Durante el encuentro celebrado el jueves entre el presidente Trump y los líderes de la República Democrática del Congo y de Ruanda, el mandatario estadounidense luchó para mantener los ojos abiertos. Esto se produce tras otras apariciones públicas recientes en las que Trump pareció quedarse, en ocasiones, dormido. Asimismo, Trump fue visto una vez más con vendajes en la mano derecha, que parecía tener moretones y estar inflamada, lo que alimentó aún más las especulaciones sobre su salud. El lunes, la Casa Blanca dijo que la reciente resonancia magnética que se le realizó al mandatario estadounidense arrojó resultados “perfectamente normales”, después de que Trump no pudiera decirles a los periodistas que lo entrevistaron a bordo del avión presidencial Air Force One qué parte de su cuerpo había sido escaneada.
Periodista: “¿Qué parte de su cuerpo estaba examinando la resonancia magnética?”.
Presidente Donald Trump: “No tengo ni idea. Era solo una resonancia magnética. ¿Qué parte del cuerpo? No fue el cerebro, porque hice una prueba cognitiva y la superé sin problemas. Obtuve una nota perfecta, lo que usted sería incapaz de hacer. Adiós a todos. Usted tampoco [lo podría hacer]”.






