29 de Diciembre de 2013 < Entrada Previa | Próxima Entrada >

Joven activista somalí exige acción en defensa del clima a la COP 19

La joven activista por la justicia climática Marian Osman se dirigió al plenario principal de la Conferencia de la ONU sobre Cambio Climático en Varsovia, Polonia.

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Justo antes de nuestro programa de hoy, la joven activista por la justicia climática Marian Osman se dirigió al plenario principal de la Conferencia de la ONU sobre Cambio Climático en Varsovia, Polonia. "Hay un proverbio somalí que dice: un dedo no puede ocultar el sol", dijo Osman. "No se puede ocultar la verdad por medio del engaño. Como les puede decir cualquiera de los miles de damnificados de Somalia y de Filipinas, no existe ningún tipo de estancamiento político que pueda ocultar el hecho de que estamos ante una crisis climática". A principios de este mes, un letal ciclón azotó la región de Puntland, en Somalia, causando estragos en una población ya de por sí vulnerable.
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Esto es Democracy Now! Estamos transmitiendo desde la capital de Polonia, donde se está llevando a cabo la cumbre de la ONU sobre cambio climático. Soy Amy Goodman. Desde que llegamos a Varsovia, 18 personas han muerto en la isla italiana de Cerdeña por el ciclón Cleopatra, al menos seis personas han muerto por tornados en Illinois y el pueblo de Filipinas continúa recuperándose del tifón más fuerte de la historia en azotar la tierra.

Vamos a escuchar ahora una voz de África. Hace unos momentos, una joven activista somalí contra el cambio climático, Marian Osman, habló en el plenario principal de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático, aquí en Varsovia.

MARIAN HUSSEIN OSMAN: Veintiún años. Este año se cumplen 21 años desde la creación de la CMNUCC (Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático). Y en todos estos años, pregunto a los negociadores, ¿qué resultados pueden mostrar de su trabajo? Esta convención fue creada para detener los aumentos en las temperaturas y hacer frente a los impactos del cambio climático existente, pero aquí y ahora, 21 años después, el CO2 atmosférico ha alcanzado niveles sin precedentes y nuestro fondo de adaptación al cambio climático sigue lleno solamente de promesas vacías. Todos ustedes se reúnen aquí, con la pretensión de colaborar para lograr un futuro sostenible, pero aún llegan a estas plenarias divididos. Las responsabilidades pasadas, presentes y futuras deben ser asumidas, pero no a costa de socavar la acción global para combatir el cambio climático.

Hay un proverbio somalí que dice “no se puede tapar el sol con un solo dedo.” No pueden ocultar la verdad con engaños. Cualquiera de las miles de personas necesitadas de Somalia y Filipinas podría decirles que ningún tipo de evasiva política, por mucho que se empeñe, puede ocultar el hecho de que estamos ante una crisis climática. Este es un problema que define a mi generación, que nos enceguece, nos quema y es fácil mirar para otro lado, pero ¿para qué levantar un solo dedo cuando podríamos unir muchas manos?

Estados miembros: que no sean los intereses de los lobistas de las corporaciones y del dinero, sino los puntos en común más básicos entre ustedes los que guíen sus políticas. Nosotros, los jóvenes, su futuro en común, trascendemos las fronteras, ponemos énfasis en la cooperación y el entendimiento mutuo. Las corporaciones pueden tener cierta responsabilidad frente a sus accionistas, pero son sólo una parte de la población de este mundo. Esta convención tiene la responsabilidad de garantizar la salud de nuestro planeta.

Hemos sido acusados de defender posturas ingenuas y traer expectativas poco realistas a esta convención. Sin embargo, la audacia y la esperanza desatada de la juventud han constituido la fuerza motriz en esta batalla cuesta arriba que es la lucha por la justicia climática. Los plazos para evitar un cambio climático irreversible se vencen y mientras ustedes —los actuales arquitectos del clima— permanecen inactivos, nosotros persistimos; quizá en forma idealista, pero con la enorme referencia del trabajo científico que está detrás de nuestras precarias circunstancias y armados con una urgencia para alcanzar las metas. No somos sólo otra parte interesada. Somos los futuros científicos, economistas y políticos de esta convención; somos los principales beneficiarios de los resultados de esta negociación.

La existencia humana no es negociable, y ustedes han hecho una apuesta de 21 años sobre nuestro futuro. En estas últimas horas, ministros y delegados, les ruego: no dejen que Varsovia se convierta en un segundo Copenhague. La codicia y los intereses mezquinos de una minoría no nos deberían arrebatar lo que ya son indiscutiblemente derechos humanos inalienables. Nuestras casas, nuestros medios de vida e incluso nuestras existencias geofísicas están en riesgo. En este marco, aumentar el nivel de exigencia con respecto al cambio climático no es algo opcional; es vital.

