En la ciudad de Mineápolis, al menos 50 personas fueron arrestadas frente a un edificio del Gobierno federal durante la conmemoración del primer mes de la muerte de Renee Good a manos de un agente de inmigración. La esposa de Renee Good, Becca Good, emitió un comunicado durante el fin de semana en el que dice: “Ustedes conocen el nombre de mi esposa y el de Alex, pero en esta ciudad hay muchas otras personas a las que están haciendo daño y cuyos nombres ustedes no conocen. Sus familias están sufriendo igual que la mía, aunque no se parezcan a la mía”. Estas fueron las palabras expresadas por Annie Ganger, hermana de Renee Good.
Annie Ganger: “Sin importar la adversidades que enfrentaba, Renee nunca dejó de ser una persona tierna y abierta y siempre cuidó y protegió a los demás. Reconozco que este tipo de violencia no es algo nuevo y que es injusto que el aspecto de una persona determine si su caso recibe más o menos atención. Y lamento mucho que esto sea la realidad”.
Mientras tanto, el abogado principal del Servicio de Inmigración en el estado de Minesota, Jim Stolley, dimitió después de 31 años en el cargo. Esto se produce en momentos en que los fiscales federales enfrentan una oleada de casos de inmigración que está saturando al sistema judicial. El mes pasado, el principal juez federal del estado de Minesota, Patrick Schiltz, criticó al Servicio de Inmigración por infringir más de 100 órdenes judiciales y dijo al respecto: “Es probable que el Servicio de Inmigración haya incumplido en enero de 2026 más órdenes judiciales que las que algunas agencias federales han incumplido a lo largo de toda su historia”.






