El Pentágono afirma haber destruido otras tres embarcaciones en el Pacífico oriental, con un saldo de ocho personas muertas. Un video en blanco y negro difundido el lunes en redes sociales por el Comando Sur de Estados Unidos muestra tres embarcaciones en llamas. El Pentágono afirmó, sin presentar pruebas, que las embarcaciones transportaban drogas en aguas internacionales. Los ataques más recientes elevan a 95 el número de muertes anunciadas por el Pentágono desde principios de septiembre. La Unión Estadounidense para las Libertades Civiles y otras organizaciones de defensa de los derechos humanos han calificado los ataques como “asesinatos” y homicidios ordenados por el Estado de civiles a quienes se les negó el derecho al debido proceso. Los ataques se produjeron al tiempo que el presidente Trump firmaba el lunes una orden ejecutiva que declara al fentanilo como un “arma de destrucción masiva”.
Presidente Donald Trump: “Ninguna bomba causa el daño que esto está haciendo. Hasta donde sabemos, entre 200.000 y 300.000 personas mueren cada año [a causa del fentanilo]. Así que estamos clasificando formalmente al fentanilo como un arma de destrucción masiva”.
Prácticamente ningún fentanilo ingresa ilegalmente a Estados Unidos desde Colombia o Venezuela. En 2024, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos informaron de unas 48.000 muertes relacionadas con el consumo de opioides sintéticos, una cifra muy inferior a las entre 200.000 y 300.000 muertes citadas por Trump.
Mientras tanto, el Gobierno de Venezuela acusó a Trinidad y Tobago de participar en actos de piratería, después de que ese país colaborara la semana pasada con el Gobierno estadounidense en la interceptación y la incautación de un buque petrolero venezolano. Funcionarios de Trinidad y Tobago informaron el lunes que, en las próximas semanas, permitirán a las fuerzas armadas estadounidenses utilizar los aeropuertos del país caribeño al tiempo que el Pentágono continúa reforzando su despliegue militar como preparación ante un eventual ataque contra territorio venezolano.
Por su parte, miembros del Bloque Progresista del Congreso de Estados Unidos han instado a sus colegas de la Cámara de Representantes a respaldar resoluciones que buscan evitar que el presidente Trump inicie una guerra no autorizada contra Venezuela.






