3 de Diciembre de 2012 < Entrada Previa | Próxima Entrada >

Jueces egipcios se niegan a supervisar referéndum clave sobre la nueva constitución

El poder judicial de Egipto se sumó a las crecientes protestas que se producen en ese país contra el decreto emitido por el presidente Mohamed Morsi el mes pasado, mediante el cual se atribuía amplios poderes e inmunidad judicial. Los jueces de ese país africano se niegan a supervisar el referéndum al que se sometería la nueva constitución, previsto para dentro de dos semanas. Grupos opositores habían convocado a las protestas contra el referéndum la semana pasada.

Sharif

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El poder judicial de Egipto se sumó a las crecientes protestas que se producen en ese país contra el decreto emitido por el presidente Mohamed Morsi el mes pasado, mediante el cual se atribuía amplios poderes e inmunidad judicial. Los jueces de ese país africano se niegan a supervisar el referéndum al que se sometería la nueva constitución, previsto para dentro de dos semanas. Grupos opositores habían convocado a las protestas contra el referéndum la semana pasada. La decisión tomada por el grupo que representa a los jueces es la continuación de una confrontación entre el Tribunal Constitucional de Egipto y partidarios islamistas del presidente Morsi. El domingo, dicho tribunal suspendió sesiones por tiempo indefinido, después de que manifestantes islamistas rodearan el edificio. Desde El Cairo se comunica con nosotros el corresponsal de Democracy Now! Sharif Abdel Kouddous.

AMY GOODMAN: Seguimos transmitiendo desde Doha, Qatar, pero queremos mirar ahora hacia Egipto. El poder judicial de Egipto se sumó a las crecientes protestas que hay en el país contra el decreto emitido por el presidente Mohamed Morsi el mes pasado, en el que se otorga amplios poderes e inmunidad judicial. Algunos jueces de Egipto se niegan a monitorear el referéndum sobre el proyecto de Constitución previsto para dentro de dos semanas. La semana pasada, grupos opositores al gobierno organizaron manifestaciones contra el referéndum. Este es el presidente del Club de Jueces, Ahmed El-Zend.

AHMED EL-ZEND: Los jueces de Egipto se niegan a supervisar el referéndum sobre la Constitución programado para el 15 de diciembre de 2012. Esta decisión es una respuesta al llamado decreto constitucional, y se mantendrá hasta que éste sea cancelado o suspendido en todos sus artículos.

AMY GOODMAN: Esta decisión del Club de Jueces se produjo tras un enfrentamiento entre la Corte Suprema Constitucional y partidarios islamistas del presidente Morsi. El domingo, el más alto tribunal del país suspendió sus sesiones por tiempo indefinido. Esto sucedió luego de que manifestantes islamistas rodearan el edificio cuando los jueces evaluaban la validez del organismo que redactó la constitución de Egipto. Los jueces dijeron que no podían entrar a las instalaciones, y afirmaron que ese era "el día más negro en la historia del poder judicial de Egipto".

Para informarnos más sobre las protestas en Egipto y la decisión de los jueces, hablamos con el corresponsal de Democracy Now! en El Cairo, Sharif Abdel Kouddous.

Sharif, bienvenido a Democracy Now! Cuéntanos que ocurrió desde nuestra última comunicación el viernes, cuál es la importancia de la decisión de los jueces y de la decisión del presidente Morsi de realizar el referéndum, y en qué consiste esta nueva constitución egipcia.

