6 de Octubre de 2008 < Entrada Previa | Próxima Entrada >

Arresto de Amy Goodman y dos productores de Democracy Now!

Más de 280 personas fueron arrestadas aquí en St. Paul el lunes, en la jornada de inauguración de la Convención Nacional Republicana. Entre los arrestados había varios periodistas, que cubrían las protestas en las calles, incluyéndo a Amy Goodman y dos productores de Democracy Now!

Amyarrest

Amy Goodman y dos productores de Democracy Now! Arrestados en una protesta en la Convención Republicana

Traducción por: Angel Martinez y Fernando Gómez Herrero
Septiembre 1, 2008

AMY GOODMAN: Más de 280 personas fueron arrestadas aquí en St. Paul el lunes, en la jornada de inauguración de la Convención Nacional Republicana. Entre los arrestados había varios periodistas, que cubrían las protestas en las calles, incluyéndo a tres de nosotros de Democracy Now! Yo misma fue detenida mientras cuestionaba a los policías acerca del arresto de los productores de Democracy Now! Sharif Abdel Kouddous y Nicole Salazar quienes estaban informando sobre la carga policial contra las protestas por la Convención Republicana.

La cámara de Nicole filmó su propio arresto y la agresión de los policías:

NICOLE SALAZAR: ¡Cuidado! ¡Cuidado! ¡Prensa!

POLICE OFFICER: ¡Salgan de aquí! ¡Muévanse!

NICOLE SALAZAR: ¿Adonde se supone que debemos ir?¿Adonde se supone que debemos ir?

POLICE OFFICER: ¡Salgan de aquí!

NICOLE SALAZAR: No puedo ver! Ow! ¡Prensa! ¡Prensa! ¡Prensa! !

POLICE OFFICER: ¡Al suelo! ¡Pónganse boca abajo! ¡Boca abajo!

NICOLE SALAZAR: ¡Estoy en el suelo!

POLICE OFFICER: ¡Pónganse boca abajo!

NICOLE SALAZAR: Ow! ¡Prensa! Prensa!

AMY GOODMAN: Poco tiempo después, llegué y fui arrestada mientras interrogaba a los policías acerca del arresto de Sharif y Nicole.

DENIS MOYNIHAN: ¡Suelten a los periodistas acreditados!

AMY GOODMAN: Señor, ¿Dónde están los reporteros?

POLICÍA: Señora, regrese a la acera.

DENIS MOYNIHAN: ¡Suelten inmeditatamente a los
periodistas acreditados!

AMY GOODMAN: Señor, un segundo. Acabo de venir corriendo de la convención.

DENIS MOYNIHAN: Están violando mis derechos constitucionales. Están violando sus derechos constitucionales.

POLICÍA: ¡A la acera ahora mismo!

AMY GOODMAN: Señor, quiero hablar con su superior.

POLICÍA: ¿La arresto?

AMY GOODMAN: ¡No me arreste!

POLICÍA: Está bajo arresto.

POLICÍA: Quédese ahí. Está bajo arresto. Quédese ahí. Retroceda. Retroceda.

POLICÍA: Para todos, si cruzan esta línea, estarán bajo arresto, asi que no lo hagan.

MULTITUD: ¡Déjenla ir!

DENIS MOYNIHAN: Amy, vamos a sacarte de aquí lo antes posible.

AMY GOODMAN: Esto es intolerable,.

DENIS MOYNIHAN: Si, tenemos gente trabajando en ello.

AMY GOODMAN: Nicole está sangrando por la nariz. Y creo que el sargento McKinty dijo que—no me pondrán en [inaudible] si Nicole no está allí.

AMY GOODMAN: Antes de que yo llegara, el productor de Democracy Now! Mike Burke habló con el Sheriff del condado de Ramsey County, Bob Fletcher, acerca del arresto de Nicole y Sharif. Fletcher fue cuestionado también por un periodista que buscaba la puesta en libertad de su colega Matt Rourke, fotógrafo de la agencia Associated Press.

AP JOURNALIST: ¿…sacar su equipo o sacarlo a él de ahí?

SHERIFF BOB FLETCHER: Si claro, podemos hablar –quiero decir, después de todo- mira, no podría decirte cual es él, hay tres unidades móviles diferentes[inaudible].

