El presidente Trump celebró el Año Nuevo con una suntuosa fiesta en su resort de Mar-a-Lago, en el estado de Florida. El evento contó con caviar, champán y una artista que pintó durante la fiesta un cuadro de Jesús, que se subastó por más de 2,7 millones de dólares. Las ganancias fueron destinadas a una organización benéfica para menores y al Departamento del Sheriff local. Entre los asistentes se encontraba la secretaria del Departamento de Seguridad Nacional, Kristi Noem, quien fue filmada bailando con el jefe adjunto de Gabinete de la Casa Blanca, Stephen Miller, mientras el rapero Vanilla Ice interpretaba su éxito de 1990 “Ice Ice Baby” [lo cual desató controversias, debido a que “ICE” también son las siglas del Servicio de Inmigración de Estados Unidos].
Vanilla Ice: “Ice, ice, baby. Who’s in the house? Ice, ice, baby. Little bit of lovin’. Little bit of lovin’.”
Secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem: “Ice, ice, baby!”
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, asistió a la fiesta como invitado de honor. Esta es la quinta visita de Netanyahu a Estados Unidos desde que la Corte Penal Internacional emitió una orden de arresto en su contra por crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad cometidos en Gaza. Cuando se le preguntó a Trump cuál sería su propósito de Año Nuevo para 2026, el mandatario estadounidense respondió: “Paz en la Tierra”.






