En Sudán, la agencia de la ONU para las migraciones afirma que más de 36.000 personas han huido de El Fasher desde que el grupo paramilitar Fuerzas de Apoyo Rápido tomó la semana pasada el control de la ciudad, tras 18 meses de asedio. Familias desplazadas han tenido que caminar hasta la localidad vecina de Tawila, que ya alberga a más de 650.000 personas que se han visto obligadas a abandonar sus hogares. Los sobrevivientes describieron escenas de calles repletas de cadáveres y de familias separadas por la violencia, así como de personas desplazadas que tuvieron que caminar durante días sin comida ni agua.
Esto se produce al tiempo que la hambruna se apodera de El Fasher y de la localidad de Kadugli, según un informe del Sistema Integrado de Clasificación de Fases de Seguridad Alimentaria, la principal autoridad mundial en crisis alimentarias. La hambruna también amenaza con extenderse a otras 20 áreas de la región de Darfur y de la región central de Kordofán al tiempo que continúan los combates entre las fuerzas armadas del Gobierno sudanés y las Fuerzas de Apoyo Rápido. Mientras tanto, las Fuerzas de Apoyo Rápido se han comprometido a tomar el control de la ciudad de el-Obeid, en el centro de Sudán, que actualmente está bajo el control del Ejército sudanés.






