El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, ha defendido el doble ataque estadounidense del 2 de septiembre contra un presunto barco de contrabando de drogas en el mar Caribe. El ataque mató a las once personas que iban a bordo de la embarcación, entre ellas dos que habían logrado sobrevivir al bombardeo inicial. Hegseth defendió las acciones del Pentágono, aunque volvió a negar los informes que señalan que él dio una orden verbal para matar a todos los miembros de la tripulación a bordo. El secretario de Defensa habló al respecto durante el Foro de Defensa Nacional Reagan, un evento que se celebró en la ciudad de Simi Valley, en el estado de California.
Secretario de Defensa, Pete Hegseth: “Por lo que entendí entonces y lo que entiendo ahora, apoyo plenamente ese ataque. Yo habría tomado la misma decisión. Quienes participaron en 20 años de conflicto, en Irak, Afganistán o en cualquier otro lugar, saben que los segundos ataques contra combatientes en el campo de batalla son frecuentes”.
Hegseth también se negó a decir si el Pentágono publicará un video que muestre el segundo ataque cometido el 2 de septiembre. Sin embargo, el presidente Trump afirmó el miércoles: “lo que sea que tengan, lo publicaremos, no hay problema”. Mientras tanto, la cadena de noticias CNN informa que el almirante Frank Bradley aseguró la semana pasada a legisladores estadounidenses que la presunta embarcación narcotraficante que fue atacada el 2 de septiembre tenía previsto conectarse con otro barco más grande que no se dirigía a Estados Unidos, sino a Surinam.
El viernes, Amnistía Internacional afirmó que la atención puesta en el bombardeo de “doble impacto” del 2 de septiembre había relegado a un segundo plano el hecho de que todos los ataques contra embarcaciones en el Caribe han sido ilegales según la ley estadounidense y el derecho internacional. La organización escribió al respecto: “Todos ellos constituyen asesinatos, porque ninguna de las víctimas, ya sea que estuvieran o no traficando narcóticos ilegales, representaba una amenaza inminente para la vida”. El Pentágono afirma que ha llevado a cabo 22 ataques contra embarcaciones, en los que han muerto al menos 87 personas.






