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Ley SOPA: ¿lucha contra la piratería o censura? Debate entre Jimmy Wales de Wikipedia y Sandra Aistars de Copyright Alliance

El apoyo del Congreso a un par de proyectos de ley de lucha contra la piratería en Internet se debilita, después de la histórica protesta que se hizo el miércoles, durante la cual miles de sitios web estuvieron fuera de servicio durante 24 horas.

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19 de enero de 2012

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El apoyo del Congreso a un par de proyectos de ley de lucha contra la piratería en Internet se debilita, después de la histórica protesta que se hizo el miércoles, durante la cual miles de sitios web estuvieron fuera de servicio durante 24 horas.

Los estudios cinematográficos de Hollywood, los editores de música y las principales emisoras de radio y televisión apoyan el proyecto de ley contra la piratería, con el argumento de que la misma apunta a detener la reproducción ilegal de material con copyright desde sitios web alojados fuera de Estados Unidos. "Estamos hablando de sitios que operan y se dedican a la piratería y que realmente impiden que creadores de todo el país puedan vivir de sus actividades creativas", dice Sandra Aistars, Directora Ejecutiva de Copyright Alliance, entre cuyos miembros están la Asociación Cinematográfica de Estados Unidos, las empresas de medios NBC Universal, Time Warner y Viacom, la Sociedad Estadounidense de Compositores, Autores y Editores y la organización BMI. Pero los detractores de los proyectos sostienen que los mismos podrían cambiar Internet profundamente limitando la innovación y la inversión, rasgos típicos de Internet libre y abierta. "Wikipedia se definiría como un motor de búsqueda, de acuerdo a estos proyectos", afirma el cofundador de Wikipedia Jimmy Wales. "Eso significa que sería ilegal que Wikipedia tuviera enlaces a un sitio, aun cuando estamos explicándole al público lo que está pasando aquí. Eso sería ilegal. Es indignante. Va en contra de la Primera Enmienda".

JUAN GONZÁLEZ: El apoyo del Congreso a dos proyectos de ley impulsados por la industria de Hollywood se debilita después de la histórica protesta que se hizo el miércoles en Internet. La versión en idioma inglés de la enciclopedia electrónica Wikipedia estuvo fuera de servicio durante 24 horas, como medida de protesta contra dichos proyectos, mientras que miles de sitios web siguieron su ejemplo. La empresa Google, dueña del motor de búsqueda más famoso del mundo, cubrió el logo en su página de inicio con una banda negra. También instó a sus visitantes a que firmen un petitorio electrónico solicitando al Congreso que rechace dichos proyectos.

El proyecto de la Cámara de Representantes se llama SOPA, Ley de Cese a la Piratería en Internet y el del Senado, PIPA, Ley de Protección de la Propiedad Intelectual. Los estudios de cine de Hollywood, las editoriales de música y grandes empresas de medios como NBC y Viacom han apoyado este proyecto de ley contra la piratería, la cual apuntaría a poner fin a la piratería de material con copyright desde sitios web alojados fuera de Estados Unidos. No obstante, los detractores de los proyectos sostienen que los mismos podrían cambiar Internet profundamente limitando la innovación y la inversión, rasgos típicos de Internet libre y abierta.

En Washington, al menos ocho legisladores anunciaron el miércoles que ya no podían seguir apoyando el proyecto del Senado. Entre ellos estaban algunos de los impulsores del proyecto, como Marco Rubio de Florida, Roy Blunt de Missouri y Orrin Hatch de Utah, así como el demócrata Ben Cardin de Maryland.

AMY GOODMAN: La acción del miércoles contra los proyectos de ley destinados a combatir la piratería aparecen como la mayor protesta electrónica de la historia de Internet, aunque ayer también hubo varias manifestaciones en la calle contra dichos proyectos. En Nueva York, centenares de personas se concentraron frente a las oficinas de los senadores demócratas Chuck Schumer y Kirsten Gillibrand, impulsores del proyecto del Senado. Andrew Rasiej, presidente de la comunidad tecnológica New York Tech Meetup, colaboró con la organización de la protesta.

ANDREW RASIEJ: Solía decir en broma que los políticos no saben diferenciar entre un servidor y un camarero, pero cuando hablamos de PIPA y SOPA esta ignorancia no tiene ninguna gracia. En un esfuerzo por combatir la piratería, cosa que a todos nos gustaría minimizar e incluso eliminar por completo, el Congreso, a favor de intereses de sectores especiales y adinerados que representan la industria del copyright, propone rediseñar Internet en un modelo perjudicial para nuestra industria y la Internet abierta. Si lo consiguen, no solo van a limitar la innovación y la inversión en empresas tecnológicas emergentes, tanto en Nueva York como en cualquier otra parte, sino que además dañarán irreversiblemente la arquitectura de Internet, alentando la censura en todo el mundo.

