Israel ha llevado a cabo nuevos ataques contra la Franja de Gaza, lo que constituye su violación más reciente del acuerdo de alto el fuego mediado por Estados Unidos, que entró en vigor el pasado mes de octubre. Se han reportado ataques aéreos israelíes en Beit Lehia, en el este de la ciudad de Gaza y en Jan Yunis, donde las fuerzas armadas de Israel también están lanzando ataques de artillería contra algunas zonas. El miércoles, Israel reabrió por primera vez en dos meses el paso fronterizo de Zikim, en el norte de Gaza, luego de que las agencias de ayuda humanitaria de la ONU le pidieran repetidamente que permitiera el ingreso de alimentos y otros artículos esenciales para abastecer a las comunidades de la región, cuya población padece hambre y se encuentra desamparada debido a la táctica de tierra arrasada de Israel.
Mientras tanto, Israel está prohibiendo cada vez más que trabajadores médicos extranjeros se ofrezcan como voluntarios en Gaza, como el cirujano traumatólogo del estado de California, el doctor Feroze Sidhwa, quien afirma que se le impidió ingresar esta semana a la Franja. La Organización Mundial de la Salud advierte que solo la mitad de los 36 hospitales de Gaza funcionan, aunque en forma parcial.
Estas fueron las palabras expresadas por Mohammed Wael Helles, un niño palestino de 14 años que ha pasado meses sin recibir la atención adecuada para una grave lesión en la médula espinal, que sufrió cuando un ataque aéreo israelí impactó contra el vehículo en el que viajaba.
Mohammed Wael Helles: “He estado esperando la cirugía durante 50 días, y mi cirugía no debería retrasarse porque tengo una lesión en la médula espinal. Además, hay miles de personas esperando por los quirófanos. También tengo vértebras fracturadas, y me cuesta respirar”.