SHARIF ABDEL KOUDDOUS: Bien Amy, como mencionaste, el país se está recuperando de los acontecimientos políticos que han tenido lugar en los últimos 10 días, con las mayores protestas desde la caída de Mubarak; detrás de mí se puede ver el acampe que continúa en la plaza Tahrir. La Hermandad Musulmana realizó una manifestación masiva el sábado afuera de la Universidad de El Cairo, en apoyo a la decisión de Morsi. Todo esto fue desencadenado por la declaración de Morsi, la declaración constitucional del 22 de noviembre, por medio de la cual se dio a sí mismo amplios poderes y se colocó por encima de cualquier tipo de control judicial. El mismo Morsi ha dejado muy claro que emitió esta declaración constitucional con el fin de proteger el proceso de transición en marcha. Temían que la Corte Suprema Constitucional, como ya mencionaste, disolviera la asamblea constituyente y llevara el proceso de transición, según lo entienden el presidente y la Hermandad Musulmana, al caos. De modo que se trata de un decreto que ha polarizado duramente a la clase política egipcia. Y ahora estamos viendo la fuerte confrontación que existe entre el poder judicial y Mohamed Morsi. Como sabemos, la corte ya había disuelto la primera Asamblea Constituyente y el parlamento elegido tras el derrocamiento de Mubarak.

Entonces, con respecto a la negación que tú mencionabas de los jueces a supervisar el referéndum, Morsi ha convocado al referéndum sobre la Constitución para el 15 de diciembre. Según la ley egipcia, los jueces deben estar en los centros electorales para supervisar la votación. El Club de Jueces representa a muchos jueces en Egipto, miles de jueces. Sus dirigentes, recién escuchábamos a El Zend en el informe, han sido explícitamente anti-islamistas, oponiéndose a viva voz al ascenso de líderes islamistas, y están muy politizados. Dicho esto, su decisión de no supervisar el referéndum no es vinculante. Así que aún no está claro qué es lo que va a pasar. Morsi está en una situación muy complicada. Si no hay suficientes jueces para supervisar esta votación, se puede suponer que su única alternativa es emitir otra declaración constitucional y cambiar la ley, y se ha hablado de designar a profesores universitarios o personas de otras instituciones para supervisar la votación, lo que podría poner en duda la legitimidad y la credibilidad del documento.

Ahora, como mencionaste, la Asamblea Constituyente provocó una conmoción en la clase política de Egipto cuando anunció que el jueves se haría la votación final del proyecto de constitución tal como estaba hasta ese momento. Recordemos que en su decreto, Morsi había establecido una prórroga de dos meses para que la Asamblea Constituyente completara su labor, considerando que se habían retirado de la misma casi todos miembros no-islamistas. No había quedado ningún cristiano, ningún representante de las iglesias de la minoría cristiana de Egipto en la Asamblea Constitucional. Sólo había cuatro mujeres. Todas ellas afiliadas a partidos islamistas. Entonces, así había quedado el organismo que apresuradamente realizó la votación el jueves. Mantuvieron una sesión de 17 horas, que terminó alrededor de las 7:00 am. Hubo un clima de mucha autocomplacencia acerca de, sobre la votación. Estaba claro que no estaban preparados. El texto tenía errores gramaticales y de redacción. O sea que realmente se trató de una votación forzada. Y eso pasó debido a que, es decir, tenían como fecha límite el referéndum del 15 de diciembre.

En lo que se refiere al contenido de la constitución, el documento sí proporciona protecciones básicas sobre ciertas cuestiones, como la detención arbitraria de personas. También, establece la prohibición de la tortura. Establece el derecho a libertad de reunión, a la libertad de asociación, garantiza algunos derechos económicos. Sin embargo, restringe otros derechos, y el tono del documento es, en general, más conservador que la constitución anterior, la constitución egipcia de 1971. Hay retrocesos en cuestiones como la libertad de expresión. El texto dice que la libertad de expresión está permitida, pero luego hay artículos contradictorios que dicen, que prohíben el insulto al ser humano, que es un lenguaje muy vago, y se prohíben los insultos a profetas y mensajeros de Dios, o sea, la blasfemia y cosas del estilo.

En cuanto al tema de la libertad de religión, el texto limita, dice que hay libertad de religión, libertad de credo, pero limita este derecho a la práctica y la construcción de lugares de culto para las tres religiones llamadas abrahámicas: el Cristianismo, el Islam y el Judaísmo. Así que otras religiones, como la minoría Baha’i de Egipto, que ha sido víctima de una fuerte discriminación en el pasado, aún no está protegida contra ella.