AMY GOODMAN: Otros manifestantes en Nueva York compararon estos proyectos con medidas similares de censura en Internet que se tomaron en China e Irán.

IAN BASSIN: Creo que otorgar al gobierno la potestad para cerrar sitios web a su antojo es una mala señal. La red debería ser un medio libre que promueva la democracia en todo el mundo. Precisamente en momentos en que Estados Unidos está intentando convencer a China e Irán de que no deben censurar la red, no deberíamos dar un mal ejemplo.

AMY GOODMAN: Nos acompañan dos invitados en este momento. Jimmy Wales es un empresario de Internet, más conocido por ser cofundador y promotor de Wikipedia, la enciclopedia electrónica sin fines de lucro. Wales se comunica con nosotros desde un estudio en Londres. Desde Washington, D.C. se comunica con nosotros Sandra Aistars, directora ejecutiva de la Copyright Alliance y también ex vicepresidenta y asesora jurídica de la empresa Time Warner Inc. Entre los miembros de Copyright Alliance están la Asociación Cinematográfica de Estados Unidos, las empresas de medios NBC Universal, Time Warner y Viacom, la Sociedad Estadounidense de Compositores, Autores y Editores y la organización BMI.
Comenzaremos con Sandra en Washington. ¿Por qué opina que estos proyectos de ley son tan importantes?

SANDRA AISTARS: Ante todo gracias, Amy, por invitarme al programa. Estoy muy contenta de que se tome el tiempo para escuchar tanto a quienes apoyan este proyecto, como a sus detractores, ya que ha llegado a mis oídos tanta información de los proyectos que entiendo que cualquiera se asuste. Así que gracias por esta oportunidad.

En relación a la increíble importancia de estos proyectos de ley, yo represento, al igual que otros miembros de la junta directiva de la Copyright Alliance que usted mencionó, a miles y miles de artistas individuales que viven en todo Estados Unidos. Hay unos 11 millones de artistas en Estados Unidos que dependen de Internet para conectarse entre si, comercializar, recaudar fondos para sus trabajos, conectarse con sus admiradores, distribuir su obra y, en definitiva, para ganarse la vida. La posibilidad de que esta gente haga todo esto puede verse comprometida por la actividad delictiva de algunos sitios web de fuera de nuestras fronteras, empresas que se dedican exclusivamente a distribuir falsificaciones y material con copyright con fines de lucro, pero sin compensación alguna para los creadores originales. No hablamos de sitios como Wikipedia, ni de Reddit ni Twitter, ni de ninguna de esas herramientas o redes sociales útiles que todos usamos, cuando hablamos de sitios web infractores, que son a los que apuntan estos proyectos de ley. Estamos hablando de sitios que operan y se dedican a la piratería y realmente impiden que creadores de todo el país puedan vivir de sus actividades creativas.

JUAN GONZÁLEZ: Jimmy Wales, cofundador de Wikipedia, usted piensa que estos proyectos de ley constituyen una amenaza y decidió cerrar su página ¿Por qué?

JIMMY WALES: Estos proyectos de ley están muy mal redactados. Está muy bien hablar de la necesidad de hallar algún tipo de solución a las conductas delictivas en Internet. Pero no está bien establecer un régimen de censura en respuesta a ello. No está bien implantar procedimientos que harían que las compañías financieras de tarjetas de crédito bloquearan emprendimientos legítimos ante una simple queja. Es necesario volver a la redacción y repensar todo el tema, de manera de que la libertad de expresión se ubique al frente y como tema central.

AMY GOODMAN: Sandra, ¿qué opina usted de eso?

SANDRA AISTARS: Estoy de acuerdo en que el tema central de estas discusiones han de ser la libertad de expresión y la Primera Enmienda, y así ha sido. Estos proyectos de ley no tienen nada que ver con la censura; o tienen que ver con la censura tanto como iniciar un juicio por robo en un supermercado. Si un sitio web distribuye de forma ilegal contenidos con copyright o material falsificado a los consumidores de Estados Unidos, ese sitio no está ejerciendo su libertad de expresión, ni profundizando la discusión política; está cometiendo un robo.

JUAN GONZÁLEZ: Solo quisiera decir, Sandra, que compañías como Google insisten en que ellos ya participan en la vigilancia voluntaria de sus sitios y responden bastante rápido los pedidos de la industria.