MIKE BURKE: Tenemos a dos periodistas ahi dentro también. Soy del programa de TV y radio nacional Democracy Now!

SHERIFF BOB FLETCHER: No dudo que lo seas, y tengo toda la disposición de ayudarte como pueda. Pero—

MIKE BURKE: Uno de ellos, vea. Ella—Nicole Salazar está sentada allí. ¿Hay alguna protección para periodistas que están haciendo su trabajo [inaudible]?

SHERIFF BOB FLETCHER: Si, creo que de alguna manera se aclarará, si, de hecho hayuna periodista ahí.

MIKE BURKE: Ella ha estado cubriendo las noticias. Acabamos de venir de Denver. Estuvimos cubriendo la Convención Demócrata.

SHERIFF BOB FLETCHER: Estoy seguro de que podremos solucionarlo.

MIKE BURKE: Lo sé, pero ella está detenida ahora mismo.

SHERIFF BOB FLETCHER: Es cierto, lo está. Los policías del Departamento de Minneapolis la detuvieron, así que yo no puedo soltarla.

MIKE BURKE: Pero, ¿no es usted el Sheriff?

SHERIFF BOB FLETCHER: Lo soy. Una vez que esté en la cárcel, estará bajo mi jurisdicción. Ahora mismo está bajo la jurisdicción del Departamento de Policía de Minneapolis.

MIKE BURKE: A que cárcel la están llevando?

SHERIFF BOB FLETCHER: Al Ramsey County Law Enforcement Center. Está cerca de aquí, en la calle 425 Grove.

MIKE BURKE: Ok. Y por cuanto tiempo cree usted que estará detenida?

SHERIFF BOB FLETCHER: Todo depende de la naturaleza de los cargos, etc. Puede ir desde un par de horas hasta un día y medio.

MIKE BURKE: Y si la acusación son disturbios, ¿por cuanto sería el tiempo de detención?

SHERIFF BOB FLETCHER: Generalmente, nosotros …

AMY GOODMAN: La mayoría de los arrestos se dieron poco después de una marcha por la paz de alrededor de 10 mil personas organizada por la “Coalición para manifestarse contra la Convención Republicana y para el fin de la guerra”. Luego de que se terminó la manifestación, varios subgrupos se separaron de ella y realizaron actos espontáneos en las calles de St. Paul.

Mientras muchos de los manifestantes se manisfaron de manera pacífica, algunos realizaron actos vandálicos dañando propiedad privada, rasgando llantas de automóviles, tirando botellas, tumbando cubos de basura y rompiendo ventanas de autos y edificios. Uno de los edificios que recibieron daños fue el del Saint Paul Neighborhood Network— SPNN —desde donde Democracy Now! va a estar transmitiendo esta semana.

Pero además la policía utilizó tácticas brutales, incluyendo agentes químicos irritantes para dispersar a la multitud, incluyendo a aquellos manifestantes que se comportaron de manera pacífica. Los policías que contaban con equipo antidisturbios completo dispararon bombas lacrimógenas, gas pimienta y pelotas de goma, en una serie de escaramuzas por el centro de la ciudad de St. Paul.

Sharif Abdel Kouddous y Nicole Salazar se encontraban cubriendo una de esas situaciones cuando fueron arrestados. Fueron puestos en libertad anoche pero ahora tienen pendiente la acusación de causar disturbios. El término en inglés es “PC riot”, causa probable de distrubio. Yo misma fui acusada de obstrucción al proceso legal e interferencia con un, cito textualmente, “oficial de paz”. En total, la policía dice que cerca de 120 personas tienen este tipo de acusaciones pendientes.

Sharif y Nicole me acompañan hoy aquí en St. Paul. Bienvenidos a Democracy Now! No contábamos con pasar la noche en la carcel. Pero, empecemos contigo Nicole. El video de tu arresto es muy dramático. Cuéntanos que pasó. Esto pasó a las afuera de las oficinas del edificio de televisión pública de SPNN (Saint Paul Neighborhood Network) en las calles Jackson y Séptima en el centro de St. Paul.

