La Corte Suprema de Estados Unidos dio a entender el lunes que está dispuesta a facilitar que el presidente Trump destituya a funcionarios gubernamentales independientes, a pesar de las leyes que le impiden removerlos de sus cargos sin una causa justificada. El lunes, el alto tribunal escuchó los argumentos orales en el caso de Rebecca Kelly Slaughter, una miembro de la Comisión Federal de Comercio que fue despedida por la Casa Blanca en marzo. La mayoría conservadora de la Corte Suprema cuestionó el precedente de 90 años de antigüedad conocido como Ejecutor de Humphrey, que otorga al presidente del país la potestad de destituir a miembros de las juntas directivas de agencias independientes únicamente en casos de “ineficiencia, negligencia en el cumplimiento del deber o mala conducta en el ejercicio del cargo”. La jueza liberal Sonia Sotomayor afirmó que revertir ese precedente “destruirá la estructura del Gobierno”, mientras que la jueza Elena Kagan advirtió que otorgará al presidente un poder casi ilimitado.
Jueza Elena Kagan: “Lo que ustedes plantean otorgará al presidente un poder extremadamente amplio y sin control, no solo para ejercer sus funciones ejecutivas tradicionales, sino también para generar leyes a través de marcos legislativos y adjudicativos”.
Se espera que en junio se dicte un fallo sobre el caso; hasta entonces, la Corte Suprema ha permitido que continúen vigentes los despidos de Rebecca Kelly Slaughter y otros comisionados dispuestos por la Casa Blanca.