SANDRA AISTARS: Correcto. Google está hablando de los programas que tiene para hacer frente a casos individuales de violación de contenidos subidos por un usuario, por ejemplo, en YouTube. Estos proyectos de ley no se ocupan de esa cuestión en absoluto. En primer lugar, no se ocupan de sitios alojados en Estados Unidos, como YouTube, Wikipedia o cualquier otro sitio de contenido generado por usuarios dentro de Estados Unidos. Tampoco obliga a un sitio legítimo como YouTube a supervisar o hacer nada más de lo que ya hace conforme a la Ley de Derechos de Autor para Medios Digitales en el Nuevo Milenio. Y en realidad, existen disposiciones en el proyecto de ley que específicamente dejan en claro y ordenan a los tribunales a no hacer modificaciones a la ley de derechos de autor, ley de marcas o la Ley de Derechos de Autor para Medios Digitales en el Nuevo Milenio al momento de poner en práctica estos proyectos de ley. Por lo tanto, estos proyectos de ley se ocupan de un problema totalmente diferente, que son los sitios web que ya existen y que funcionan y se dedican a exclusivamente a violar los derechos de autor. No son sitios legales como Wikipedia, que supervisan sus propias actividades. Por el contrario, son sitios que suelen estar manejados por delincuentes que se dedican enteramente a distribuir contenidos protegidos por los derechos de autor sin autorización y sin otro propósito legal.

AMY GOODMAN: Jimmy Wales, ¿podría responder a eso y también hablarnos de cómo cree que estos proyectos de ley afectarían a Wikipedia si fueran aprobados?

JIMMY WALES: Lo que se acaba de decir acá simplemente no es verdad. Si observamos el contenido de estos proyectos de ley, vemos que los mismos son muy claros en cuanto a la censura. El proyecto del Senado contiene disposiciones para hacer bloqueos de sistemas de nombres de dominio (DNS) de sitios web alojados en el extranjero y los proyectos de ley contienen disposiciones según las cuales sería ilegal que Google establezca un enlace con, por ejemplo, el motor de búsqueda The Pirated Bay. Eso es lisa y llanamente una censura de Google y no hay vuelta de hoja. Esas son las medidas contra las que estamos protestando. Esas son las cosas que están mal.

Si quieren hacer algo contra esos sitios, es necesario hacer lobby en los países en cuestión y tratar de que se cambien sus leyes para que las mismas reflejen el mismo tipo de situación que uno ha aceptado como forma valida de hacer las cosas, como lo hacemos dentro de Estados Unidos con las notificaciones legales y orden de retiro del material y con todas las cosas que han funcionado tan bien en los últimos 10 años.

En cuanto a cómo afectaría esto a Wikipedia, nos afecta de varias maneras diferentes. Las definiciones son tan amplias que Wikipedia podría ser definida como un motor de búsqueda de acuerdo a estas cosas. Por lo tanto, eso significaría que sería ilegal que Wikipedia tuviera un enlace a un sitio, aunque escribiéramos un artículo de enciclopedia explicando al público qué es The Pirated Bay y qué está pasando ahí y pusiéramos un enlace para que cada uno pueda ir y verlo por su propia cuenta. Eso sería ilegal. Es indignante. Va en contra de la Primera Enmienda.

AMY GOODMAN: Jimmy Wales, usted estás produciendo un efecto enorme. Quiero decir, el apagón de miles de sitios que hubo de ayer muestran ciertamente que Internet rugió. Y más aun, incluso algunos de los impulsores del proyecto de ley, como es el caso del senador conservador republicano de Florida, Rubio, están dando marcha atrás. Un congresista, un senador tras otro están retirando su apoyo. ¿Cómo está redactado este proyecto? Y, ¿cuáles son sus planes para una futura protesta?

JIMMY WALES: No me parece que hacer otra protesta sea lo adecuado. Logramos que el Congreso nos preste atención. Se dieron cuenta de que no pueden escuchar solamente a Hollywood. Deben escuchar a los usuarios de Internet. Deben escuchar a los votantes. Ahora lo que hay que hacer es reconsiderar todas las cosas que nuestra amiga de la Sociedad Estadounidense de Compositores, Autores y Editores (ASCAP) dijo, pensar en esos sitios ilegales, en la gente que realmente especula con el trabajo de los demás de una forma inapropiada e ilegal; concentrémonos en ese tipo de actividades. No nos concentremos en Wikipedia o Google. No establezcamos un régimen de censura sobre los DNS.