NICOLE SALAZAR: Bueno, Sharif y yo habiamos estado esa en la mañana filmando la protesta en contra de la guerra, que fue en su mayor parte pacífica. Filmamos esta manifestación por unas tres o cuatro horas y finalmente, nos alejamos del cuerpo principal de la manifestación. Regresamos a la oficina, para digitalizar nuestras cintas de grabación.

Luego, desde las oficinas que, como dijiste, están aquí en el edifico de SPNN, vimos que había algo de actividad calle abajo, así que agarramos nuestra cámara y fuimos a la calle. Fundamentalmente, lo que vimos en un principio fue a policías con equipos antidisturbios corriendo calle abajo. No vimos ninguna multitud. Así que agarré mi cámara, salí por la puerta y corrí detrás de los policías.

Vi como se ponían máscaras lacrimógenas, y yo simplemente los estaba filmando. Al rato, Sharif apareció y, tu sabes, trajo mi credencial de periodista y la puso alrededor de mi cuello. Así que seguimos a la multitud por algunas cuadras, y rápidamente vimos que había policías que venían en todas las direciones. Había policías a caballo, en bicicleta, y con equipo antidisturbios.

Así que, ese momento que viste, fue después cuando nos habíamos puesto en una intersección a la que la policía llegó desde tres direcciones distintas. Nos dijeron que retrocediéramos, y eso tratábamos de hacer. Eso intentaba yo hacer en la grabación del vídeo. Intentaba retroceder, pero estaba en un aparcamiento, y no podía hacerlo. Y uno—

AMY GOODMAN: ¿Había un carro detrás tuyo, un carro parqueado?

NICOLE SALAZAR: Había carros detrás mío. Estábamos en un aparcamiento. Y, tu sabes, yo les decía “soy periodista. Por favor, saben, no saben, dejénme pasar”. Pero no podía darme la vuelta. Y traté de moverme entre—entre dos carros, y en vez de dejarme pasar, ¿sabes?, y seguir a la multitud, ellos vinieron contra mí y me arrojaron violentamente contra el carro, y en ese momento la cámara se vino contra mi y me golpeó en el rostro. Y había dos policías detrás mío, y me empujaron entre la fila de carros hacia un área continua del mismo aparcamiento y me estrellaron contra el suelo y dijeron “ponte de cara al suelo! ¡Cara al suelo!” Y yo estaba, ¿sabes?, así en ese momento—

AMY GOODMAN: Así que tu estabas tumbada en el suelo, cara abajo, en el piso.

NICOLE SALAZAR: Estaba tirada boca abajo en el piso. Y uno de los agentes de policía creo que intentaba agarrarme. Intentaba también arrastrarme. Me agarraba de la pierna. Y otro policía me pisó la espalda con su bota y me presionaba contra el suelo.

AMY GOODMAN: Y el otro policía te jalaba de tu pierna.

NICOLE SALAZAR: Intentaba jalarme. No estaban muy bien coordinados porque mientras uno de ellos me apretaba con su pie contra el piso, así que yo me tenía que quedar donde estaba el otro me jalaba de la pierna.

AMY GOODMAN: Así que mientras te estaba jalando, ellos te decían “cara al suelo”—los escuchamos decir, “pon tu cara en el piso”— entonces te habrían arrastrado la cara por el piso.

NICOLE SALAZAR: Seguro que sí. Yo estaba intentando mantener mi cara arriba, porque intentaba decirles que era periodista y les enseñaba mi credencial. Y tenía la cámara en mi mano, e intentaba protegerla.

AMY GOODMAN: Te escuchamos gritar “Prensa! Prensa!”.

NICOLE SALAZAR: Exacto. Supongo que ellos estaban tratando de arrastrarme y llevarme a esta otra área, y yo estaba rodeada de quizás cinco o seis policías en ese momento. Y finalmente, tuve que obedecer, tumbarme al suelo y poner mi cabeza en el piso. Y pude ver que mi nariz sangraba y manchaba el pavimento..

AMY GOODMAN: ¿Había personal médico cerca?

NICOLE SALAZAR: Poco tiempo después, apareció un médico y me preguntó si me dolían los dientes y que había sucedido. Le respondí “usted sabe lo que pasó. Usted sabe que estos policías me tiraron al suelo”. Y él me limpió la cara con una toalla. Pero yo seguía diciendo, “Soy periodista. Soy de Democracy Now!” Sabes, quiero que me dejen ir”.

