En la Franja de Gaza, las fuerzas armadas israelíes mataron a tres personas en las últimas 24 horas, a pesar de estar vigente un alto el fuego mediado por Estados Unidos. Las Naciones Unidas acusaron a Israel de bloquear el ingreso de ayuda humanitaria esencial a Gaza, incluidos 1,6 millones de jeringas destinadas a la vacunación de menores y casi un millón de botellas de leche de fórmula para bebés. Unicef dijo que las acciones de Israel estaban afectando la campaña de inmunización de más de 40.000 niños y niñas menores de tres años, que no recibieron las vacunas de rutina contra la polio, el sarampión y la neumonía debido a la guerra.
Mientras tanto, los palestinos de la Franja de Gaza se ven obligados a utilizar linternas y generadores privados por la falta de electricidad. Los ataques israelíes han destruido el 80% de las redes de distribución de energía eléctrica de Gaza. Estas fueron las palabras expresadas en Nuseirat por Hanan Al-Joujou, una mujer palestina desplazada madre de tres niños.
Hanan Al-Joujou: “Hemos estado dos años sin electricidad, no la hemos visto. En Rafah, durante nuestro primer desplazamiento, intentamos encender una vela, pero nos detuvimos por el bien de los niños, temíamos que esta pudiera quemar la tienda de campaña. Probamos con una luz LED básica, pero se rompió. No tenemos dinero para arreglarla. Intentamos conseguir una batería, pero es cara y no hay disponibilidad”.