Por lo tanto, pienso que hay un camino por delante. Creo que lo que ocurre ahora es que tenemos hasta el momento 35 senadores que se han manifestado en contra del proyecto de ley; ese número se ha elevado, porque antes de la protesta solo eran cinco. Creo esencialmente que podemos decir que se trata de letra muerta; estos proyectos de ley no van a llegar a ningún lado. Creo que no debemos simplemente contentarnos, sentarnos aquí y decir: “¡Qué bien, hemos ganado!”. Este es el momento en que tenemos que ser constructivos. Debemos decir “Queremos volver” y “Miren, si hay problemas legítimos, analicémoslos. Busquemos soluciones que funcionen para todos”.

JUAN GONZÁLEZ: Sandra Aistars, ¿qué opina? Porque usted se refirió a esta protesta como un ardid publicitario que está difundiendo reclamos irresponsables. ¿Cree que esta protesta, la magnitud y el carácter extensivo de la misma, está pidiendo una revisión de esos proyectos de ley?

SANDRA AISTARS: Creo que estos proyectos de ley fueron reexaminados y se están reexaminando. Eso es parte del proceso normal de redacción de un anteproyecto Creo que lo que sucedió ayer fue interesante. Fue interesante para mí, personalmente, que Wikipedia se apagara en un acto de autocensura en señal de protesta contra los proyectos de ley. Pero considero que en cualquier proceso legislativo, la gente debe fijarse qué dicen realmente los proyectos de ley. El señor Wales, al hablar de las disposiciones de los proyectos de ley se está refiriendo a algo que ya no existe y, francamente, tampoco existió en la forma en que él lo sugiere. Yo le diría a la gente que mire las enmiendas que se hicieron en el proyecto de la Ley de Cese a la Piratería en Internet que está disponible en el sitio web del Comité Jurídico de la Cámara de Representantes y las disposiciones de dicha ley. También me gustaría señalar que el proceso legislativo es, como dije, largo y los debates se hacen en torno a las disposiciones de todos los proyectos de ley. Y eso ocurrió y está ocurriendo ahora. Durante los últimos días se han hecho varias modificaciones, que se suman a las propuestas en la enmienda a la ley SOPA, para contemplar algunas de las preocupaciones en torno a los bloqueos de los DNS. Entonces tanto el senador Leahy como el congresista Smith sugirieron que se retiren todas las disposiciones del proyecto de ley que se refieran a los DNS, para poder avanzar con las disposiciones que son menos controvertidas.

Sobre si el bloqueo de los DNS es apropiado o no, también me gustaría comentarle a la gente que nuestros socios comerciales en Europa, el Reino Unido y distintos países europeos ya están poniendo en práctica el bloqueo de los DNS para bloquear el motor de búsqueda The Pirate Bay. Por lo tanto, los tipos de actividades específicas que el Sr. Wales sugiere que se hagan en el extranjero, de hecho, ya se están llevando a cabo en el extranjero. Y lo que estamos buscando es que los sitios nacionales colaboren, conforme a estos proyectos, con el fiscal general cuando un tribunal federal de distrito declare que un sitio se dedica a violar la ley y dejen de hacer negocios con estos sitios.

AMY GOODMAN: Jimmy Wales, sé que tiene que irse a Skype TV dentro del mismo edificio, así que le hago solo una pregunta rápida.

JIMMY WALES: Sí.

AMY GOODMAN: ¿Qué le responde a Sandra Aistars? Y también ¿qué poder tienen las compañías que ella representa, como la Asociación Cinematográfica de Estados Unidos (MPAA)? Sandra Aistars acaba de mencionar, por ejemplo, al senador Leahy, uno de los impulsores del proyecto, senador liberal de Vermont y colega de Christopher Dodd de Connecticut que se jubiló y se convirtió en el presidente y director general del grupo de presión Motion Picture Association of America. ¿Tuvo eso algo que ver en el apoyo inicial? Ahora los senadores se están echando atrás, uno por uno.

JIMMY WALES: Sí, creo que está claro que hay un proceso por el cual los grupos de presión gastan una gran cantidad de dinero, establecen muchas amistades y logran tener influencia en la legislación. Hace 30 ó 40 años no había mucho que nosotros pudiéramos hacer al respecto, pero ahora podemos organizarnos en Internet y decirles: “Un momento. Se supone que ustedes deberían estar ahí para defendernos a nosotros, no a un puñado de grandes empresas”. Así que creo que tenemos la oportunidad de influir en lo que vaya a ocurrir.

Por otro lado, quería señalar que lo que se está haciendo en algunos países europeos con respecto a los filtros y bloqueos de los DNS, es una idea que no convence a nadie. Esto es Estados Unidos. Tenemos la Primera Enmienda. Hay ciertas cosas que el Congreso sencillamente no puede hacer. El hecho de que la libertad de expresión no sea tan sólida en otros países del mundo no es algo que se deba copiar, sino combatir.

