En la ciudad estadounidense de Nueva Orleans, unos 30 activistas fueron expulsados el jueves de una reunión del Concejo Municipal, después de exigir “zonas libres de agentes de inmigración” y pedir a los líderes locales que tomen medidas para proteger a los inmigrantes. Durante un período de comentarios públicos, los miembros del público se dirigieron al micrófono uno por uno y fueron interrumpidos cuando quedó claro que querían hablar sobre inmigración, un tema que no formaba parte de la agenda de la reunión.
Brittany Carey: “Le estoy pidiendo al Concejo Municipal que establezca zonas libres de agentes de inmigración. Que todos los inmuebles que son propiedad municipal sean zonas libres de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, y que se prohíba a los agentes de inmigración y del Departamento de Seguridad Nacional utilizar los inmuebles que son propiedad de la ciudad para llevar a cabo sus operaciones. Que no se colabore con el Servicio de Inmigración. El Concejo Municipal debe aprobar ordenanzas que codifiquen la no colaboración…
Presidente: “Señora”.
Brittany Carey: … entre la ciudad de Nueva Orleans y el Servicio de Inmigración, incluidas todas sus oficinas y…”
Presidente: “Como dije anteriormente, ese asunto no es pertinente. Gracias por sus comentarios”.
Las protestas se produjeron al tiempo que la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos anunció el despliegue de más de 200 agentes federales de inmigración en Nueva Orleans, una operación que dicha agencia ha denominado “Catahoula Crunch” (“Aplastamiento Catahoula” en español). El objetivo de esta operación es arrestar a 5.000 personas en un lapso de dos meses. Visite democracynow.org/es para obtener más información sobre lo que está sucediendo en Nueva Orleans.






