Durante las conversaciones mantenidas con el presidente salvadoreño, Trump afirmó que quiere enviar a El Salvador a algunos criminales violentos que son ciudadanos estadounidenses, y que la fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, está “estudiando la ley” al respecto. En un micrófono abierto, se escuchó a Trump decirle a Bukele: “Nuestros criminales locales serán los siguientes”, y luego agregar: “Van a necesitar unos cinco lugares más”.
En el estado de Maryland, grupos de manifestantes marcharon el lunes por el centro de la ciudad de Baltimore.
Martha Taylor: “Esto le puede pasar a cualquiera. Tenemos que preocuparnos por [la situación de] Kilmar Abrego García. Si él puede terminar desaparecido en una prisión como ha sucedido, si puede ser arrestado en la calle por un error administrativo, eso le podría pasar también a cualquier ciudadano, a cualquier persona. Y el presidente Trump dirá simplemente 'No puedo hacer nada'. […] Por eso creo que el fascismo ya ha llegado a Estados Unidos. Creo que ya no existe el Estado de derecho y que todos deben despertar y salir a las calles”.