AMY GOODMAN: ¿Ya te había esposado en ese momento?

NICOLE SALAZAR: Sí, me había puesto unas esposas de plástico, y tenía las manos detrás de la espalda. Y mi cámara estaba en el suelo a dos pies de mi cara. Y creo que al poco tiempo un periodista vino, recogió la cámara y le quitó la batería. En ese momento me preocupaba que me quitaran la cinta, pero solamente sacó la batería. Supongo que para asegurarse de que la cámara no estuviera grabando.

AMY GOODMAN: Sharif, ¿dónde estabas cuando sucedía todo esto?

SHARIF ABDEL KOUDDOUS: Bueno, estaba con Nicole todo el tiempo mientras seguíamos a los manifestantes y a los policías en las calles. Nicole dio una muy buena descripción de lo ocurrido. Pero parecía que la policía estaba formando una línea perpendicular y estaba empujando hacia atrás a la mayoría de los manifestantes, y hacía lo mismo en una calle perpendicular, acorralando a todos en ese aparcamiento, que está ubicado en la calle Jackson entre las calles séptima y novena. Y una vez que tenía a la mayoría de la gente dentro del aparcamiento, entonces se avalanzaron contra la gente.

AMY GOODMAN: Entonces fue una maniobra en forma de pinza que venía de todas las direcciones.

SHARIF ABDEL KOUDDOUS: Sí.

AMY GOODMAN: No pudieron escapar.

SHARIF ABDEL KOUDDOUS: Y ellos seguían—

AMY GOODMAN: Por cierto, Nicole, tú preguntabas a uno de los policías como podías salir de allí.

NICOLE SALAZAR: Si, si.

AMY GOODMAN: ¿Y qué te dijo?

NICOLE SALAZAR: El no me respondió. Yo le dije “¿cómo puedo salir?”, porque yo iba retrocediendo hacia los carros y yo preguntaba “¿a dónde se supone que debo ir?”. Y en ese momento ellos, sabes, me atacaron y me tiraron al suelo.

SHARIF ABDEL KOUDDOUS: Quiero mencionar que esto no es una conversación que estas teniendo con un transeúnte. Este es un policía con equipo antidisburbios completo. Son tipos corpulentos que te están gritando a la cara que te muevas.

Así que, lo que pasó fue que se avalanzaron contra la gente en el aparcamiento. Todos los que allí estaban fueron arrestados. Simple y llanamente, se avalanzaron contra la gente. Y Nicole muy valientemente se encontraba alli filmando a los manifestantes. Y podemos ver como ella es derribada al suelo de una manera violenta.

Yo estaba en los alrededores, y vi lo que pasó. Así que fui enseguida sosteniendo un micrófono. Lo sostenía sobre mi cabeza con mi mano izquierda en alto para que no representara ninguna amenaza. Yo tenía—tenía mi credencial de prensa de Democracy Now! También, y un pase de prensa de la Convención que me daba acceso al interior del recinto, que por cierto era muy difícil de conseguir. Tu sabes, ellos examinan hasta tu número de seguridad social para darte uno, este es un pase de prensa de alto nivel. En todo caso, yo sostenía el pase de Democracy Now! Y gritaba “¡Ella es periodista! ¡Es mi colega! ¡Déjenla ir!”.

Entonces, mientras hacía eso, tres—dos o tres policias me abordaron y me arrojaron violentamente contra una pared. Luego me arrojaron al piso. Me patearon el pecho varias veces. Un policía hundió su rodilla en mi espalda, y fui esposado con esposas de plástico. También estaba, todo el tiempo, diciéndoles “!soy de los medios de comunicación! ¡Soy de la prensa! ¡Tengo credenciales! ¡Soy un periodista acreditado!” Pero a ellos todo esto no parecía importarles nada.

Miré alrededor, y ví a Nicole el piso boca abajo con sus manos esposadas detrás de su espalda. Le grité y ví que su cara estaba completamente ensangrentada. Todo este tiempo me pasé diciéndoles que nos dejaran ir.

