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Miles se quedan varados en fronteras y puertos mientras se extienden los enfrentamientos violentos en Libia

Desde que las fuerzas leales al líder libio, coronel Muammar Gaddafi, comenzaron a reprimir violentamente el levantamiento popular hace unas semanas, muchos trabajadores migrantes en Libia han intentado huir del país.

Libiaexodus

7 de marzo de 2011

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Desde que las fuerzas leales al líder libio, coronel Muammar Gaddafi, comenzaron a reprimir violentamente el levantamiento popular hace unas semanas, muchos trabajadores migrantes en Libia han intentado huir del país. De los aproximadamente 2,5 millones de trabajadores extranjeros presentes en Libia, las Naciones Unidas calcula que al menos 200.000 trabajadores han huido del país desde que comenzaron los combates y se espera que ese número se duplique.

Miles de trabajadores se congregan en la frontera libia con Egipto, Túnez y a lo largo de todas las ciudades portuarias, creando una crisis humanitaria en la que se necesita desesperadamente refugio, alimentos, servicios sanitarios y transporte. La corresponsal de Democracy Now! Anjali Kamat conversa con trabajadores migrantes en la ciudad portuaria de Benghazi y con Peter Bouckaert, director de emergencias de Human Rights Watch. Agradecemos especialmente al videógrafo Yusuf Misdaq que colaboró en la realización de este reportaje.

AMY GOODMAN: Volvemos a Libia donde se encuentra Anjali Kamat hablando con trabajadores migrantes que tratan desesperadamente de dejar ese país

ANJALI KAMAT: En este momento estoy parada en el puerto de Benghazi, donde decenas de miles de trabajadores extranjeros han estado llegando en las últimas dos semanas para huir de Libia. Hoy, el crucero griego que está a mis espaldas sale con rumbo a Siria, llevando consigo a cerca de 930 trabajadores de regreso. Sin embargo, cientos de trabajadores aún permanecen aquí.

KAMAL MOUSSA: Mi nombre es Kamal Moussa. Soy el coordinador de la evacuación de extranjeros que quieren salir del país. Pero tenemos personas de algunas nacionalidades que están varadas aquí, como los somalíes, bengalíes, etíopes y ghaneses. Me da la impresión de que a estas personas nadie las quiere. Nosotros los estamos cuidando, les damos techo y comida, pero ¿por cuánto tiempo?, no lo sé.

ANJALI KAMAT: Aquí hay cientos de personas que vienen de países devastados por las guerras, como Somalia, Etiopía y Eritrea, que están aterrorizadas de permanecer en Libia después de la escalada de violencia que hubo contra los africanos en las últimas semanas, pero que no pueden regresar a sus países de origen.

ARMIYASTULU BALCHA: Mi nombre es Armiyastulu. Soy de Etiopía. Estamos bajo la sombra de la pobreza y algunas personas tienen problemas políticos, por eso nos quedamos aquí.

ANJALI KAMAT: ¿Puedes describe cuál es la situación que se vive aquí? ¿Cuánta gente hay aquí?

ARMIYASTULU BALCHA: Creo que debe haber unas 300 ó 340 personas en total. Estamos viviendo aquí; en mi caso, hace siete días que estoy en este lugar. A veces la persona libia que nos trajo nos dice que hoy es el último día. Si nadie resuelve nuestros problemas, nos dirán que nos vayamos, así que estamos muy asustados.

ANJALI KAMAT: Mientras cientos de trabajadores extranjeros permanecen en el puerto esperando una oportunidad para salir del país, muchos miles están varados en los puestos fronterizos de Libia con Egipto y Túnez. Hablamos con un grupo de trabajadores migrantes en el paso fronterizo de Salum entre Egipto y Libia.

ADDO ALEXMANN: Mi nombre es Addo Alexmann. Vengo de Ghana. Estaba trabajando cuando comenzó la crisis. Así que tuvimos que huir para salvarnos. Necesitamos cruzar a Egipto urgentemente para poder volver a nuestros países.

ASANTE JONNY: Me llamo Asante Jonny. Soy de Ghana.

ANJALI KAMAT: ¿Puedo preguntarle si ha tenido algún problema en Libia antes de que ocurriera todo esto?

