Lunes 12 de Diciembre de 2011

LOS TITULARES DE HOY

EL RESTO DE LA HORA DE DEMOCRACY NOW!

  • Activistas contra el cambio climático: el acuerdo de Durban es “muy débil” y le falta “ambición, equidad y justicia”

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    La Convención de la ONU sobre el Cambio Climático en Durban, Sudáfrica, llegó a su fin con un acuerdo para que los países inicien negociaciones para alcanzar un nuevo tratado climático vinculante que se decidirá antes de 2015 y entrará en vigencia en 2020. Los negociadores también acordaron un segundo período de compromiso según el Protocolo de Kioto y el diseño inicial de un Fondo Ecológico Climático. Muchos grupos ambientalistas dicen que el acuerdo no es suficiente para hacer frente a la crisis producida por el cambio climático. "No es realmente el hito importante en la construcción de un régimen de cambio climático que muchos pedían -incluyendo Estados Unidos y la Unión Europea", afirma Kate Horner, analista política de la organización Amigos de la Tierra Internacional. "Se trata, una vez más, de otro hito en una larga historia de los países ricos que dan marcha atrás y no cumplen las promesas que hicieron. Esta plataforma va a demorar las medidas de cinco a 10 años, mientras se negocie y ratifique un nuevo tratado. Se cerrará en los bajos niveles de ambición, y la verdad, creo que la parte más perjudicial de esto es que esta decisión es un intento de desplazar la carga de este problema a los países en desarrollo que tuvieron menos que ver". El resultado de la cumbre de la ONU por el cambio climático podría ser especialmente perjudicial para África. "África está fuera del mapa, sin embargo, este continente se va a quemar a causa de la indecisión y la debilidad de las decisiones que han salido de esta reunión aquí, en Durban", señala Bobby Peak, director de groundWork, organización sudafricana por la justicia ambiental.

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  • “No maten a África”: activistas contra el cambio climático ocupan centro de convención en Durban en demanda de reducción obligatoria de emisiones

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    El viernes, último día oficial de las Convención de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático en Durban, más de 150 activistas "ocuparon" el centro de convención y marcharon por los pasillos pidiendo un acuerdo justo y legalmente vinculante, antes de que los guardias de seguridad de la ONU los hicieran salir. Los manifestantes tuvieron cuidado de no perturbar las negociaciones propiamente dichas y dijeron que una demora en la toma de medidas sobre el cambio climático podría hacer que una amplia franja de África se vuelva inhabitable. "A diferencia de algunos de los gobiernos que participan en estas negociaciones que por un lado, hablan de democracia y por el otro, cometen terribles abusos a los derechos humanos, vamos a mostrar la mayor tradición de desobediencia civil pacífica, que es nuestro derecho", dijo Kumi Naidoo, director ejecutivo de Greenpeace Internacional, una de las personas que fue expulsada, después de la protesta.

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  • La década perdida: representante de Bolivia Pablo Solón condena acuerdo sobre cambio climático

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    En 2010, el entonces embajador Pablo Solón dirigía el equipo boliviano de negociadores sobre el cambio climático en la Convención de la ONU sobre Cambio Climático que se hizo en Cancún, México. Sin embargo, para la cumbre sobre el cambio climático de este año, Solón se sumó a los activistas por la justicia climática fuera de la convención oficial, en las calles de Durban, para exigir a Estados Unidos y a otros emisores de gases de efecto invernadero históricamente grandes que acepten la reducción de emisiones jurídicamente vinculante. "Los países desarrollados —como EE.UU., Europa, Japón y Rusia— sólo están tratando de eludir su responsabilidad en lo que respecta a la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero. Ése es el verdadero resultado de Durban, por eso hay tanta preocupación en todo el mundo, especialmente porque los países en desarrollo —los países pobres y las personas pobres de todo el mundo, incluso la de Estados Unidos— son los que van a sufrir las consecuencias de esto. Es por eso que lo llamamos un apartheid climático".

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  • Leymah Gbowee y Ellen Johnson Sirleaf de Liberia comparten el Premio Nobel de la Paz con Tawakkul Karman de Yemen

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    El sábado, se entregó el Premio Nobel de la Paz 2011 a tres activistas y líderes políticas del continente africano "por su lucha pacífica en pos de la seguridad y el derecho de las mujeres". Estas tres mujeres se suman a las poco más de diez entre 85 hombres, así como una serie de organizaciones, que ganaron el premio de la paz en sus 110 años de historia. Emitimos algunos pasajes de los discursos de aceptación. "El Comité del Premio Nobel no nos puede dar permiso a las tres laureadas para que hablemos en nombre de todas las mujeres, pero sí nos dio una plataforma desde donde hablarles a las mujeres", señala la presidenta de Liberia Ellen Johnson Sirleaf, que recibió el premio por su trabajo en derechos humanos y el avance de su país desde que en 2006, asumió el cargo de primera presidente mujer elegida democráticamente en el continente africano. "No hay tiempo para descansar hasta que nuestro mundo llegue a la plenitud y el equilibrio, donde los hombres y las mujeres sean iguales y libres", señala Leymah Gbowee. Algunos le atribuyen al movimiento Mujeres por la Paz que Gbowee lidera haber puesto fin a la guerra civil en 2003. El movimiento comenzó modestamente en 2002 cuando Gbowee convocó a un grupo de mujeres para cantar y rezar en un mercado de pescado, por el fin de los combates. "El Premio Nobel no sólo llega como un premio personal para Tawakkul Abdul Salaam Karman, sino como una declaración de reconocimiento de todo el mundo por el triunfo de la revolución pacífica de Yemen y como una valoración de los sacrificios de su gran pueblo pacífico", dice Tawakkul Karman, la primera mujer árabe que recibió el Premio Nobel de la Paz y la ganadora más joven de dicho premio hasta la fecha, luego de desplazar por poco a la activista irlandesa Mairead Corrigan que lo recibió en 1976. Ambas tenían 32 años.

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