El lunes, residentes de las “ciudades gemelas” de Mineápolis y Saint Paul continuaron realizando protestas por el despliegue de agentes del Servicio de Inmigración en sus vecindarios. Los agentes respondieron a las protestas disparando gas lacrimógeno, gas pimienta y otros agentes químicos. En un incidente ocurrido en el sur de Mineápolis, unos agentes embistieron el automóvil de un hombre de la comunidad latina y luego lo interrogaron sobre su estatus migratorio. Christian Molina afirmó que los agentes lo retuvieron y solo lo dejaron ir después de que les dijo que era ciudadano estadounidense.
Christian Molina: “No es seguro aquí afuera. No es seguro. La gente no está segura. Me alegro de que no me hayan disparado o algo así, porque ¿qué pasaría si empiezan a dispararme? Tienen armas de fuego”.
En otro incidente registrado el domingo en el norte de Minéapolis, agentes federales de inmigración enmascarados y armados forzaron la entrada a una vivienda sin una orden judicial. Los agentes utilizaron un ariete para ingresar a la casa con el fin de arrestar a un hombre de origen liberiano. Entre los ocupantes de la casa se encontraban la esposa del hombre y la hija de nueve años.