Había un fotógrafo justo al lado mío que también fue derribado muy violentamente. También gritaba que era periodista. Tenía credenciales. Se la pasaba diciendo que era un fotógrafo del New York Post. Yde una manera graciosa, añadía: “Por Dios, es un periódico republicano!”. Pero eso no importaba.

Y eso fue todo. Hicieron los trámites de detención. A todos nos empujaron contra la pared opuesta. Nos alinearon. Yo les preguntaba que me acercaran a Nicole, pero se negaron. Y miré alrededor, y te vi a ti caminando hacia mi esposada.

AMY GOODMAN: Bueno, recibí la llamada—yo estaba—acababa de entrevistar a alguien de la delegación de Alaska dentro de la convención en el Xcel Energy Center y estaba abriéndome camino hacia la delegación de Minnesota en donde nos ecnontramos ahora. Y mientras hablaba con alguien, recibí la llamada de Mike Burke, que también estuvo en la escena, y me dijo, “creo que Sharif y Nicole han sido arrestados”. Yo estaba con Rick Rowley de Big Noise Films. Estábamos filmando entrevistas con delegados. Acababa de conversar con un soldado jubilado del estado de Virginia.

Salimos a toda velocidad calle abajo. Incluso paré a un policía y le pregunté “Lleveme a ese sitio. Nuestros reporteros han sido arrestados”. Pero no quiso cooperar. Corrimos tan rápidamente como pudimos, y la policía había bloqueado distintas áreas de la ciudad de St. Paul, por lo que tuvimos que ir dando varios rodeos. Finalmente, llegamos. Yo iba mostrando mis credenciales, porque tienes que tener este tipo de credencial de máxima seguridad para entrar a la convención, además de la credencial de Democracy Now!
Finalmente, llegué a la fila de policías, en donde los policías antidisturbios estaban alineados. Intenté hablar con un comandante. Inmediatamente me agarraron. Les dije “Señor, solo quiero hablar con la persona a cargo. Mis reporteros están ahi dentro”. Ellos tienen sus identificaciones. Ya hemos hecho esto en New York cuando se presenta alguna confusión con cualquier periodista. Inmediatamente me agarraron, me esposaron—y puesto que no lo mencionaste, hay que decir que esas esposas de plástico te dañan las muñecas, las aprietan y se te meten en la carne—y me tiraron al piso.

Yo seguía exigiendo—pude verte del otro lado, Sharif. Te estaba buscando con la mirada, Nicole. Me dijeron que estabas ensangrentada. Exigí poder verte. No pude encontrarte. Exigí que me llevaran con Sharif. Me hicieron una foto. Me pusieron la gran placa blanca con toda mi información debajo, y un oficial permance contigo durante la toma de la foto. Yo seguía exigiendo que me dejasen ver a los reporteros y quería saber por qué nos arrestaban. Finalmente—cuando me metieron en la camioneta policial, me dijeron que tu, Nicole, estarías allí también. Tu fuiste una de las primeras arrestadas. Y ahi fue cuando te vi con tu credencial de Democracy Now! alrededor del cuello.
Entonces nos llevaron a la cárcel. Allí fue donde nos separaron. Estaban aquellos que habían cometido infracciones menores fueron puestos en cierta sección—tenían estas celdas dentro del garaje de la policía. Así que me llevaron allí.

Mientras me metían ahí hablaba con el personal de la cárcel que sí se identificó—yo le pedía a todo agente que se identificara—un policía de St. Paul les gritaba “Cállense! Cállense!” Y yo le pregunté—le dije “Quiero saber cual es tu nombre o ver tu placa”. “ ¡Callate!”, decía él, creo que para disgusto del presonal de la cárcel. Uno de los responsables de la cárcel se me acercó y me dijo “El no es de los nuestros. No podemos obligarle a que se identfique. Nuestra normativa es que se identifquen ellos mismos”. Y permaneció allí por varias horas.

Al final me soltaron, con la acusación pendiente de interferencia, creo que dijeron, con el proceso judicial o a un “oficial de paz” (peace officer em el original en inglés, N.T.). Pensé que ibas a salir conmigo, pero me dijeron que te habían metido en la cárcel. ¿Donde estabas, Nicole?

