El presidente Trump ha amenazado con invocar la Ley de Insurrección para enviar militares en servicio activo al estado de Minesota, donde se siguen llevando a cabo manifestaciones multitudinarias contra el despliegue de miles de agentes federales de inmigración por parte del Gobierno estadounidense en el área de las “ciudades gemelas” de Mineápolis y Saint Paul. En su plataforma de redes sociales, Trump afirmó que “agitadores profesionales e insurrectos” estaban “atacando a los patriotas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, que solo están tratando de hacer su trabajo”.
La amenaza de Trump se produjo al tiempo que tres menores fueron hospitalizados por inhalación de gas lacrimógeno, luego de que agentes federales rodearan el miércoles por la noche un vehículo en el que viajaba una familia de ocho personas que intentaba llegar a su casa en el norte de la ciudad de Mineápolis. Testigos del incidente afirman que los agentes lanzaron granadas aturdidoras y gas lacrimógeno, y al menos un dispositivo rodó debajo de la camioneta de la familia, donde explotó, activó las bolsas de aire y comenzó a llenar el vehículo con humo tóxico. Tras el ataque perpetrado por los agentes, los transeúntes se apresuraron a ayudar a sacar a la familia del vehículo al tiempo que los menores que se encontraban dentro respiraban con dificultad. Destiny Jackson le dijo al canal de televisión KMSP que su bebé de seis meses dejó de respirar y perdió el conocimiento.
Destiny Jackson: “Cuando finalmente salimos del vehículo, mi bebé estaba inconsciente, así que yo sí le hice reanimación cardiopulmonar y respiración boca a boca. Y había varias personas en la casa que estaban vertiendo leche en la cara de mi otro hijo y tratando de quitarle el gas lacrimógeno”.
En Mineápolis, agentes federales dispararon el jueves gas lacrimógeno frente a un edificio del Gobierno federal que alberga a personas bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas. Personas que habían estado detenidas en dicho edificio afirman que las tenían hacinadas en una celda de tránsito, sin acceso a agua ni al baño, donde vieron a otros reclusos con heridas sin tratar.
Mientras tanto, las redadas del Servicio de Inmigración han devastado los negocios de las “ciudades gemelas” de Mineápolis y Saint Paul que son administrados por inmigrantes o tienen a estos como clientes. Estas fueron las palabras expresadas por Luis Reyes Rojas, propietario de Pineda Tacos.
Luis Reyes Rojas: “Nuestro último plan, pues, abajo del basement, a la oficina, a guardarnos todos. Es lo que estamos haciendo. Estamos peor que en la guerra, haciendo nuestro plan A, plan B y plan C, porque no sabemos cuánto vamos a tolerar así”.






