El Pentágono afirmó el lunes haber destruido otra embarcación en el océano Pacífico, con el saldo de una persona muerta. El Comando Sur de Estados Unidos difundió un video en redes sociales en el que aparece una embarcación en llamas, con una leyenda que sostiene que dicha embarcación estaba transportando drogas, aunque no se proporcionó ninguna prueba que avalara tal afirmación. Mientras tanto, dos congresistas demócratas del Comité Judicial de la Cámara de Representantes pidieron al Departamento de Justicia que investigue el bombardeo que el Pentágono llevó a cabo el 2 de septiembre contra un barco en el mar Caribe, cuando un segundo ataque estadounidense mató a dos sobrevivientes que habían logrado sobrevivir al bombardeo inicial y se aferraban a los restos de su embarcación. Los congresistas Jamie Raskin y Ted Lieu escribieron: “Atacar deliberadamente a estas dos personas es una flagrante violación del Manual de las Leyes de la Guerra del Departamento de Defensa, que establece claramente: 'Las personas que han quedado incapacitadas por un naufragio están en un estado indefenso y sería deshonroso e inhumano convertirlos en objeto de ataque'”. Los congresistas agregaron: “Fuera del contexto de una guerra, matar a hombres desarmados e indefensos que se aferran a los restos de su embarcación en alta mar es simplemente un asesinato”.
Mientras tanto, funcionarios venezolanos han acusado a Estados Unidos de cometer actos de “piratería” después de que las fuerzas armadas estadounidenses incautaran dos petroleros y persiguieran activamente a un tercero. Estas fueron las palabras expresadas por el ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, Yván Gil.
Yván Gil: “Estas acciones constituyen actos de piratería, entendida conforme al Derecho Internacional Consuetudinario y a la práctica codificada por las Naciones Unidas, como actos ilegales de violencia, detención o depredación cometidos en alta mar contra buques y su carga”.






