En Estados Unidos, el medio de comunicación ProPublica ha informado sobre otra mujer embarazada que murió en Texas después de que se le negara el tratamiento adecuado debido a las restricciones sobre el aborto que rigen en dicho estado. Los proveedores de salud dicen que Porsha Ngumezi, de 35 años, claramente necesitaba que se le realizara una dilatación y legrado de emergencia después de que comenzó a sangrar profusamente a las once semanas de embarazo, pero, en su lugar, le dieron la pastilla misoprostol. Mientras que muchos trabajadores médicos en estados donde existen prohibiciones al aborto han dejado de realizar dicho procedimiento, que es común y que salva vidas, el hospital Houston Methodist también se rige por sus propias pautas éticas basadas en la religión, las cuales restringían dichas prácticas incluso antes de que se revocara el histórico fallo del caso “Roe contra Wade” de 1973 en el que la Corte Suprema había determinado la legalización del aborto en todo Estados Unidos. Este el quinto caso que ProPublica informa sobre mujeres embarazadas que han perdido la vida luego de que se les negara la atención de emergencia más efectiva debido a las prohibiciones que rigen a nivel estatal con respeto al aborto. Tres de esos casos ocurrieron en Texas. A Porsha Ngumezi le sobreviven su marido y dos hijos pequeños.
Al menos tres mujeres embarazadas mueren en Texas al no recibir el tratamiento adecuado debido a las restricciones sobre el aborto que rigen en dicho estado
Titular26 Nov. 2024