NICOLE SALAZAR: Bueno, antes que nada, una cosa que no mencionaste es que cuando estábamos en el vehículo policial, quiero mencionar que tu y yo golpeábamos los vidrios y decíamos “!Somos periodistas! ¡Somos periodistas!” Y su comportamiento con esto fue decirle a los demás que dos personas ahí dentro no estaban colaborando con su detención. Solo quería mencinar eso.

AMY GOODMAN: Cierto. Dijo “tenemos que irnos porque hay dos personas que están cooperando cada vez menos”. También le dije a un oficial, “exijo ver a Nicole Salazar, porque su cara está ensangrentada. Y el me respondió “oiga, y yo he sido apuñalado en algún momento en mi vida”. Y yo añadí, “si, pero nosotros no tenemos la culpa de eso, aunque lamento que le haya sucedido. Pero todo esto señor, sí ha sucedido por su culpa”.

NICOLE SALAZAR: Si. Entonces, luego de que me bajé del vagón y me metieron en prisión—yo entré justo después de ti—había un agente de policía que nos filmaba a todos bajando las escaleras. Yo le pregunté por su número de placa y me dijo que no tenía ninguna placa. Entonces le pregunté por su nombre y no me lo dio.

Pero te vi a través de las puertas dobles y , sabes, estaba pensando, que estaría detrás tuyo. Pero cuando entré al área principal de la prisión, no te ví. En vez de eso, me revisaron de una manera ordinaria. Luego me hacieron pasar por un detector de metales. Luego me metieron en una celda, que más tarde pude calcular que medía unos 9 × 11 pasos. Y estaba allí con otras 17 personas—17 manifestantes que también habían sido arrestados ese día. Algunos de ellos estaban todavía empapados en gas pimienta, y les ardía la piel, y pedían una enfermera. Pero nadie los atendió todo el tiempo que estuve allí.

AMY GOODMAN: Sharif, ¿dónde te pusieron a ti?

SHARIF ABDEL KOUDDOUS: También me pusieron en una prisión. Pero creo que hay algo que no han contado, y creo que también te sucedió a ti, Amy, que fue que mientras estabamos de pie haciendo los trámites para después subir al bus, yo estaba parado alli con tres credenciales en mi cuello: mi pase de prensa de Democracy Now!, que tiene mi foto, el pase de la convención, que te permite entrar en ella, y otro, que se suponía que debía darselo a Nicole, pero no pude, y otro pase adicional de cierto acceso a la convención. Un hombre se me acercó, no vestía ningún tipo de uniforme de la policía de St. Paul o del estado de Minneapolis—me dijeron luego que era del servicio secreto—se me acercó y cuando vio este último tipo de credencial de prensa de la convención me preguntó “¿Qué es esto?”. Le contesté “es mi pase para entrar al Xcel Center”. Me respondió “Bueno, no vas a necesitar eso para—no vas a entrar a la convención hoy”, y lo agarró y se marchó. Protesté inmediatamente. Dije “Tengo esta credencial colgada del cuello para demostrar que soy un periodista acreditado con todos los permisos para entrar a la convención”. Y me dijo “hoy no la vas a necesitar”, y se fue.

Le pregunté al agente que estaba conmigo, que a propósito no fue el que me arrestó—habían asignado a algún otro agente en particular para tomarme la foto y hacer los trámites del arresto. Él me dijo “no sé quien es ese tipo, parece del Servicio Secreto”. Y dije, “Bueno, ¿porque no das fe de que me quitaron la credencial y declaras algo en calidad de testigo presencial?”. Y se rehusó a hacerlo. Creo que te hicieron lo mismo a tí. Te quitaron el pase que tenías colgado del cuello.

AMY GOODMAN: Si, el Servicio Secreto vino, y también me lo quitó del cuello.

SHARIF ABDEL KOUDDOUS: Sí.

AMY GOODMAN: Y yo les dije “Es mi pase. Quiero constancia de que me lo quitaste”. Por supuesto, no me dieron nada.

