Mientras funcionarios estadounidenses e iraníes negociaban el martes en Ginebra el programa nuclear de Irán, el Gobierno de dicho país cerró temporalmente partes del estrecho de Ormuz, una vía fluvial internacional clave por la que pasa el 20% del petróleo del mundo. El líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Khamenei, advirtió: “El Ejército más fuerte del mundo podría, en algún momento, recibir un golpe del que no pueda recuperarse”. El ministro de Relaciones Exteriores de Irán ha advertido que aún queda mucho por hacer para llegar a un acuerdo nuclear, pero expresó cierto optimismo con respecto a las negociaciones.
Abbas Araghchi: “Puedo decir que en esta ronda [de negociaciones] hubo discusiones bastante serias y una atmósfera más constructiva que en la anterior. Se plantearon varias ideas, que se debatieron con seriedad. Finalmente, pudimos llegar a un acuerdo general sobre una serie de principios rectores sobre los que, a partir de ahora, nos basaremos y los cuales incluiremos en el texto de un posible acuerdo”.






