Una orden judicial recientemente desclasificada muestra que la Guardia Costera de Estados Unidos interceptó e incautó el petrolero Skipper frente a las costas de Venezuela, justo antes de que la orden expirara el miércoles pasado. La orden fue firmada en noviembre por un juez asistente de un tribunal de distrito de Estados Unidos y se obtuvo en virtud de la ley federal que autoriza al Gobierno de Estados Unidos a incautar todos los activos que estén “involucrados en la planificación o comisión de cualquier delito federal de terrorismo”. Mientras tanto, el periódico The New York Times informa que el petrolero incautado por Estados Unidos formaba parte de los esfuerzos del Gobierno venezolano para apoyar a Cuba. Según se informa, el Skipper transportaba casi dos millones de barriles de petróleo venezolano y se dirigía al puerto cubano de Matanzas. Estas fueron las palabras expresadas por el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel.
Presidente Miguel Díaz-Canel: “Cuba denuncia y condena este regreso a la política de las cañoneras, esta diplomacia amenazante, este escandaloso robo, uno más en la ya larga lista de saqueo de los bienes del Estado venezolano. Es una injerencia inaceptable en los asuntos internos de una nación que marcó el rumbo de la independencia de nuestra América”.
Mientras tanto, el comandante militar estadounidense que supervisó los ataques del Pentágono contra embarcaciones en el Pacífico y el Caribe, el almirante Alvin Holsey, se retiró el viernes. Estados Unidos no ha presentado pruebas que respalden las afirmaciones de que las embarcaciones se estaban utilizando para transportar drogas.






