El presidente ruso, Vladimir Putin, ordenó a su Ejército tomar el control total de la región de Zaporiyia, en el sur de Ucrania, después de que un comandante ruso afirmara que sus efectivos se encontraban a menos de 16 kilómetros de la capital regional. La orden del mandatario se produjo al tiempo que el Kremlin acusaba a Ucrania de lanzar un ataque con drones contra una de las residencias presidenciales de Putin. El presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, rechazó la afirmación y la calificó de “una completa invención destinada a justificar nuevos ataques contra Ucrania”.
Mientras tanto, muchos residentes de Kiev mantienen su escepticismo frente a la posibilidad de que las conversaciones de Trump con Putin, Zelensky y líderes de potencias europeas conduzcan al final de la guerra de Rusia contra Ucrania.
Natalia Fomina: “Conocemos a nuestro enemigo. Sabemos que las conversaciones no lo detienen. Solo una fuerza real puede detenerlo. Nuestros soldados son quienes ahora aportan esa fuerza. Por lo tanto, es poco probable que estas conversaciones detengan la guerra”.






