Miles de activistas contra el cambio climático llegaron a la ciudad brasileña de Belém en la Flotilla de la Cumbre de los Pueblos para exigir que se tomen medidas medioambientales urgentes en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, denominada COP30. Estas fueron las palabras expresadas por la directora de la organización Greenpeace Brasil, Carolina Pasquali, que organizó la flotilla de unas 200 embarcaciones.
Carolina Pasquali: “En realidad, estamos trayendo a negociadores y líderes climáticos al corazón de la selva para que experimenten de primera mano lo que es vivir aquí, y recordarles que la situación de la Amazonia es crítica y que su población está sufriendo. Estamos sufriendo sequías. Estamos sufriendo a causa del cambio climático, de los incendios. Este bosque es una selva tropical que no debería arder. No se quema de forma natural. Solo se quema porque el hombre inicia el fuego y porque el bosque está más seco”.






