En Estados Unidos, agentes de inmigración enmascarados se desplegaron durante el fin de semana en diversas partes de la ciudad de Charlotte, la más grande del estado de Carolina del Norte. La decisión de Trump de extender su campaña de deportaciones masivas a dicha ciudad desató protestas. El gobernador del estado, el demócrata Josh Stein, dijo que los agentes estuvieron llevando a cabo prácticas de discriminación racial y avivando el miedo entre la población.
Gobernador Josh Green: “Hemos visto cómo agentes enmascarados, fuertemente armados y con vestimenta paramilitar, utilizaban vehículos sin identificación, hostigaban a ciudadanos estadounidenses basándose en su color de piel, en un claro sesgo racial, y detenían arbitrariamente a personas en estacionamientos y aceras”.
Entre las víctimas de los operativos se encontraban unas personas que estaban decorando árboles de Navidad y feligreses de una iglesia del este de Charlotte que colaboraban en el mantenimiento de un jardín. En otro incidente que se difundió ampliamente en redes sociales, agentes federales enmascarados detuvieron a Willy Wender Aceituno Medina, un ciudadano estadounidense originario de Honduras a quien obligaron a bajar de su vehículo.
Willy Wender Aceituno Medina: “No. Usted me lo quiebra, usted me lo paga. Usted me lo quiebra, usted me lo paga. Usted quiebra mi ventana…”.
Agente del Servicio de Inmigración: “¡Salga!”.
Willy Wender Aceituno Medina: “¿Por qué hizo eso, señor? ¿Pero por qué lo están haciendo?”.
En declaraciones a la prensa, Aceituno dijo que les advirtió a los agentes que él era ciudadano estadounidense, pero que no le creyeron. Aceituno sufrió cortes en el brazo y una lesión en el cuello y ha presentado una denuncia policial por la rotura de la ventana de su vehículo.






