía por qué se habían retractado tan rápidamente. Pero los documentos sugieren que EE.UU. les pagó decenas de millones de dólares.

PABLO SOLÓN: Bueno yo sólo puedo referirme a los hechos, porque una cosa que puedo decir respecto a la spublicaciones de WikiLeaks es queno contienen hechos, por tanto no quiero juzgar a ningún país en base a eso, pero lo que les puedo asegurar es que han cortado la asistencia a Bolivia y Ecuadaor. Eso es un hecho. Además lo dijeron muy claramente: “Vamos a cortarla, porque ustedes no apoyan el Acuerdo de Copenhague”. Y eso es un chantaje.

AMY GOODMAN: Quiero leerle un fragmento de otros cables infiltrados por WikiLeaks, escrito por John Creamer, encargado de asuntos públicos de la embajada de Estados Unidos en Bolivia. Creamer dice, “Muchos bolivianos son rápidos en observar que la campaña sobre el cambio climático de Morales es una estrategia para elevar su imagen a nivel internacional y no porque esté preocupado por el medio ambiente. El ex Ministro de Producción de Morales y senador suplente por el MAS, Javier Hurtado dice que hay una gran brecha entre la retórica exagerada a favor del medio ambiente de Morales en los foros internacionales y el énfasis que se le da a nivel nacional en la industrialización como clave para el desarrollo. El fundamento de estos esfuerzos es la explotación a gran escala del gas natural, hierro y proyectos de producción de litio, empresas que históricamente han sido perjudiciales para el medio ambiente”. Su respuesta a esto Emajador Solón.

PABLO SOLÓN: Bueno, creo que este documento de WikiLeaks refleja la estrategia de Estados Unidos en contra de Bolivia. A ellos les interesa mostrar que Bolivia no está seriamente comprometida en la lucha contra el cambio climático. Ellos quieren presentar a Bolivia como los que tienen un doble estándar. Su estrategia es clara, ellos no nos pueden comprar, no nos pueden presionar. Entonces tratan de vender una imagen de que nosotros decimos una cosa, pero hacemos otra, y esto es absolutamente falso.

Bolivia, por supuesto —y siempre lo he dicho— es un país que necesita tener un proceso de industrialización, pero una industrialización muy sostenible. ¿Por qué? Porque nosotros importamos casi todo. Y ellos lo saben. Importamos clavos, papel, de todo. Entonces sí, necesitamos desarrollar algunas industrias. Pero no podemos seguir el mismo camino de desarrollo que los países industrializados, porque no es sostenible. El planeta no puede aceptar que todos vivamos como estadounidenses o europeos. Y nosotros lo sabemos, por eso queremos desarrollar un nuevo modelo, al que nosotros llamamos vivir bien. Entonces ese es nuestro punto de vista. Pero el documento de WikiLeaks muestra exactamente la campaña que Estados Unidos ha diseñado para desprestigiar la posición de Bolivia en estas conversaciones.

AMY GOODMAN: Entonces, ¿qué podemos decir acerca de este momento acá en Cancún, Embajador Solón? Existe la posibilidad de que Kioto esté muerto, Japón está diciendo que no van a extenderlo, lo cuál es muy significativo dado que este protocolo fue negociado con dificultad en Kioto, Japón. Lo mismo piensan Australia y Canadá.

PABLO SOLÓN: El problema con el protocolo de Kioto es que Japón, Canadá, Australia y Rusia pueden pensar que no hay necesidad de un segundo período de compromiso, pero ellos lo han firmado. Ellos son parte del Protocolo de Kioto. Y el Protocolo de Kioto estableció en su artículo 3.9 que debe haber un segundo período de compromiso. Entonces, mientras ellos sean parte del Protocolo de Kyoto y cómo todavía son parte de él, tiene que haber un segundo período de compromiso. Hemos venido acá para negociar el número en el que se van a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Pero no hemos venido acá para negociar si va a haber un segundo período de adhesión al Protocolo de Kioto. A lo que me refiero es, si usted es un país, un país serio, que ha firmado un tratado internacional legalmente vinculante, entonces es parte de ese acuerdo, y tiene que cumplirlo. De otra manera, usted va a estar en una posición bastante difícil, porque va a ir en contra del cumplimiento de la ley internacional.

AMY GOODMAN: Estados Unidos ha mencionado [no se oye] un paquete equilibrado acá. ¿A qué se refieren con esto?