En otras cuestiones, como la libertad de prensa; sí se prohíbe la censura a la prensa, pero con una salvedad: excepto en tiempos de guerra o de movilización nacional. Y, por supuesto, sabemos que en tiempos de guerra es justamente cuando la libertad de prensa es más importante. Además, Egipto viene de 30 años en estado de emergencia, de modo que ya sabemos cómo se puede abusar de este tipo de lenguaje.

En términos de los derechos de las mujeres, no hay ningún artículo que específicamente hable de equidad, o que prohíba la discriminación hacia las mujeres. La única vez en que se menciona específicamente a las mujeres es en el artículo 10, que dice que, se refiere a ellas en el contexto de la familia. Dice que el Estado tiene la tarea de hacer posible la conciliación entre los deberes de la mujer hacia su familia y hacia su trabajo. Bueno, este tipo de lenguaje estaba en la constitución anterior, pero el contexto político en el que ahora analizamos esta constitución es un contexto diferente, se acercan las elecciones parlamentarias en Egipto y se espera que la Hermandad Musulmana obtenga el mayor número de votos, como ocurrió la última vez, y ahí hay miembros de grupos ultraconservadores, de los grupos salafistas, o sea que es muy posible que con esta constitución se lleguen a promover leyes que podrían restringir gravemente los derechos de las mujeres.

Y quizás lo más atroz de todo es el rol del ejército y de los juicios militares. Más de 12.000 civiles fueron juzgados en tribunales militares tras el derrocamiento de Mubarak. Fue una de las discusiones clave en el período de transición. El proyecto de constitución tenía un artículo que establecía que ningún civil podía ser juzgado por un tribunal militar. Ante la oposición del ejército, ese artículo fue eliminado. Así que ahora hay una disposición que permite que civiles sean juzgados por tribunales militares. Además, el presupuesto militar no queda bajo supervisión del parlamento, lo que era fundamental para muchas organizaciones. En cambio, se establece que el presupuesto será supervisado por un Consejo de Defensa Nacional, que incluye entre sus miembros varios militares.
Entonces, éste es el documento que se va a votar en el referéndum del 15 de diciembre. Egipto está extremadamente polarizado en estos momentos. Se han realizado protestas masivas a favor y en contra. Para mañana se han programado marchas de protesta hacia el palacio presidencial. También se está dando una fuerte polarización en los medios de comunicación. Hoy, varios periódicos privados publicaron la misma portada con algo así como un dibujo de una persona encadenada en una celda, y el titular decía: "No a la dictadura". Muchos de estos periódicos han suspendido su publicación de mañana en señal de protesta. Algunos canales de televisión estatales y privados también dejarán sus pantallas en negro, también como forma de protesta.

Y bueno, todo esto está sucediendo en Egipto ahora mismo, y no vemos con claridad qué pasará de aquí en más. Este ha sido un tiempo muy turbulento y caótico. Y la Hermandad Musulmana, de donde proviene el presidente Mohamed Morsi, parece querer completar la transición a la fuerza. Y según lo que se escucha, mucha gente, bueno, no me gusta hacer predicciones, pero si tuviera que dar una respuesta, yo creo que es muy probable que el resultado del referéndum sea sí a la constitución, porque no hay otra alternativa. El voto por el "no", la gente no tiene claro qué pasará si gana el "no" en este referéndum. No está claro cuál sería el proceso a seguir, que pasaría a continuación. Y ya hemos visto esto en el primer referéndum del 19 de marzo, justo después del derrocamiento de Mubarak. Entonces, nos queda esperar a ver qué pasa en los próximos días. Es un momento muy caótico, un momento muy tumultuoso. Y tenemos que estar atentos a ver qué ocurre en Egipto en estos próximos días y semanas.

AMY GOODMAN: Sharif, muchas gracias por actualizar la información. Sharif Abdel Kouddous, corresponsal de Democracy Now! en El Cairo, Egipto.

Traducido por Igor Moreno. Edición: Verónica Gelman y Democracy Now! en español, spanish@democracynow.org.

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