En la Franja de Gaza, las familias palestinas han dicho sentirse optimistas en medio de los crecientes reportes, incluido el de la cadena Al Jazeera, de que el paso fronterizo de Rafah, que conecta al enclave con Egipto, podría reabrir pronto, después de más de dos años de guerra y bloqueo israelí. Catar ha acusado a Israel de “chantaje político” por entorpecer los esfuerzos destinados a reabrir dicho paso fronterizo y garantizar la entrega de la ayuda humanitaria que necesitan con urgencia cientos de miles de palestinos. La reapertura del paso fronterizo de Rafah era una de las condiciones previstas en la primera fase del alto el fuego acordado entre el Gobierno israelí y Hamás, que fue mediado por Estados Unidos y que Israel ha violado repetidamente desde que entró en vigor el 10 de octubre de 2025. Médicos sin Fronteras anunció el martes que Israel le había ordenado suspender de inmediato todas sus operaciones en Gaza, alegando que la organización humanitaria no había cumplido con los nuevos requisitos, que incluyen compartir información detallada sobre sus operaciones y financiación, así como sobre los miembros de su personal, tanto los palestinos como los extranjeros.
En noticias sobre los territorios ocupados de Cisjordania, al menos once palestinos resultaron heridos después de que las fuerzas armadas israelíes llevaran a cabo el martes un operativo militar en la Universidad de Birzeit, al norte de la ciudad de Ramala. Según se informa, los militares israelíes dispararon municiones reales, granadas de aturdimiento y gas lacrimógeno contra las miles de personas que se encontraban en el recinto universitario.






