En el estado de California, las escuelas públicas de la ciudad de San Francisco permanecen cerradas por segundo día consecutivo, luego de que unos 6.000 educadores abandonaran sus puestos de trabajo el lunes. Es el primer paro de docentes que se lleva a cabo en San Francisco en casi medio siglo. El sindicato United Educators of San Francisco exige una atención sanitaria familiar totalmente financiada para los trabajadores, mejoras en la educación especial y aumentos salariales que no impliquen concesiones o recortes en las escuelas. Estas fueron las palabras expresadas por Meghann Adams, presidenta del local 1741 de la Asociación Internacional de Trabajadores del Metal, Aéreo, Ferrocarril y Transporte (SMART, por sus siglas en inglés), que representa a los conductores de autobuses escolares de San Francisco.
Meghann Adams: “Todos vivimos al día. Sé que esto es un sacrificio para todos nosotros, pero ¿saben qué? Todos sabemos que el distrito tiene el dinero. Eso se ha demostrado una y otra vez. Tienen que sentarse a negociar, llegar a un acuerdo y lograr que nuestros educadores retomen sus labores y que nuestras escuelas vuelvan a abrir”.






