La Unión Estadounidense para las Libertades Civiles ha presentado una demanda colectiva por el gran número de agentes de inmigración que el Gobierno de Donald Trump ha desplegado en Minesota, lo que describió como una “campaña de discriminación racial” a gran escala que resultó en “un nivel de violencia sin precedentes” contra la población de color de dicho estado. En parte, la demanda dice: “Agentes federales del Servicio de Inmigración han esposado, placado y golpeado a personas. Estos agentes han roto ventanas de automóviles, han sacado a personas de sus vehículos a rastras y han utilizado gas pimienta y gas lacrimógeno contra personas dóciles y no violentas”.
Esto se produce al tiempo que un juez federal de Minesota ordenó el jueves la liberación de un hombre liberiano y dictaminó que agentes de inmigración fuertemente armados violaron sus derechos establecidos en la Cuarta Enmienda de la Constitución de Estados Unidos al irrumpir en su casa con un ariete, sin su consentimiento y sin una orden judicial.






