En la ciudad de Madrid, la capital de España, el presidente Pedro Sánchez se opuso el miércoles a las peticiones recibidas para que suspenda la venta de armas a Arabia Saudí y alegó que imponer esas sanciones les costaría el empleo a miles de trabajadores españoles. El mes pasado, el Gobierno de Sánchez se desdijo, luego de que en un inicio prometiera interrumpir la venta de armas a Arabia Saudí a causa de los ataques que este país lidera en Yemen, que han causado la muerte de miles de civiles. Mientras Sánchez se dirigía a los legisladores, los manifestantes se reunían alrededor del parlamento. Estas son las palabras de Isabel Mendoza, una activista perteneciente a la organización Amnistía Internacional.
Isabel Mendoza dijo: “Que no exporten más armas a Arabia Saudí, puesto que son armas, como bien dice nuestro cartel, armas que matan, decisiones que ellos van a tomar como Gobierno que van matar a cientos de miles de civiles en Yemen. Y además que estamos exportando armas a un país que está ahora misma conculcando todos los derechos humanos y el derecho internacional humanitario”.






