En el suroeste de Rusia, un ataque con drones ucranianos provocó el domingo incendios en el puerto de Taman, en el mar Negro, y dejó dos personas heridas, además de causar daños en un tanque de almacenamiento de petróleo, un depósito y varias terminales. En otro incidente, restos de drones rusos dañaron infraestructuras en la región ucraniana de Odesa, lo que interrumpió el suministro de agua y electricidad a la población civil. Los actos de violencia se producen en vísperas de una nueva ronda de conversaciones mediadas por Estados Unidos en las que participarán enviados rusos y ucranianos que se reunirán en Ginebra el martes y el miércoles.
Mientras tanto, un informe del Reino Unido y varios países europeos publicado el sábado concluye que la muerte del líder opositor ruso Alexei Navalny en una colonia penal siberiana en 2024 se debió probablemente a una toxina mortal presente en la piel de las ranas venenosas ecuatorianas. Según se informa, la toxina se encontró en muestras “contrabandeadas” tomadas del cuerpo de Navalny.