ASANTE JONNY: No, en absoluto. No he tenido ningún problema. Sólo esta crisis.

ANJALI KAMAT: Se escuchan muchas versiones en los medios acerca de los mercenarios que Gaddafi utiliza y se dice que se trataba de africanos subsaharianos. ¿En qué situación de peligro creyó encontrarse? Usted no es libio. ¿Cuál ha sido su mayor temor?

ASANTE JONNY: Ahora odian a los negros. Así que cuando uno va a la ciudad a comprar algo, como comida, hay que tomar un taxi para entrar y salir. De lo contrario, si intentas ir a pie, te lo advierto, te van a matar.

ADDO ALEXMANN: A mi mejor amigo le dispararon. Éramos tres. Mataron a uno. Yo dejé a todos mis amigos allí y ahora mismo estoy aquí sentado.

ASANTE JONNY: Sí, a un tipo de Camerún, que era un rastafari y tenía rastas, lo mataron.

ANJALI KAMAT: ¿cuándo cree que podrá salir de aquí?

ASANTE JONNY: Ahora mismo si fuera posible; apreciaría mucho poder salir de este lugar, de este infierno.

ANJALI KAMAT: Human Rights Watch ha estado aquí en Libia siguiendo la situación de los trabajadores migrantes, así como de los supuestos mercenarios. Estuvimos hablando con Peter Bouckaert, director de emergencias de Human Rights Watch.

PETER BOUCKAERT: Creo que toda esta historia de los mercenarios africanos en Libia debería ser un caso de estudio en las escuelas de periodismo de Estados Unidos, porque es un excelente ejemplo de periodismo irresponsable y perezoso. En lugar de salir a investigar estos incidentes y de verificar la veracidad de estos rumores, los periodistas occidentales que trabajan para medios de muy buena reputación se limitan a publicar estos rumores como ciertos. Hablaron de hombres africanos desenfrenados, que violaban mujeres y cosas por el estilo, lo que representa el mayor prejuicio racista que pueda existir.

ANJALI KAMAT: ¿Puede decirnos algo acerca de quiénes son realmente los mercenarios?

PETER BOUCKAERT: Claro; es posible que Gaddafi haya utilizado mercenarios africanos, ya que Gaddafi ha participado en la formación, financiación y provisión de armas a grupos rebeldes de toda África. Estuvo muy implicado en la guerra civil de Chad, y también en el conflicto de Darfur, donde financió algunos grupos rebeldes sólo para participar en la mesa de negociaciones. Así que tiene la capacidad, no de reclutar a mercenarios africanos, sino de utilizar los grupos que ha formado y financiado. Y es posible que algunos de esos combatientes hayan sido movilizados hacia los alrededores de Trípoli o incluso hacia el este. Pero antes de sacar esa conclusión, debemos investigarlo. Y por el momento, todas estas acusaciones que hemos investigado en el este, han resultado no ser ciertas.

ANJALI KAMAT: Le preguntamos a un representante de los revolucionarios de Libia si están haciendo algo para frenar esta ola de rabia generalizada contra cualquier persona que sea percibida como procedente del África subsahariana.

ABDEL HAFIZ GHOQA: [traducido] Al comienzo de la revolución, los primeros días, el nivel de rabia interior del pueblo era muy alto y trabajamos mucho para salvaguardar a esos trabajadores africanos y protegerlos de cualquier tipo de ataque. Los ubicamos en lugares seguros donde ahora las cosas se han calmado y no creo que haya ninguna amenaza.

AMAL BOUGAIGIS: Soy Amal Bougaigis. Nadie está matando a ninguna de esas personas. La gente está organizada en este momento, entiende y lleva a esas personas ante la justicia. Una vez allí, son investigados; la justicia está trabajando. No estamos seguros de si algunos de ellos son de una forma u otra. También ellos están aquí. Pero cuando estamos seguros de que alguien es inocente, se lo deja en libertad de inmediato.

