El secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, António Guterres, advirtió que la violenta operación militar de Birmania contra los musulmanes rohingya podría convertirse en una campaña de depuración étnica a medida que continúa la violencia contra el grupo minoritario que es perseguido desde hace tiempo. Naciones Unidas afirma que más de 120.000 rohingyas han huido al vecino Bangladesh en los últimos días y se espera que 15.000 más emigren por día esta semana. Los defensores de derechos afirman que aproximadamente 800 civiles rohingya, entre ellos mujeres y niños, han muerto en los últimos días. Estas son las palabras del refugiado rohingya Ansar Ali luego de haber huido a Bangladesh.
Ansar Ali expresó: “Había otra embarcación detrás de nosotros en la que estaban mis familiares. De repente se hundió mientras el ejército nos disparaba. Diez miembros de mi familia, entre ellos mi hijo y mi nieto, se ahogaron. Nosotros pudimos escapar de alguna manera”.
Más de 300.000 personas firmaron una petición para exigirle al Comité Noruego del Nobel que retire el premio de la paz a la líder birmana Aung San Suu Kyi luego de los hechos de violencia. Suu Kyi afirma que las noticias sobre la violencia militar no son verdaderas y que las fuerzas de seguridad están luchando contra el terrorismo.






