La Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos ha condenado las políticas de deportación en masa del Gobierno de Trump y ha pedido que se ponga fin a lo que denominó “la retórica deshumanizadora y la violencia”. Los obispos emitieron su declaración después de que esta fuera aprobada casi por unanimidad en su reunión anual de otoño, que se llevó a cabo en la ciudad de Baltimore. Estas fueron las palabras expresadas por el secretario general de la conferencia, el reverendo Michael JK Fuller.
Reverendo Michael JK Fuller: “En ciudades de todo Estados Unidos, nuestros hermanos y hermanas migrantes, muchos de los cuales son católicos, se enfrentan a una cultura del miedo, dudan en salir de sus hogares e incluso en asistir a la iglesia por temor a ser hostigados o detenidos al azar. Santo Padre, tenga en cuenta que los obispos de Estados Unidos, unidos en nuestra preocupación, seguiremos apoyando a los migrantes y defendiendo el derecho de todas las personas a practicar su religión sin intimidación”.
En la misma reunión, los obispos de Estados Unidos votaron a favor de prohibir la atención médica relacionada con la afirmación de género para pacientes transgénero en los hospitales católicos.