AMY GOODMAN: Escuchábamos a la joven activista somalí por la justicia climática Marian Osman, hablando hace sólo momentos aquí en Varsovia, Polonia, en el plenario de la cumbre la ONO sobre Cambio Climático.

A principios de mes, un ciclón mortal golpeó la región de Puntlandia en Somalia, haciendo estragos sobre una población ya vulnerable. Murieron aproximadamente 300 personas. La ONU estima que hay 30.000 personas que con necesidad de asistencia urgente. Varias organizaciones locales indican que el número está más cerca de las 50.000. Cientos de personas siguen desaparecidas. El ciclón ha recibido muy poca atención de los medios internacionales.

Marian Osman está ahora con nosotros, recién salida del plenario. Es bueno tenerte aquí.

MARIAN HUSSEIN OSMAN: Gracias.

AMY GOODMAN: Marian, ¿dónde vives?

MARIAN HUSSEIN OSMAN: Yo vivo en Mogadiscio y mis abuelos viven en Afgoye, así que voy y vengo entre los dos lugares. Es una aldea justo en las afueras de Mogadiscio, alrededor de una hora de distancia.

AMY GOODMAN: ¿Y cómo afecta el cambio climático a Somalia?

MARIAN HUSSEIN OSMAN: De diversas maneras. Has mencionado al ciclón, que es un ejemplo bastante pertinente dado que acaba de ocurrir hace una semana. Pero además, hay dos actividades clave en Somalia que tienen mucho potencial para el crecimiento económico de todo el país, que son la agricultura y la pesca. De todos los países de África, Somalia es el que tiene el litoral más extenso. Y, obviamente, la acidificación del oceáno está haciendo estragos en la biodiversidad de todas las comunidades costeras. Muchos pueblos de pescadores dependen de los recursos marítimos y se han visto impulsados a realizar actividades como la piratería, por no tener dónde acudir, ya que nuestro gobierno no es el más estable del mundo y, bueno, está trabajando para afianzarse luego de 22 años de guerra civil.

AMY GOODMAN: Cuando se habla acerca de Somalia, al menos en Estados Unidos, generalmente se asocia con las palabras “hambruna” o “piratería”.

MARIAN HUSSEIN OSMAN: Es verdad.

AMY GOODMAN: ¿Cómo se relaciona esto con el cambio climático?

MARIAN HUSSEIN OSMAN: Bueno, me gusta pensar que cuando las cosas se ponen difíciles, la gente se las arregla como puede. Así que el hecho de que muchos recursos y medios de vida muy necesarios se pierdan por el cambio climático, es algo que estimula mucho el crimen, y la gente está desesperada, supongo. Pero quiero pensar que la situación está mejorando considerablemente en Somalia, sólo por asumir que el cambio climático no debe continuar haciendo estragos y privando a la gente de sus casas y de sus ingresos, y todas esas cosas.

AMY GOODMAN: Cientos de personas abandonaron la cumbre.

MARIAN HUSSEIN OSMAN: Sí.

AMY GOODMAN: Fue algo sin precedentes lo que ocurrió ayer. Pero tú te quedaste. De hecho, hablaste dentro de la Cumbre, en el plenario.

MARIAN HUSSEIN OSMAN: Mm-hmm. Fue realmente conmovedor ver todo eso ayer. Y aún así, todavía quedaban bastantes personas que estaban en el plenario a quienes tuve la oportunidad de dirigirme hoy. Una realidad lamentable que se ha visto aquí en las últimas dos semanas es que no se ha dado a los jóvenes casi nada de participación en lo que ha estado pasando, lo cual obviamente ha generado mucha ebullición en muchas de las organizaciones no gubernamentales que están aquí en Varsovia en este momento.

AMY GOODMAN: ¿Por qué estás dedicando tu vida al tema del clima, entre tantos otros temas?

MARIAN HUSSEIN OSMAN: Porque, bueno, finalmente voy a heredar lo que quede del planeta luego de todas estas negociaciones y lo que sea que resuelvan, y desearía que las cosas estén en forma, decentemente en forma, como para que tengamos una base sobre la que trabajar. Y Somalia, de nuevo, es un país al que quiero ver mejorar. Quiero poder ver la misma Somalia que mis padres vieron cuando eran niños. Así que todo es parte de la esperanza de que la situación en su conjunto mejore.

AMY GOODMAN: Quiero agradecerte por estar con nosotros, Marian Hussein Osman, activista contra el cambio climático somalí que habló en la cumbre hoy, en representación de los delegados jóvenes.

Edición: Verónica Gelman y Democracy Now! en español, spanish@democracynow.org.

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