AMY GOODMAN: Jimmy Wales, queremos agradecerle su presencia aquí. Sandra Aistars, si pudiera quedarse un momento, querríamos mostrarle un vídeo de uno de los principales críticos de las dos leyes antipiratería, que fue uno de los escritores pioneros en Internet, además de profesor de la Universidad de Nueva York, Clay Shirky. Esta semana grabó un vídeo en la página de Ted.com llamado Defend our Freedom to Share (Or Why SOPA is a Bad Idea) (Defendamos nuestro derecho a compartir (o por qué la Ley SOPA es una mala idea). Lo que sigue es una parte de lo que dijo el profesor Shirky.

CLAY SHIRKY: Como los principales productores de contenido no son ni Google ni Yahoo! sino nosotros, nos están vigilando; porque en el fondo, la verdadera amenaza —si se promulgan las leyes PIPA y SOPA— es contra nuestra capacidad de compartir cosas entre nosotros. El riesgo que corren estas dos leyes es que el principio jurídico de presunción de inocencia, es decir que alguien es inocente hasta que se demuestre lo contrario, que tiene siglos de antigüedad, quede invertido, es decir que alguien es culpable hasta que se demuestre lo contrario. No puedes compartir nada hasta no demostrar que lo que estás compartiendo no es algo que no nos gusta. De pronto, el peso de la prueba de lo que es legal y lo que es ilegal cae afirmativamente sobre nosotros y sobre los servicios que nos pueden estar ofreciendo nuevas posibilidades. Y aunque costara solo un centavo vigilar a un usuario, eso acabaría con cualquier servicio que tenga 100 millones de usuarios. Ése es el tipo de Internet que tienen en mente.

Imagínense que este cartel (“La Panadería College ya no acepta decorados comestibles de ningún otro lugar") estuviera en todas partes, pero que en lugar de decir Panadería College, dijera YouTube, Facebook y Twitter. Imagínense que dijera TED, porque los comentarios no se pueden vigilar a ningún costo. Los efectos reales de las leyes SOPA y PIPA van a ser distintos de los efectos propuestos. De hecho, la amenaza es la inversión del peso de la prueba, por la cual de repente todos somos considerados ladrones cada vez que se nos da la oportunidad de crear, producir o compartir. Y los que nos ofrecen esas oportunidades, los YouTubes, Facebooks, Twitters y TEDs, se ven en la obligación de tener que vigilarnos o correr el riesgo de ser corresponsable de infracción.

AMY GOODMAN: Escuchábamos al profesor Clay Shirky de la Universidad de Nueva York. Incluiremos el enlace a la charla completa en TED en democracynow.org. Sandra Aistars de Copyright Alliance, ¿cuál es su opinión?

SANDRA AISTARS: Si los proyectos de ley hicieran lo que dice el profesor, yo sería la primera en oponerme. Sencillamente no es cierto. Los artistas y los creadores que represento dependen de Internet para compartir su trabajo, para promocionar sus proyectos, para comunicarse entre ellos, para encontrar nuevas ideas y para tomar como base el trabajo del otro. Y nunca defenderían un proyecto de ley que hiciera lo que sugieren que podría llegar a hacer en ciertas situaciones. Si examinamos el texto de estos proyectos de ley, veremos que no hay ninguna inversión del peso de la prueba. No hay ninguna referencia a ningún sitio que se parezca ni remotamente a YouTube, TED, Twitter o Wikipedia. Estos proyectos de ley persiguen a los sitios que se dedican principalmente a distribuir comercialmente material violando los derechos de autor. No se trata de gente que comparte sus propias obras. Se trata de gente que desde otros países está organizada en sindicatos delictivos para robarles material a los artistas estadounidenses y venderlo en el mercado estadounidense, sin que esos artistas reciban nada a cambio. Y eso es algo moralmente reprochable, además de atentar contra el derecho de los creadores de ganarse la vida con su trabajo.

AMY GOODMAN: Le damos las gracias a Sandra Aistars, directora ejecutiva de Copyright Alliance y ex vicepresidenta y asesora jurídica de la empresa Time Warner Inc.

Esto es Democracy Now!, democracynow.org, el Informativo de guerra y paz. En el próximo bloque hablaremos con Bill McKibben, fundador de 350.org, una de las organizaciones que encabezó la protesta contra el oleoducto Keystone XL. El presidente Obama acaba de rechazar el proyecto de construcción del oleoducto que atravesaría Estados Unidos. No se vaya.


Traducido por Alejandra Burgos, Javier Trino y Javier Pérez; editado por Gabriela Díaz Cortez

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