Las fuerzas armadas de Sudán afirman haber repelido un ataque del grupo paramilitar rival Fuerzas de Apoyo Rápido contra el último bastión del Gobierno sudanés en la región de Kordofán del Oeste. Mientras tanto, las Fuerzas de Apoyo Rápido, respaldadas por los Emiratos Árabes Unidos, avanzan hacia el este del país tras tomar el control de la mayor parte de la región de Darfur, donde, según organizaciones de derechos humanos, han cometido atrocidades a gran escala, incluidas violaciones y ejecuciones sumarias. El lunes, el secretario general adjunto de Asuntos Humanitarios de la ONU pidió que se permita el acceso inmediato y sin restricciones de las agencias de ayuda humanitaria, en momentos en que la población civil continúa huyendo de la ciudad sitiada de El Fasher. Decenas de miles de residentes de la ciudad siguen desaparecidos. La mayoría de quienes consiguieron escapar de El Fasher son mujeres, muchas de las cuales fueron separadas de sus familiares varones, que fueron baleados o cuya suerte se desconoce.
Nazik Abdelrahman: “En ninguna tienda de campaña encontrarás mujeres que digan que sus maridos vinieron con ellas, excepto en el caso de hombres de edad avanzada. […] Pero es imposible que un hombre joven logre escapar”.
La ONU señala que más de dos años y medio de guerra civil en Sudán han dejado más de 150.000 muertos y que unos doce millones de personas se han visto obligadas a abandonar sus hogares.