SHARIF ABDEL KOUDDOUS: Luego, una vez que me metieron al bus—y solo para reiterar lo que tu decías, mientras yo era arrestado fui, sabes, tratado violentamente. Me raspé el codo y tengo moretones en el pecho y la espalda. Pero la parte mas dolorosa fueron las esposas de plástico. Estaban extremadamente apretadas. Subiendo al bus, le pregunté a uno de los oficiales “¿puedes quitarme estas esposas y ponerme unas nuevas?”, porque yo no las podía aflojar. Y su respuesta fue agarrarlas y apretarlas más. Así que el camino fue muy doloroso. De hecho, todavía no siento parte de la mano.

AMY GOODMAN: Lo mismo con las mías. De hecho, cuando me quitaron las mías y me pusieron otras, también estaban más apretadas.

SHARIF ABDEL KOUDDOUS: Si.

AMY GOODMAN: Y ellos decían que no estaban apretadas, y yo les decía “se me están enterrando”.

También, creo que el otro gran problema es el nivel de acoso de la prensa, y como lo estamos viendo en aumento. Por supuesto, veniamos del sábado, salimos a toda velocidad del aeropuerto cuando recibimos un mensaje que I-Witness Video, que realizó una labor meritoria documentando lo que sucedió en la convención de 2004, como lo admitió el mismo departamento de policía de la ciudad de New York. Quienes se estaba alojando en un local en St. Paul y empezaban a organizarse para documentar toda la semana lo que estaba sucediendo aquí, recibieron un allanamiento de morada preventivo en su local en St. Paul. Ni siquiera tenían una orden judicial. Tenían una para la casa de al lado. Y la policía entró, y nosotros lo documentamos todo. Debo decir, cuando estuve en la cárcel al lado de las celdas, le pregunté a uno de los policías de St. Paul que qué pensaba acerca de estos allanamientos preventivos. Me contestó “!Excelente idea! ¡Excelente idea”.

SHARIF ABDEL KOUDDOUS: Si, y esta es otra cosa. Yo decía una y otra vez y ellos me preguntaban una y otra vez, “¿Qué haces aquí? ¿Por qué estas aquí?” Yo les contestaba “Somos de la prensa. Estamos aquí para contar lo sucedido y por eso estábamos en las calles”. Y el me decía “Oh, entonces deberías usar un lente telescópico” o, “Sabes, cuando la cosa se pone violenta, deberías quedarte escondido detrás de la esquina”. Yo le decía “No, eso no fue lo que vinimos a hacer. Debes respetar el hecho de que somos de los medios de comunicación. Si alguien tiene una cámara, a esta persona no se le tira al suelo”. Y este es un principio elemental respetado ampliamente en el mundo, pero parece que ha habido en este país, una creciente violación de este derecho a la información, y a los medios de comunicación, digámoslo con franquesa, se les trata mal. Y esto –parece que empeora cada día, especialmente en esta convención, y también con relación a a estos allanamientos de morada preventivos.

AMY GOODMAN: Y con respecto a lo que llaman, y cito tesxtualmente, “eventos de seguridad nacional”. Bueno, me alegro mucho de que hayan salido de la cárcel. Nicole fue al hospital anoche. Nicole Salazar y Sharif Abdel Kouddous, muchas gracias por estar ahi, haciendo su trabajo. Sharif?

SHARIF ABDEL KOUDDOUS: Solo quiero agradecer a todos los productores que nos ayudaron mientras estuvimos en la cárcel, corriendo la voz en los medios periodísticos—no pararon de hacer entrevistas, de poner comunicados de prensa—y quiero agradecer a todos los que nos llamaron por teléfono. Por lo visto se recibieron muchas, muchas llamadas Se comenta que la prisión recibió mas de 1000, y estoy seguro que eso ayudó enormente a nuestra puesta en libertad. Ambos tenemos todavía acusasiones judiciales pendientes pero nos dejaron salir de prisión esa misma noche. Asi que, quiero dar un gran agradecimiento a todos.

AMY GOODMAN: Uno de los que intervino fue el congresista Keith Ellison de Minneapolis. Estará con nosotros en un minuto, y luego hablaremos de lo que pasó en New Orleans. Sharif Abdel Kouddous y Nicole Salazar, muchas gracias por hacer su trabajo.

SHARIF ABDEL KOUDDOUS: Gracias, Amy.

NICOLE SALAZAR: Gracias, Amy.

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