En la Franja de Gaza, las autoridades advierten que más de 900.000 palestinos desplazados corren riesgo de sufrir inundaciones ante la llegada de un sistema de tormentas que trae fuertes lluvias y temperaturas más bajas a una región donde los ataques israelíes han dañado o destruido el 85% de las carreteras, así como las redes de agua y de alcantarillado. Las autoridades municipales advierten que barrios enteros corren riesgo de inundarse por el desbordamiento de las estaciones depuradoras de aguas residuales, que resultaron dañadas por los ataques israelíes o no pueden operar debido a la falta de combustible.
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