El secretario general de la ONU, António Guterres, ha advertido que la guerra civil en Sudán “se está saliendo de control”. Las declaraciones de Guterres se producen después de que el grupo paramilitar Fuerzas de Apoyo Rápido tomara el control de El Fasher, una localidad del estado sudanés de Darfur del Norte. El martes, Guterres advirtió que cientos de miles de civiles siguen atrapados en medio de los combates y que muchos de ellos están muriendo de desnutrición y enfermedades, así como por actos de violencia. Guterres señaló que existen reportes de crímenes de guerra y violaciones contra los derechos humanos, incluidas ejecuciones sumarias y agresiones sexuales. Las personas sobrevivientes que lograron huir de El Fasher reportaron masacres tras el avance de las Fuerzas de Apoyo Rápido.
Abdallah Hassaballah: “Una vez que uno sale de El Fasher, comienzan a aparecer los cadáveres. Los cadáveres continúan hasta llegar a Garri. Algunas personas murieron por falta de agua, otras por agotamiento, otras por las heridas y el sangrado. Algunas resultaron heridas por los misiles lanzados contra El Fasher. La metralla duele más que los disparos. Entra en el cuerpo. Hace que las piernas se hinchen, detiene el flujo sanguíneo. Termina con uno. El efecto se siente dos o tres horas más tarde”.