PETER BOUCKAERT: No voy a decir que estamos satisfechos con algunas de las cosas que hacen. Es decir, sí creemos que se siguen deteniendo a un montón de personas que son claramente inocentes y que deberían dejar en libertad, pero al menos nos han permitido el acceso. Creo que son sinceros cuando tratan de resolver algunas de estas cuestiones, porque una gran cantidad de la gente que participa en esta revolución son activistas de derechos humanos, abogados y personas que en algún momento estuvieron en la cárcel. Entonces, reconocen la importancia del respeto por los derechos humanos y esta revolución se trata en gran medida de cambiar la cultura del abuso y la represión.

ANJALI KAMAT: ¿Cuál es el número de trabajadores migrantes en Libia?

PETER BOUCKAERT: Si se cuentan todas las personas de origen no libio que trabajan en Libia, se habla de varios cientos de miles y probablemente de millones. Hay cientos de miles de africanos que vienen aquí a trabajar en labores menores, y también hay muchos asiáticos que vienen a trabajar en las industrias de servicios. Este país en realidad, como muchos de los países en Medio Oriente, es uno donde la mayor parte del trabajo la realizan los trabajadores migrantes.

ANJALI KAMAT: En la frontera con Egipto, nos encontramos con un grupo grande de trabajadores migrantes provenientes de Bangladesh, que han pasado varias noches en el paso fronterizo, esperando ser evacuados por su gobierno.

MOHAMMAD SUHAIL: Mi nombre es Mohammad Suhail. Mi país, Bangladesh.

ANJALI KAMAT: ¿Hace cuántos días que los bengalíes están aquí?

MOHAMMAD SUHAIL: Posiblemente 10 días.

ANJALI KAMAT: ¿Hace 10 días que esperan en la frontera con Egipto?

MOHAMMAD SUHAIL: Sí, 10 días, 10 días. En la frontera con Egipto, casi 10 días.

ANJALI KAMAT: ¿Cuántos bengalíes hay aquí?

MOHAMMAD SUHAIL: Hay tres mil bengalíes ahora.

ANJALI KAMAT: ¿De qué ciudad de Libia vienes?

MOHAMMAD SUHAIL: Vengo de Benghazi, trabajaba en Boustead Company de Singapur.

ANJALI KAMAT: ¿A qué te dedicas? ¿A qué se dedica esa compañía?

MOHAMMAD SUHAIL: Es una compañía de construcción.

PETER BOUCKAERT: Hubo muy poca respuesta por parte del gobierno de Bangladesh. Y es realmente una cuestión de recursos para algunos de estos países. China es un país relativamente rico ahora y puede organizarse. Pueden alquilar un crucero griego y venir aquí para llevarse a miles de trabajadores. Es mucho más difícil para el gobierno de Bangladesh. La comunidad internacional tiene la obligación de ayudar a evacuar a los bengalíes, así como también a los africanos. Es una verdadera tragedia que los africanos, que son los más vulnerables en Libia en este momento, a quienes persiguen literalmente en las calles y en algunos casos quienes han sido víctimas de linchamientos y asesinatos, y quienes realmente han pasado por una experiencia muy trágica, sean los que quedan olvidados en el muelle día tras día; están tan desesperados que tratan de saltar a los barcos que salen del puerto. Y los empujan y golpean

ANJALI KAMAT: A pesar de las circunstancias terribles de su éxodo de Libia, algunos de los trabajadores de Ghana que huyen sí se identificaron en general con la lucha de los revolucionarios libios.

ASANTE JONNY: Lo que sé es que a todo el mundo le gusta la libertad. Así que en este mundo, la democracia es la mejor forma de gobierno a esta hora, en este mundo. Entonces, cuando ellos empezaron esto, yo no estaba molesto porque Ghana, mi país, es un país democrático.

TRABAJADOR MIGRANTE DE GHANA: En nuestro país, no tenemos dinero. Es por el dinero que venimos a Libia. No tenemos dinero. Así que si ellos adoptan la democracia y son libres, nosotros estaremos felices.

ANJALI KAMAT: Para Democracy Now! soy Anjali Kamat con Yusuf Misdaq, en Benghazi, Libia.

AMY GOODMAN: Esto es Democracy Now!, democracynow.org, Informe de Guerra y Paz, pasamos de Libia a las cuestiones locales que involucran a los medios de comunicación públicos.


Traducido por Alejandra Burgos, Pablo Ramos y Gabriela Díaz Cortez

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