PABLO SOLÓN: Bueno, para Estados Unidos, un paquete equilibrado es uno donde los países desarollados tienen la libertad de hacer lo que ellos quieren. Ellos no están comprometidos con una meta específica en cuanto a la reducción de las emisiones. Esto garantiza desestabilización y aumento de la temperatura. Y un paquete equilibrado para Estados Unidos significa que los países en vía de desarrollo tienen que estar comprometidos. Entonces, para ellos, los países desarrollados tiene menos responsabilidades y los países en vías de desarrollo más obligaciones. Eso es lo que ellos entienden por un paquete equilibrado.

AMY GOODMAN: En una palabra, ¿cómo diría usted que están yendo estas negociaciones?

PABLO SOLÓN: Bueno, desde el punto de vista de Bolivia vamos a luchar hasta el último momento, para obterner el mejor resultado posible en Cancún. Ahora la situación es bastante complicada. Muy difícil. No vemos un camino específico en lo que respecta a la reducción de emisiones, una fuerte reducción de los países desarrollados. Y eso es lo que está haciendo todo mas complicado. Y sólo digo una cosa; cada año 300.000 personas mueren por desastres naturales que son ocasionados por el cambio climático. Entonces lo que vamos a decidir aquí afectará a 300.000 personas que mueren cada año a causa del cambio climático.

AMY GOODMAN: ¿Ustedes se retirarían de las negociaciones si Kioto se termina?

PABLO SOLÓN: No, nosotros nunca nos retiraremos de ninguna conversación que se desarrolle a nivel multilateral. Siempre estaremos ahí luchando y defendiendo lo que es legal, nuestra posición es las posición de toda la humanidad.

AMY GOODMAN: ¿Cómo afecta el calentamiento global a Bolivia?

PABLO SOLÓN: Bueno, hemos perdido un tercio de los glaciares en nuestras montañas y perderemos, en la próxima década, otro tercio. Esto tiene unas consecuencias devastadoras para el agua, la agricultura y la biodiversidad. En algunas áreas de Bolivia, no hay casi agua. En algunos ríos, hemos empezado a ver que las temperaturas han bajado bastante, que los peces se congelan en regiones donde este tipo de cosas raramente pasan. Miren a Venezuela, miren ahora a Colombia, y digan “OK, vamos a posponer otra vez las negociaciones otro año, o de pronto dos más”; eso es un acto irresponsable, y no es aceptable para nosotros.

AMY GOODMAN: En esta cumbre sobre calentamiento global, tenemos la propuesta del mercado de carbono y todas las compañías que pueden estar interesadas en cómo se desarrollaría este mercado. ¿Qúe siginfica esto? ¿Y qué cree usted que se debe hacer?

PABLO SOLÓN: Como dijimos, ellos no tienen ningún deseo de salvar a la humanidad; lo que quieren es salvar sus negocios, sus negocios del mercado de carbono. Ellos quieren poner en marcha esas medidas y que nosotros aceptemos estos nuevos mecanismos del mercado. Bolivia ha dicho que no aceptará estos nuevos mecanismos de mercado, porque no vamos a aceptar un mecanismo que convierta los bosques en mercancía. Lo que nosotros queremos es un mecanismo que rescate los bosques y que los preserve, pero no desarrollar un mercado a nivel mundial en base a ellos.

AMY GOODMAN: ¿Cómo encajan las guerras en la figura del calentamiento global?

PABLO SOLÓN: Bueno, eso es otro tema clave. Bolivia presentó un párrafo en el que se establece que nosotros tendremos también en cuenta los gases de efecto invernadero que provienen del ejercicio de la guerra. Ellos no han tenido en cuenta esta parte. En Segundo lugar, hemos dicho que las finanzas destinadas al cambio climático deben ser equivalentes a las finanzas que ahora los países desarrollados gastan en seguridad, defensa y hasta en la guerra. ¿Cuánto gastan por año en esto? Como $1.6 billones por año. ¿Cuánto dicen que van a invertir en el cambio climático? Sólo 100 mil millones. Es realmente injusto ver que se invierte 15 veces más en defensa, seguridad y en la guerra que en lo que se quiere hacer por el cambio climático.

AMY GOODMAN: Hay muy pocos líderes que vienen a Cancún, había más de 120 en Copenhague, acá puede que haya 20. ¿El presidente Morales viene?

PABLO SOLÓN: El presidente Morales vendrá el jueves 9 de diciembre.

AMY GOODMAN: Bueno, nosotros estaremos cubriendo eso. Esperamos poder entrevistaralo acá mismo. Embajador Solón le agradecemos por estar con nosotros.El embajador Pablo Solón es el embajador boliviano ante las Naciones Unidas, hablando desde Cancún.

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