En Suiza, el Gobierno de Trump y funcionarios iraníes están celebrando una segunda ronda de conversaciones indirectas en la ciudad de Ginebra. Previo a las conversaciones, el Ministerio de Relaciones Exteriores iraní dijo estar dispuesto a discutir límites a su programa nuclear a cambio de que se implemente un alivio a las sanciones impuestas en su contra, y agregó que Irán no aceptará la demanda de reducir el nivel de enriquecimiento de uranio al cero por ciento. El lunes, las fuerzas armadas iraníes realizaron ejercicios militares en el estrecho de Ormuz, al tiempo que la Marina de Guerra de Estados Unidos envió un segundo grupo de ataque con portaaviones hacia el mar Arábigo. Funcionarios estadounidenses dijeron el viernes que Trump está considerando un ataque contra Irán que podría durar varias semanas.
Mientras tanto, el senador republicano Lindsey Graham, quien ha estado presionando para que Estados Unidos derroque al Gobierno de Irán, estuvo el lunes en Tel Aviv. Graham dijo que el objetivo de su visita era tranquilizar al pueblo israelí de que no existe ninguna brecha entre el presidente Trump y el primer ministro Benjamín Netanyahu con respecto a las políticas sobre Irán.
Senador Lindsey Graham: “Hay dos opciones en este momento. Una es la diplomática, que intenta encontrar una manera de terminar con este régimen por la vía diplomática y avanzar en nuestros intereses de seguridad nacional. La otra es la militar. Creo que el presidente Trump está evaluando cuál de las dos opciones ofrece mayores resultados. En definitiva, estamos hablando de semanas, no de meses, en términos de toma de decisiones”.






